Bien, aquí me tienen otra vez sin ordenador, esto es ya un clásico. Repaso mis textos blogueros y encuentro que el ordenador de marras fue adquirido por mí en mayo de 2023, o sea, que no tiene ni tres años. Decididamente, este Lenovo no me ha salido bueno; a la gente le duran los PCs doce o catorce años. El viernes 6 de marzo, el aparato funcionó normalmente y lo apagué antes de acostarme. Pero el sábado 7 ya no funcionaba. Observé que estaba muy caliente y se me ocurrió meterlo un rato en la nevera. Ya frío, arrancó bien y funcionó correctamente unos veinte minutos. Luego se volvió a joder.
Estás cosas suceden en fin de semana por la Ley de Murphy, así que tuve que esperar al lunes para llevarlo a un taller que me han recomendado. El hombre que me atendió, me escuchó con paciencia y dijo que lo que yo le contaba tenía una lógica: que cuando la tarjeta gráfica se empieza a deteriorar, deja de funcionar al calentarse y tira todavía cuando se enfría, aunque ya va cada vez peor. Dejé allí el aparato y el jueves me llamaron. Efectivamente, es la tarjeta gráfica.
La pueden sustituir seguramente (no me lo aseguran al 100%). En caso de que sea técnicamente factible, me costaría 125€. Si no se puede, no me cobrarán nada. Les dije que adelante. Pero a partir de ahí, tenían que pedir a fábrica la nueva tarjeta. Y con el fin de semana enmedio, no la tendrán hasta el martes. Entonces tienen que sustituirla y tener el aparato allí un par de días más, para comprobar que funciona bien. Paciencia.
Mientras no tenga ordenador, no puedo cumplir con ustedes. Así que tengan ustedes también paciencia. Escribir en el móvil es como un dolor, y yo creo que tenemos que esperar una semanita para que les pueda atender en condiciones. Hasta pronto.