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lunes, 31 de agosto de 2026

53. Un verano de mierda

En fin, ahora que empezamos a pasar unas noches más fresquitas, que hace como quince días que no conecto el aire acondicionado y ya ni siquiera extiendo los toldos de mi terraza, es momento para proclamarlo bien alto: este ha sido un verano de mierda. Si no sé qué científico ha dicho que nos preparemos, porque este ha sido el verano más fresco de lo que nos queda de vida, pues ya ven ustedes qué panorama. Y yo tengo la suerte de que sólo he sufrido el calor y la sobredosis de turistas pedorros que atestan mi barrio, pero al menos no se me ha caído el techo sobre la cabeza. Las imágenes de algunas de las tragedias colectivas sufridas por los diferentes pueblos en estos días, son suficientemente explícitas. Veamos algunas. Empezando por la tremenda riada de barro que ha sepultado toda una zona habitada en la frontera de Nepal con el Tíbet ocupado por el gigante chino.

Debajo de esa masa de barro hay edificios, vehículos, cultivos, personas. Terrible. Veamos ahora una imagen del terremoto en Venezuela (hubo otros en Colombia y diferentes lugares del globo, incluido uno pequeño en Granada).

Pruebas suficientes de algo que les vengo repitiendo hace tiempo: la Tierra se está defendiendo con todas sus armas de ese virus altamente tóxico que es el ser humano. Los incendios, riadas, huracanes y terremotos suman sus esfuerzos en ese sentido. Pero, encima, a veces no es ni siquiera la Tierra la que determina esas catástrofes; son los propios seres humanos los que se esmeran para destruirse mutuamente, unos a otros: Ucrania, Gaza, Irán y otras guerras en marcha, por no hablar de otras formas de exterminio como la que se está practicando minuciosamente en Cuba. El asesino Netanyahu, yo creo que es el peor de todos los agentes del mal y, después de casi tres años de destrucción y bombardeos indiscriminados y cerca de 75.000 víctimas mortales entre la población civil, resulta que Israel únicamente controla el 50% del suelo de Gaza. La población superviviente se hacina en el otro 50%, sometida a un acoso similar al que sufre Cuba. Aprovechando que ya no hay tanto bombardeo, algunos han regresado a sus casas, o a lo que queda de sus casas. No sé si conocen esta imagen que les muestro abajo.  


Una familia superviviente ha decidido cenar al fresco en el resto de vivienda que les queda, e incluso han tenido la delicadeza de ponerse un mantel amarillo. Ya ven por dónde marcha este mundo, ahora amenazado también por la locura de la Inteligencia Artificial, que no sabemos adónde nos va a llevar en unos pocos años. Así que yo, desde luego, no puedo quejarme de haber pasado un verano de mierda porque, al menos, no se me ha caído el cielo sobre la cabeza, como temía el jefe Abraracurcix en las viejas tiras de Axtérix y Obélix. Dentro de ese mal rollo veraniego que me ha tocado este año, por una carambola me pude sumar a un viaje de seis días a tierras irlandesas; en realidad a Dublín, con una interesante escapada de un día a Belfast. Era un viaje centrado en escenarios urbanos y, aunque saben ustedes que yo prefiero lo urbano a lo rural, en este caso concreto vuelvo con la idea de que lo mejor para conocer Irlanda es llegar a Dublín, alquilar un coche y dedicarse a recorrer las carreterillas y pueblos de la costa.

Irlanda es un país tradicionalmente machacado por los ingleses y que, como consecuencia de ello, hace unos cien años sufrió una hambruna terrible y buena parte de su población se vio obligada a emigrar, sobre todo a Estados Unidos. Además de la guerra de independencia y la posterior guerra civil, de la que surgió la división entre el norte pro-británico y el resto nacionalista e independiente. Eso hace que su capital, Dublín sea una ciudad de interés medio, modesta y poco monumental, nada comparable a las grandes capitales europeas. Cuando la crisis económica de 2008, Irlanda fue incluida en los llamados PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y Spain-España), los patitos feos de la Unión a los que había que ayudar y a los que se masacró con un austericidio indecente. Por cierto, el ingenioso que nos tildó de cerdos, es ese mismo Mark Rutte que ahora, al frente de la OTAN, le hace la pelota a Trump llamándole daddy. Abajo unas imágenes del memorial que recuerda a la citada hambruna. 

 

Lo mejor de Dublín son los pubs y el ambiente callejero de ciertos barrios. En tiempos más recientes, tiempos post-crisis, Irlanda ha logrado atraer con beneficios fiscales a las grandes multinacionales tecnológicas, como Google, Microsoft y otras, que han instalado en Dublín sus sedes corporativas para toda la Unión Europea. Eso se nota también en el personal, en el que no es difícil detectar una fauna de jóvenes ejecutivos agresivos que tienen sus propios bares y restaurantes gourmet, sus tiendas de ropa cara y sus lugares de reunión en los nuevos barrios. Estas sedes de las grandes tecnológicas se han construido a las orillas del río Liffey, en nuevos edificios de los llamados inteligentes y también aprovechando los viejos edificios portuarios de ladrillo, como pueden ver abajo.

En realidad, lo que me resultó más interesante de este viaje fue la visita a Belfast, una ciudad dividida entre dos comunidades que se odian y se miran de reojo, separadas por los mismos altos muros que se construyeron durante los 30 años de guerra urbana entre los católicos y los protestantes, lo que en Gran Bretaña se conoce eufemísticamente como The Troubles. Durante los años que van desde el primer atentado del IRA en 1968, hasta el Acuerdo de Viernes Santo de 1998, el conflicto produjo un saldo de muertos de 3.500. Callejeando por el centro de Belfast, una ciudad pujante y llena de vida, parece increíble que hace poco tiempo se estuvieran pegando entre ellos a tiros y bombazos. A ese extremo llevan los nacionalismos, las religiones y las ideologías, y toquen ustedes madera de que las cosas en Ceuta no terminen igual.

Nuestra excursión incluía una visita en autobús a los barrios católicos y unionistas, algo que me resultó impresionante. Los muros que separan a unos de otros tienen como cinco metros de alto y están coronados por verjas para hacerlos más difíciles de cruzar. En ambos lados hay innumerables murales, que los turistas fotografían sin parar. Pero los del lado católico incluyen imágenes a favor de Palestina, Gaza y Ucrania. Retratos de personajes como Nelson Mandela, Yasser Arafat o el Che Guevara. Mientras que en el lado unionista sólo hay retratos del Rey Carlos y de su madre la reina Isabel, con cientos de banderas de la Gran Bretaña y hasta alguna pintada a favor de Israel. El famoso Acuerdo de Viernes Santo consiguió que dejen  de pegarse, que no es poco, pero aquello es un polvorín que puede estallar en cualquier momento (como Ceuta y Melilla). Abajo unas imágenes sacadas desde el bus en la parte católica; en la otra, me quedé tan anonadado que no saqué ninguna.



Y no es este el único punto del globo terráqueo en el que conviven dos comunidades que se odian. A veces, separadas por una frontera. Como Chipre y la República pro-turca del norte de la isla. Otras veces, separados por comunidades como en Irlanda del Norte. Por ejemplo, Bosnia, que en realidad son dos estados, uno musulmán con capital en Sarajevo y otro pro-serbio, con capital en Banja Luka. Y lo mismo entre Moldavia y la región separatista pro-rusa de Transnistria. Por no extenderme, no digo nada de los numerosos casos similares que hay en África. En general, esto suele suceder más frecuentemente en zonas pobres o atrasadas. Pero lo sorprendente aquí en Belfast  es que este odio se desatara en plena Unión Europea. También saben que en la rica Bélgica, hubo que dividir la prestigiosa universidad de Lovaina en otras dos: una en la zona flamenca, que se llama Leuven y una nueva construida en la zona francófona, denominada  Lovaine la neuve.  

Si quieren ustedes saber algo bien narrado y fundamentado sobre el conflicto en estas tierras, les recomiendo ver la trilogía de películas que realizaron los cineastas Jim Sheridan y Terry George entre 1993 y 1997. Son tres cintas tremendas en las que ambos intercambian sus papeles como director y guionista. La primera y tal vez la más conocida, se llama En el nombre del padre y creo que es una de las películas que más me ha impactado en mi vida. Narra la historia de los llamados Cuatro de Guildford, unos ciudadanos de la parte católica de Irlanda del Norte, que fueron falsamente acusados de haber puesto una bomba en un pub de Londres y condenados a prisión. Buena parte de la película transcurre en la cárcel de KilmaInham, que yo visité en este viaje. Vean un par de fotos.


De verdad, si no han visto En el nombre del padre, ya están tardando en recuperarla. La segunda de la trilogía se llamó originalmente Some mother’s son, que sería algo así como el hijo de algunas madres, y que en España bautizaron con su tradicional ingenio rancio como En el nombre del hijo. Es también una película impresionante, que narra la famosa huelga de hambre de los presos del IRA para reivindicar que no les pusieran los mismos uniformes de los presos comunes. La recién elegida Margareth Thatcher se puso burra, no dio su brazo a torcer y hasta diez presos murieron de hambre. Por cierto, desde entonces las huelgas de hambre no son de verdad, puesto que, aunque se nieguen a comer, les ponen suero intravenoso, con lo cual se quedan hechos polvo, pero no se mueren.

La película se centra en la madre de uno de estos presos, de clase media alta, que se entera de que su hijo es un miembro del IRA sólo cuando lo detienen. La interpreta una espectacular Helen Mirren, una de mis actrices favoritas y la cámara la sigue todo el rato en su particular descenso a los infiernos. Es una película muy poco conocida en España, pero que les recomiendo sin dudarlo. Por último, la tercera se llama The Boxer y narra la historia de un ex boxeador que vuelve a Belfast tras cumplir condena como miembro del IRA e intenta dedicarse a lo suyo (una escuela de boxeo) sin involucrarse más en la contienda política, algo que el entorno presiona para que no lo consiga. También les recomiendo una película más reciente, Belfast, en la que el famoso Kenneth Branagh plasma sus recuerdos de infancia en dicha ciudad, con una omnipresente música a cargo de Van Morrison.  

Y ya que estamos de recomendaciones fílmicas, otra de las películas que me han gustado más en mi vida, es irlandesa y se llama The Commitments. Narra la historia de un grupo de chavales de Dublín que quieren formar un grupo musical para hacer soul, la música más auténticamente negra. Siendo ellos blanquitos y rubios, la historia de las dificultades que van sufriendo para hacerse un hueco en el mundo del rock, no tiene precio. Buena parte de esa película se rodó en un pub precioso de Dublín, que yo visité y que se llama The Hairy Lemon, o sea el limón peludo. Es un lugar muy recomendable, donde se comen buenos platos de la cocina irlandesa, siempre mejor que la británica, especialmente el Iris Stew, el mítico estofado de cordero, que está para chuparse los dedos.

En realidad, este viaje relámpago a Irlanda ha sido un pequeño fogonazo de brillo en medio de uno de los peores veranos que he pasado en los últimos años. A nivel personal y colectivo. En este terreno, ya hemos citado un par de veces la crisis de Ceuta. Como saben, yo me he declarado sanchista empedernido, en primer lugar por exclusión (no encuentro a nadie que me genere un poquito de ilusión de futuro), pero también en positivo, porque me parece que un tipo que lleva ocho años haciendo una política coherente, en medio de una continua avalancha de la peor oposición de Europa, por tierra, mar y aire, pues revela una talla de estadista que yo no veo ahora mismo en nadie. Pero, sin bajarme de esa burra, tengo que admitir que su actuación en el tema de Ceuta es bastante penosa. Un asunto tan candente y peligroso como ese se merecía una actitud activa, no quedarse de vacaciones en Lanzarote cinco semanas, a ver si la cosa se arregla sola.

Yo tengo muy claro que la avalancha del 31 de julio fue provocada, o azuzada o consentida por el régimen marroquí. 80.000 sujetos no se ponen en marcha de forma coordinada arriesgando su vida si alguien no les induce a ello. Algún bulo les calzaron, extendido por las redes sociales, y se dirigieron todos al matadero como borregos. Cierto que 70.000 volvieron al día siguiente con el rabo entre las piernas. El error del Gobierno español fue pensar que el tema ya estaba resuelto. No. Los 10.000 que quedan son un problema muy gordo, que se ha enfrentado tarde y mal. Yo, que siempre he visto a Sánchez afrontar problemas graves (pandemias, incendios, volcanes) con cierta rapidez, esta vez estoy pasmado ante su pasividad y falta de reflejos. Quizá está cansado después de lo que ha sufrido en estos años. O es que ya no da para más.

Ahora bien, ¿por qué se produjo esa movilización masiva? Pues yo no lo sé. Tal vez fue un simple ensayo de Marcha Verde, para el día que decidan ir a por Ceuta y Melilla, ahora que tienen el beneplácito de los USA y de Israel. Parece demostrado que la policía marroquí no hizo nada por impedirlo, incluso les ayudaba a subir a los camiones que les llevaba a la frontera. ¿Estaba el rey al tanto? Yo no estoy seguro, es un tipo que vive aislado en un castillo de París la mayor parte del año y es posible que no se entere de nada. Pero, al menos, su camarilla estaba detrás de la avalancha humana. Ceuta y Melilla son históricamente españolas, ya lo eran antes de la creación del reino de Marruecos. Pero geográficamente, son África. Y a mí me parece que van de culo, lo mismo que el estado de Taiwan y otros similares, en este mundo geopolíticamenmte enfermo que hemos tenido la mala suerte de llegar a sufrir.

Sánchez se ha enfrentado a Trump y Netanyahu y se lo están haciendo pagar, a través de Marruecos, el estado firmante de los acuerdos de Abraham. El estrecho tiene un valor estratégico incalculable y Trump quiere controlarlo. Y no descarten ustedes, queridos lectores que todo este sarao tenga como objetivo más inmediato que la final del próximo Mundial de fútbol se juegue finalmente en Rabat. Por si no lo saben, la organización de ese Mundial se concedió inicialmente a España y Portugal. Luego se invitó a sumarse a Marruecos como comparsa, pero enseguida empezaron a construir el súper estadio que tienen a medias. ¿Por qué se les invitó? Tampoco lo sé, fue una decisión de Sánchez en la línea de su cambio de chaqueta en el tema del Sahara, tal vez impuestos ambos por los Estados Unidos.

No sabemos qué hay detrás de todo este asunto, tal vez esos acuerdos secretos son los que están impidiendo a Sánchez una respuesta más firme frente a Marruecos. En cualquier caso, no me parece muy conspiranoico ver la mano de USA e Israel detrás de la avalancha sobre Ceuta. Las reacciones de ambos fueron muy rápidas, Trump se mostró consternado con las imágenes de la invasión y ustedes saben lo que le importa un asunto humanitario como este en la periferia de su imperio. En cuanto a Israel, tal vez ustedes no se hayan enterado de la reacción, también inmediata, del hijo de Netanyahu, un sujeto que vive en Miami a cuerpo de rey, donde hasta se ha cambiado el nombre. El mismo 31 de julio, publicó en la red X el tuit que les dejo de despedida. Hay que ser desgraciado para burlarse de la solución de dos estados (Israel y Palestina) transponiéndola a España y añadiendo que, los que no estén de acuerdo, serán tachados de violadores de los derechos humanos. Vayan con Dios, queridos lectores, que nos viene un año marinero de verdad.


   

lunes, 17 de agosto de 2026

52. Hablemos de fútbol

En pleno final del ferragosto, como llaman en Italia a este fin de semana en que se yuxtaponen los que se van, con los que todavía no han vuelto de la playa o la montaña, lo que hace que las ciudades estén tan vacías como en la pandemia, me encuentro yo en la víspera de un viaje de seis días a Dublín, que no tenía en programa, pero que me ha caído en suerte por los azares de la diosa Fortuna, que ha impedido que la persona que debía de estar ahora preparando el equipaje, se pueda mover de Madrid y haya tenido la generosidad de ofrecerme su puesto. Mañana tengo un vuelo tempranito, ya tengo todo preparado y son ahora las cuatro de la tarde, por lo que dispongo de cinco horas hasta que empiece el primer partido de mi querido Deportivo de La Coruña en su regreso a Primera División después de ocho años de ostracismo. A falta de mejores entretenimientos, pues les voy a contar algunas cosas relacionadas con el mundo del fútbol, algo que hace tiempo mueve pasiones y dinero a nivel planetario.

Se ha visto eso en el larguísimo Mundial de este verano, que nos ha tenido a todos enganchados, por el buen papel del equipo de España. Me referí a este campeonato con motivo del inaudito reportaje del señor Arcadi Espada, que dio por hecho que perderíamos en la final, y del que ya hemos hablado lo suficiente. Este caballero, además, demostró una ignorancia supina de los aspectos puramente futbolísticos. Primero, diciendo que Lamine Yamal estaba destinado a ser el mejor jugador español de la Historia (algo ya de por sí disparatado, que revela que no sabe nada de fútbol), pero que el entrenador de España le había enseñado a hacer un juego más conservador, a no intentar el regate, a pasar siempre el balón para atrás. El futbol es un juego de engaño. Lamine es un chaval que destacó hace año y pico haciendo unos regates que le permitían irse de cualquier contrario.

Pero ahora, todo el mundo conoce ese regate, le han pillado el truco y todo el rato le ponen a dos jugadores encima para que no lo haga y, como es un chaval muy listo, pues aprovecha para atraer a esos dos contrarios, dejando libre de marca a un compañero. Así lo hizo en la jugada del gol que nos dio el triunfo en la final, que supongo que han visto cien veces, pero pueden repasar en el clip que les pongo abajo. Con los dos contrarios encima, Lamine decide no intentar el regate, sino servirle el balón a Pedro Porro, que centra de primer toque. El balón se iba directamente fuera, Nico Williams no llegaba, pero su marcador argentino Nahuel Molina le da un empujón (como estuvieron haciendo durante todo el campeonato) y, gracias a ese empujón, cosas del karma, Nico puede llegar por los pelos de cabeza y dejarle el balón franco a Ferrán que viene de frente. Y este Ferrán, en lugar de reventarla con el empeine (se hubiera ido fuera) le da con el interior del pie abierto, con calidad, con precisión, con sutileza, directo a la portería. Vean la jugada, les he buscado un clip sin el sonido estomagante de los locutores, para que no se les haga tan duro.  

Eso que Arcadi considera un desperdicio del talento de Lamine, inducido por su seleccionador, resulta que es la demostración del crecimiento táctico de este chico, que llegará lejos y ya veremos si es el mejor jugador. Pero, con la repercusión que ha tenido este Mundial en nuestro país, mucha gente se ha puesto a ver los partidos sin saber nada de fútbol y eso se vio sobre todo en la final, donde Argentina usó sus armas, un juego violento, al borde de lo ilegal, pero muy típico del fútbol, cuando un equipo se sabe inferior al contrario y no le queda otra que jugar al antifútbol, en este caso, ante la quimera de llegar al desempate por penaltis, disciplina en la que los argentinos sabían que cuentan con un portero mejor que el de España. Y no les funcionó por apenas diez minutos. El fútbol es un juego de engaño y también de engaño al árbitro.

Por eso, el que entra fuerte y derriba al contrario, lo primero que hace es levantar los dos brazos, como diciendo: yo no he hecho nada. Y el que sufre la entrada, aunque apenas le hayan rozado, se derrumba dando vueltas de campaña desmadejado, como si le hubieran pegado un tiro. Es muy difícil ser árbitro, a pesar de las nuevas ayudas tecnológicas, como el VAR. Encima, equipos como el argentino, le someten al árbitro a una presión enorme, reclamándole todo el rato sus decisiones. Hay un ejemplo en este mismo partido, de todo lo guarros que pueden ser los argentinos. Enzo Fernández le hace una entrada terrorífica a un español y el árbitro lo expulsa. Pero, nada más suceder esta entrada, otro argentino, Tagliafico, a muchos metros de distancia, se tira al suelo él solo, como si le hubieran hecho una entrada. Entonces, los argentinos con Messi a la cabeza rodean al árbitro y señalan a su compañero caído, para que el árbitro anule la tarjeta roja, por haber una falta anterior. Véanlo.

Realmente, Messi (este sí que puede ser reconocido como el mejor futbolista de la Historia) hizo un papelón en este Mundial, en el que se movió por los campos sucesivos caminando, al paso. Aún así, metió no sé cuántos goles, porque el que tuvo, retuvo y todo el equipo jugaba para él. Pero en cuanto a deportividad mostró una cara bastante menos presentable y yo creo que hubiera sido mejor para él haberse retirado de la selección antes. De todas formas, ese antifútbol (más o menos violento), con el que los equipos inferiores tratan de evitar que un equipo mejor les gane por goleada, ha existido siempre. Pero en este Mundial, que ha desatado tantas pasiones, se han rebasado algunas líneas rojas. Por ejemplo, cuando Donald Trump hizo que se le eliminara la tarjeta roja a un jugador de los USA, para que pudiera jugar contra Bélgica. Vean un par de imágenes del esperpento.


El señor Infantino, que acompaña a Trump en estas fotos, enseñándole lo que es y lo que significa una tarjeta roja en el fútbol, también se ha lucido en este Mundial. Y ahora continúa conspirando para que la final del próximo (organizado por España, Portugal y Marruecos), se juegue finalmente en Rabat, en donde llevan meses construyendo un estadio mucho más grande que el Bernabeu. La pugna por conseguir la final de este próximo Mundial está detrás de la invasión marroquí de Ceuta, el 31 de julio, aunque no es la única causa de este tremendo episodio, del que tal vez les hable en otro post menos futbolero. El caso es que, finalmente, el partido Bélgica-USA se jugó con la participación del jugador expulsado anteriormente, aunque esta ilegalidad no impidió la victoria de Bélgica por 4-1, lo que provocó algunos memes geniales del personal belga. 

A Bélgica le tocó después España, partido que yo vi en Béjar en un intermedio del Festival de Blues que les conté, y les ganamos sin trampas, jugando mejor que ellos. El último grupo que actuaba en el Festival ese día era un combo belga de rockabilly, que reconocieron esa derrota en el escenario y felicitaron a la selección española. Y, como nosotros tampoco andamos mancos a la hora de idear memes, abajo tienen uno que circuló por nuestros whatsaps antes del partido.  

Pero hemos hablado aquí de fútbol y antifútbol. Y resulta que el campeón del antifútbol, según lo que yo entiendo de este deporte, es el señor Mourinho, actual entrenador del Real Madrid, al que el señor Florentino ha revivido desde su situación anterior de momia futbolística para entregarle de nuevo el mando de su equipo, trece años después de su despedida del club, al que dejó totalmente desarmado, como suele hacer con todos los equipos que dirige. En La Coruña le tenemos una justificada manía a este caballero, a quien debemos la decadencia del Súper Dépor de los años 90 y primeros 2.000, que ganó una Liga, dos Copas del Rey y estuvo cerca de llevarse otros trofeos nacionales, en un tiempo en que les hacía sombra a Real Madrid y Barça, como nunca antes se había visto. Eran los años del presidente Lendoiro y de entrenadores como Arsenio e Irureta, que le llevó a ganar la ansiada Liga.

En los medios madridistas por los que yo a veces me muevo, se suele ligar ese período de esplendor al poderío del narcotráfico en Galicia, algo que es una falsedad completa: nunca se ha podido probar nada que relacione a Lendoiro con esa lacra regional. Lo que sí es cierto es que ese presidente arriesgó financieramente mucho, fiando la continuidad del club a la consecución de la Copa de Europa. Al fallarle ese órdago, el club se vino abajo. Pero estuvo a punto de conseguirse. En 2004, llegaron a semifinales cuatro equipos: Dépor, Porto, Mónaco y Chelsea. Todos los pronosticadores daban favorito al Dépor, por entonces el mejor de los cuatro. La semifinal contra el Porto se jugó, en la ida, en el estadio portugués. Y el Dépor sacó un prometedor empate a cero, aunque perdió por tarjetas a dos jugadores clave para la vuelta.

¿Saben quién era el entrenador de ese Porto? Sí, han acertado. Un por entonces desconocido José Mourinho, el rey del antifútbol. Jugando como Argentina en la reciente final, logró ese empate a cero y se presentó en Coruña, malhumorado y hosco como siempre, declarando: están ustedes muy crescidiños, aún no han ganado nada. En la vuelta, el Dépor tampoco pudo marcarle ni un gol al Porto, que hasta logró sacar un penalti a favor y ganar 0-1. Luego ganó la final al Mónaco y Mourinho subió al Olimpo de los elegidos. Siguió su carrera en Inglaterra e Italia, logrando unos cuantos títulos, y acabó en el Real Madrid. Florentino lo llamó para que armara un equipo que compitiera con el invencible Barça de Guardiola.

Por cierto, Guardiola también me cae mal como persona, pero reconozco que es un gran entrenador, quizá el mejor. Mourinho hizo lo único que sabe: jugar como si fuera un equipo inferior, hacer antifútbol para contrarrestar el juego perfecto del Barça. El encono entre ambos clubes llegó en ese tiempo al paroxismo, en los partidos se daban cera de lo lindo y el mal ambiente estuvo a punto de contaminar a la selección, lo que evitó el madridista Casillas con una llamada telefónica al barcelonista Xavi. Cuando Mourinho se enteró, marginó a Casillas, que era el ídolo de todo el país, y se dedicó minuciosamente a destruir su carrera y su reputación, hasta el punto que se tuvo que ir del Madrid. Al Porto, precisamente.

El incidente que simboliza esos años de locura, es el día en que Mourinho, como se vio en el vídeo correspondiente, le metió el dedo en un ojo al nuevo entrenador del Barça (Guardiola ya se había ido, harto). Desde atrás y a traición. Podría haberlo dejado tuerto. En las siguientes jornadas, los ultras del Real exhibieron en su tribuna una pancarta ominosa: Mourinho, tu dedo nos señala el camino a seguir. Ese es el caballero que el Tito Florentino ha rescatado de su decadencia para que ponga orden en su vestuario. Porque el Real lleva dos años sin conseguir un solo título y Floren está nervioso. El año pasado, para ver si remontaba el rumbo, contrató al exitoso Xabi Alonso, actualmente entrenando en Inglaterra. Y el tipo apenas duró unos meses. Yo creo que hubiera hecho un gran trabajo. Pero era demasiado educado.

En estos años, el Barça sí ha tenido la puntería de buscarse un buen entrenador, que está tirando de la cantera y haciendo un buen equipo de futuro. Y Florentino no lo soporta. Este año, volveremos a ver al Real practicando ese antifútbol de equipo inferior, contra un Barça que jugará al fútbol. Por eso Rodri, el mejor jugador del Mundial, se ha decantado por fichar por el Barça, desechando un acuerdo que ya tenía hecho con el Real. Rodri es de Madrid y hubiera estado encantado de volver a su ciudad. Pero lo que le ha echado para atrás es la presencia de Mourinho, que realmente no se ha mostrado muy interesado en traerlo, seguramente hubiera preferido a un argentino leñero.

En medio de eso, el Dépor ha vuelto a Primera División, después de peregrinar ocho años por divisiones inferiores, cuatro de ellos en Tercera. De allí lo rescató el banco ABANCA, que lo ha traído de vuelta. Los cuñaos madridistas vuelven a hablar de narcotráfico, pero es igualmente falso. ABANCA es una empresa de capital venezolano, que hace ya bastantes años se hizo cargo de la entidad Caixagalicia, que estaba en quiebra técnica. Con su capital, reflotaron la Caja para crear un banco solvente. El presidente de su Consejo de Administración, y también presidente actual del Dépor se llama Juan Carlos Escotet y, según la revista Forbes, su fortuna es superior a la de Florentino. ABANCA lo que hizo es comprar la deuda del club, que creo que andaba por los 160 millones de euros en 2013. Esa deuda no ha desaparecido de la noche a la mañana (es imposible). Lo que pasa es que el club ya no se la debe a sus acreedores, sino a ABANCA, es decir, a sí mismo.

Estas son las jugadas que propicia el capitalismo salvaje en el que nos desenvolvemos. Escotet no sabía nada de fútbol, pero tiene una sobrina que fue futbolista venezolana y jugó en el Dépor. Actualmente es directiva del club y le ha insuflado a su tío el gusanillo del fútbol. Una historia de película. Escotet no suele ir al palco del estadio, sino que se camufla entre los hinchas del club (lo pueden ver abajo), a veces incluso enfundado en una bufanda blanquiazul. Al final de la temporada pasada, cuando se consumó el ascenso a Primera en el estadio del Valladolid, los jugadores hicieron bajar a Escotet al césped y lo mantearon. Ese es el ambiente que hay en La Coruña, una ciudad de 200.000 habitantes, todos detrás de un club que vuelve con el ánimo de recuperar la vieja gloria. Vean al presi.

Fútbol y capitalismo. Cuando bajamos hace ocho años, el cántico que se extendió por la ciudad tenía un estribillo que decía: nos van a ver volver. Bueno, pues ya hemos vuelto. Son las siete y media y dentro de hora y media el Dépor jugará en casa contra el Elche. Primer partido de una temporada en la que nuestro objetivo es lograr la permanencia en Primera. Es decir, que haya tres equipos más malos. Si logramos salvarnos, al año que viene ya podremos empezar a pensar en otras metas. En este blog no es muy frecuente hablar de fútbol, pero hoy ha tocado. Al fin y al cabo, el fútbol no es más que un entretenimiento que nos ayuda a olvidarnos de lo mal que está todo.

Con la Tierra defendiéndose de nosotros, el virus del ser humano, mediante terremotos, incendios, inundaciones y riadas de barro. Y con Trump haciendo toda clase de perrerías cósmicas. Dicen los científicos que estamos disfrutando del verano más fresco de lo que nos queda de vida. Esperemos que, al menos, las próximas Mid-Term Elections marquen el inicio del declive del señor Trump, el jodido Agente Naranja. No sería un mal signo de reversión de esta situación de mierda. Mientras tanto, toquemos madera: a ver si gana luego el Dépor y deséenme buen viaje. Y pórtense bien.

sábado, 8 de agosto de 2026

51. Dale que te pego

Uso como título esta locución coloquial, falsamente imperativa, muy usada en ciertas zonas del norte peninsular, que viene a significar que continuaremos un día más con los temas suscitados en el post anterior. Los incendios, de manera colateral, pero, sobre todo, el alucinante caso del señor que escribió por anticipado la crónica de la derrota de España en el Mundial, el inaudito error periodístico de que esa crónica llegara a publicarse y, lo más increíble de todo, que no se haya hablado nada de este asunto en los medios generalistas de la prensa nacional. Un asunto que es para mí extraordinariamente significativo, puesto que desvela con precisión las tácticas de manipulación informativa que se llevan utilizando contra el Gobierno de la Nación, desde el día siguiente a que Sánchez se hiciera con el poder por el procedimiento, previsto en la Constitución, de la Moción de Censura (El inMundo no esperó ni 24 horas para empezar a hablar de gobierno ilegítimo, del okupa de la Moncloa, etc.).

El inMundo, un medio arquetípico de manipulación de masas, ya había dado la medida exacta de su calaña y de la profundidad de su vileza y deslealtad, con motivo de los terribles atentados del 11-M, tras los que estuvo más de un año hablando de La Mochila, un elemento a la vez real e inventado (La Mochila de Schrodinger), destinado a mantener viva la sospecha de que ETA tenía alguna implicación en el asunto, cuando desde el minuto uno todo el mundo entendió que detrás de esa barbarie estaban únicamente los yihadistas islámicos, luego abatidos en una casa de Leganés. Los señores Aznar, Acebes, etc. sostuvieron que esos atentados estaban dirigidos a cambiar el signo de las elecciones, para que ganara Zapatero. Y nunca reconocieron que habían perdido esas elecciones precisamente por la mala gestión informativa de los atentados, porque todo el mundo más o menos buscaba información en las entonces incipientes redes sociales, en donde se daba por indudable la autoría de los islamistas, mientras el Gobierno seguía insistiendo en que la cosa no estaba clara.

Un año después de los atentados, El inMundo seguía dando la turra con La Mochila cada día en su portada de papel, cuando ya nadie les seguía por esa senda manipuladora (por aquellos años yo todavía compraba la prensa en papel y tengo en mi memoria la imagen de los kioscos con la portada de El inMundo, dale que te pego con La Mochila de las narices). En esa senda siguen ahora, dedicados a demostrar que este país es un desastre, que España va muy mal y eso es culpa de Sánchez (cuando España está bastante mejor de lo que dicen estos manipuladores, aunque por supuesto se podría mejorar en muchos aspectos). Y para eso vale todo: hasta fabular con una inexistente derrota de la selección de fútbol.

Pero, repito, lo más alucinante de este asunto es que nadie haya hecho sangre con ello, que ningún medio de la prensa haya sacado partido a una metedura de pata tan descomunal. Me dice una amiga lectora de esta tribuna, que ella se ha enterado del tema por mi blog y que luego ha buscado en Internet y no ha encontrado apenas referencias, que nadie saca partido del escándalo potencial. El autor de la tropelía sigue publicando sus columnas llenas de odio y rencor, sin la más mínima alusión a su error garrafal. Como el que se tira un pedo en una reunión y luego disimula como si no hubiera sucedido nada. Sólo en Facebook y otras redes circulan imágenes como esta.

¿Llegaremos a conocer algún día las claves del estruendoso silencio (discúlpenme por utilizar un oximorón tan manido) que rodea a este caso? Pues miren ustedes que hay una clave que está ahí mismo, a la vista de quien quiera apreciarla. Recuerden el viejo dicho cherchez la femme y enseguida lo van a entender. Del silencio de los medios, digamos, de la izquierda, podemos deducir que MAR les habrá amenazado con sus tácticas habituales: ojo, que el que no se esté calladito, puede ir p'alante. Los medios regionales como La Voz de Galicia, sigo sin entender por qué no han hecho alguna referencia a un tema tan escandaloso. Pero es el silencio de El País el que resulta más especialmente llamativo: ni un renglón dedicado al asunto. Hagamos una breve reseña histórica para entender en qué contexto nos movemos. El País es un medio que creó la familia Polanco con notable acierto y éxito, hasta convertirse en el mejor periódico de España. Apareció luego el siniestro Cebrián, que le dio una vuelta de tuerca hacia un tipo de prensa más de manipular que de informar. Fueron los años negros del director Antonio Caño, un fascista de libro, que llevó el periódico a sus cotas periodísticas y éticas más bajas, llegando a perder un montón de seguidores.

Yo dejé de comprar el periódico de papel por esas fechas, como muchos otros lectores fieles desde la fundación del medio. Ante la ruina que amenazaba, tuvieron el buen ojo de llamar a Soledad Gallego-Díaz, una periodista de verdad que se comprometió a estar sólo dos años al frente, porque ese tipo de rol no le gustaba especialmente. En esos dos años se remontó el rumbo, se lanzó la versión digital y ahí fue cuando muchos lectores accedimos a suscribirnos para leerlo todas las mañanas con el café con leche. Cumplida su misión, Soledad dejó el periódico en manos de Pepa Bueno, que sostuvo el timón con buen pulso durante unos años más. Hasta que llegó el nuevo jefe de PRISA, a quien en este foro se conoce como Mangurrián, por simplificar su apellido real impronunciable. Y, siento decirlo, pero, ahora mismo, el periódico está en proceso de igualarse a la baja con El inMundo, el ABC, El Español y los demás, volviendo a los siniestros tiempos de Caño.

Soledad murió hace poco y Mangurrián ha echado a Pepa Bueno y también a Angels Barceló y otros que hacían un tipo de información periodística y radiofónica crítica y de calidad. Les diré que yo acabo de suscribirme a elDiario.es, que se acerca más a mi modo de pensar, y estoy valorando la posibilidad de anular la suscripción de El País, como ya han hecho algunos de mis amigos. En ese contexto, volvamos al artículo de Arcadi Espada. En El País, como cada mes de agosto, la edición diaria incluye una serie de entrevistas largas a personajes de interés, que se engloban en una sección llamada Historias de Agosto. Este año empezaron el día 2 con una interesante entrevista de Elvira Lindo a un arquitecto valenciano al que no conocía. Pero, miren por dónde, el día 3 se descuelgan con una primera plana dedicada ¿saben a quién? Pues nada menos que a doña Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos. ¿La recuerdan del post anterior? Exactamente, la del cuello larguísimo y el presunto chocho morenote. Vean una captura de pantalla de ese artículo de fondo.

Aquí tienen la clave del asunto que estábamos comentando. En el mundo de la información y la desinformación nada es casual. Esta entrevista no aparece ahora por casualidad. Esto es el disparo de salida de una campaña de relanzamiento de esta señora que, reconozcámoslo, vale diez veces más que el incapaz de Fake Jo-ho, y todavía no sabemos hasta dónde se la quiere promocionar. No hay más que ver el escenario elegido, el mítico Hipódromo de la Zarzuela, el atuendo de la doña, lo cuidado del encuadre. La entrevista, publicada el día 3 de agosto, seguramente estaba ya preparada y maquetada desde bastantes días antes. Posiblemente estuviera ya lista el mismo día 20 de julio en que el maromo de esta señora perpetró su metedura de pata cósmica, justo el día en que toda España celebraba por las calles la victoria de nuestra selección.

Cayetana es poderosa, tiene detrás a El del Bigote y quizá no sea mucha fabulación pensar que le llamó para pedirle ayuda: ¡Ay, José Mari! Que mi maromo ha metido la pata hasta el corvejón; tienes que hacer algo, que si no lo paramos va a hacer el ridículo y eso nos va a afectar indirectamente a mí y a la campaña que estamos a punto de lanzar. Y, puestos a fabular, podemos ya pensar que El del Bigote le llamó a Copito de Nieve, que tiene hilo directo con Mangurrián y los demás próceres de la información patria. En fin, reconozco que todo esto es una fabulación conspiranoica, pero a mí me parece más creíble que muchas de las teorías delirantes que se cree la gente por ahí adelante. Después de ver la que ha liado Zapatero, es bastante llamativo que los otros ex-presidentes (incluido el misterioso M.Rajoy, que mira que si al final va a resultar que es Pedro Sánchez) se estén yendo de rositas. Con la Inteligencia Artificial se hacen verdaderas maravillas. Como convertir a estos tres en trasuntos de los miembros de Extremoduro. Véanlo. 

Esto es lo que se llama ahora un Reel. Si se les ocurre leer el largo artículo de fondo sobre La del chocho morenote, constatarán que es de una sosería infumable; esta señora no tiene nada interesante que decir (su insignificancia destaca más al compararla con la calidad de los otros artículos de la colección de Historias de agosto de este año: los dedicados al arquitecto valenciano, o al ex alcalde de Jerez, Pedro Pacheco, a quien los jueces metieron en el trullo por sostener que La Justicia de este país es un cachondeo, afirmación que, ahora mismo, sostendríamos muchos). ¿Por qué entonces lo han publicado en lugar preferente y casi en la primera fecha disponible? Bueno, ya les he dicho que esto huele a disparo de salida de una campaña para relanzar la figura de esta señora. Pero hay algo más.

Me refiero a que la entradilla del reportaje destaca en lugar preferente una de sus respuestas: Lo del ático de Ayuso no lo entiendo todavía. ¡Eureka! O, como decía mi padre: ¡Ángela María! Este es el quid de la cuestión. Hace mucho tiempo, mi querido amigo Mariano pronosticaba con total seguridad: Ayuso morirá por fuego amigo. Mariano lleva tres años muerto y enterrado y hasta ahora no había visos de que se cumpliera esa profecía. En este blog, hemos puesto a parir a Feijoo, a Almeida y a algunos otros, pero, en concreto, a la señora Ayuso se la ha tratado con algo más de deferencia. Sin ir más lejos, en el último post pueden ustedes leer que, en el caso de los terroríficos incendios que se declararon en Madrid, su actitud fue la correcta: estar en primera línea y pedir ayuda enseguida. Eso es lo que yo opino.

Pero alguno de los lectores más izquierdistas de este blog me ha hecho llegar por mail una opinión contraria. Según sus fuentes, la petición de ayuda no fue tan inmediata y, por el contrario, se decidió después de un amargo debate con los partidarios de no pedirla (obviamente, para que se quemara la mayor superficie posible y así poder incidir en la turra de lo mal que está todo por culpa de Pedro Sánchez). Si esto fue así (yo no puedo saberlo), estoy convencido de que Ayuso fue la que se mostró partidaria de pedir la ayuda enseguida. En el otro bando podemos adivinar a Feijoo, Tellado y los demás. ¿Por qué creo esto? Pues por un dato que no les he contado. Yo tengo un buen amigo con casa en Sotillo de la Adrada, valle del Tiétar, cuya parcela se libró por los pelos del fuego. Y este amigo dice que Ayuso es de esa zona, que todo el mundo en la comarca conoce a su familia y que estaba de verdad aterrada. El otro día les puse la foto del apretón de manos con Sánchez. Hoy les pongo una toma unos segundos posterior, para que se fijen en la expresión de la doña.

¿Qué deducen ustedes de la cara de esta señora? Para mí, obviamente, revela una gran incomodidad, no en vano le está dando la mano a un señor al que ha llamado hijo de puta (y no me gusta la fruta), ha atacado por todos los medios y ha responsabilizado de todos los males del país. Está incómoda pero, a la vez, muestra un agradecimiento profundo, un reconocimiento de que, sin la ayuda de la UME, los pueblos del valle del Tiétar hubieran quedado arrasados, incluyendo los de sus familiares más directos. No se olviden de que en esta peligrosa catástrofe no se registró finalmente ni un solo herido. Pero es posible que esta actitud de reconocimiento hacia Sánchez haya sido la gota que ha colmado la irritación de El del Bigote, que al fin y al cabo es el que controla los hilos de todas estas situaciones. Porque Ayuso, a su manera está lejos del modelo político y familiar que propugna la parte más rancia y casposa de los votantes del PP, los que suelen leer el ABC y van a misa cada domingo.

Mi amigo Mariano era una persona con una gran intuición para estas cosas. Y, como él, yo creo que Ayuso es una persona joven, descarada y valiente, que no se ajusta al modelo Isabel Tocino, que tanto gusta a los franquistas. Para empezar, cuando resultó elegida presidenta, mantenía una relación íntima, gozosa y desprejuiciada con su peluquero, al que reconoció que apreciaba mucho. Luego rompió con él y se lió con su actual novio que, con todos los respetos, a mí me parece un cutre. Un tipo que aprovecha su relación con ella para embolsarse cuatro millones de euros en intermediaciones para negocios sanitarios con el grupo Quirón. Y encima, trata de ahorrarse 300.000 en impuestos con un sistema chapucero de facturas falsas, y le pillan. Desde el entorno de El del Bigote es posible que todo esto no guste mucho.

Durante estos últimos años, Ayuso se ha posicionado en el lado más a la derecha de su partido, casi como si fuera de Vox. Pero esto podría deberse al mismo fenómeno que hace que los hijos de los emigrantes de Castilla en el País Vasco se muestren como los más radicales y abertxales. Cuando eres consciente de que no eres uno de los suyos, has de extremar tu radicalismo para que te acepten. En esa misma línea, el papel de MAR, como mentor, pudiera ser también una jugada al despiste. Yo mismo he dicho aquí que MAR moriría a su lado cuando llegara el fuego amigo o enemigo. Pero a lo mejor estoy equivocado. A lo mejor, MAR no es más que un tipo al que ha puesto en ese lugar El del Bigote, para que vigile de cerca a una señora de la que no se fía del todo, porque tiene la suficiente personalidad como para pensar por su cuenta. ¿Están promocionando ahora a Cayetana (dejemos ya lo del chocho morenote) como alternativa a Ayuso y hasta al inútil de Feijoo? Lo sabremos antes o después.

Pero, para esta teoría mía, totalmente inscribible en las conspiranoias que nos rodean por todos lados, hay una discordancia de fechas, que debemos aclarar. La metedura de pata de Arcadi tuvo lugar el lunes 20 de julio (España ganó el Mundial el 19). El incendio de la zona del Tiétar-suroeste de Madrid brotó el día 23, cerca de San Martín de Valdeiglesias, causado por un coche eléctrico cuyas baterías echaron a arder. Esa misma tarde, Ayuso pide ayuda, el delegado del Gobierno en Madrid se adelanta esbozando unas excusas impresentables, una metedura de pata obvia, antes de que Sánchez le desautorice y declare el estado de emergencia. El 25 se encuentran ambos líderes y se suscita la foto de arriba. El 28 publico yo mi post anterior. El miércoles 29 de julio por la mañana, El País publica su primera información sobre el ático que la Comunidad ha comprado, reventándole a la presidenta la rueda de prensa en la que iba a anunciar su plan de recuperación de las zonas quemadas. Y el 3 de agosto se publica el gran artículo sobre Cayetana.

Algo no cuadra. Pero vayamos por partes. Lo del ático, alguien se lo ha filtrado a El País. Si ustedes creen que la prensa investiga temas y los publica por su cuenta cuando quiere, es que son unos ingenuos. La prensa actual en España se nutre de chivatazos, investiga más bien poco y, si encuentra algún tema susceptible de potencial escándalo, atesora pacientemente el material a la espera de que alguien les dé la salida. Yo creo que la filtración de lo del ático viene de las propias filas del PP. Tal vez ya le venían buscando las cosquillas a esta señora; se comenta por ahí que le han sugerido que deje al impresentable de su novio para no verse perjudicada por las imágenes del juicio y una eventual condena por defraudador, pero que ella se niega porque le quiere.

Y en eso llega el incendio, ella pide ayuda al Gobierno contra la opinión de los que querrían aprovechar el tema para seguir desgastando a Sánchez (ya lo hicieron con la pandemia y demás desgracias recientes) y esto es la gota que colma el vaso. Encima se fotografía mirando con cara de arrobo al odiado okupa de la Moncloa, mostrando en su rostro el agradecimiento por que le haya sacado las castañas del fuego, y nunca mejor dicho. Pero yo he aventurado que la entrevista a Cayetana llevaba un tiempo cuidadosamente preparada, fotos y temas incluidos. ¿Cómo se explica entonces que opine sobre el ático de Ayuso, escándalo que ha brotado apenas unos días antes? Pues ya puestos a fabular podemos imaginar que ya tenían toda la entrevista preparada y maquetada y que, al salir el escándalo del ático, la llamaron otra vez para preguntarle al respecto y tener así la guinda de la sosa entrevista, utilizable para la entradilla. Releyendo la entrevista, resulta evidente que la pregunta sobre el ático de Ayuso no tiene una relación directa ni con la anterior ni con la siguiente; bien pudiera haberse incluido ahí con calzador, para forzar un titular para la entradilla.

Lo cierto es que las reacciones de Ayuso al tema del ático han sido erráticas, impropias de la seguridad con la que suele preparar sus contraataques. Se puede conjeturar que MAR ya no la está ayudando. Primero, que no pasa nada, que necesita un lugar para trabajar, mientras se hacen unas obras en Sol, que al parecer no estaban todavía ni licitadas. Después, que pone el ático en venta. A continuación, el metepatas del novio pone en venta el otro ático, donde viven ambos, y la página Idealista muestra a todo el mundo las imágenes del interior de su nidito de amor. Y luego, retiran el anuncio de Idealista. Como colofón, la señora declara que ella no sabe nada de este tema, que se lo pregunten al Consejero que le ha montado semejante quilombo. A todo esto, El País y los medios de la izquierda siguen dale que te pego con este tema en portada cada día. El asunto empieza a recordar al acoso que sufrió Cristina Cifuentes, otra que tampoco era una de los suyos.

Tras apretarle las tuercas con los másteres falsos, acabaron sacando el vídeo del robo de cremas en un Eroski. ¿Tendrán guardado algo así de Ayuso? Quién sabe. Conviene no perder la memoria de las maniobras en el PP, desde que El del Bigote decidió no presentarse a un tercer mandato (decisión que es de alabar, como la de eliminar la mili y otras). Siguiendo la tradición del PP, el nombramiento de sucesor fue digital: con el dedo lo señaló el lider, eligiendo entre la terna que él mismo había escrito en el cuaderno azul. Menos mal que no eligió a ninguno de los otros dos (Rodrigo Rato y Mayor Oreja, qué peligro). El dedo recayó en el ínclito M.Rajoy, tal vez porque parecía ser el más mediocre y más fácil de manipular desde FAES, aunque luego les salió rana. Para suceder a M.Rajoy, en el partido se quisieron hacer los modernos y lo eligieron por un proceso de votación. Aunque el núcleo duro de M.Rajoy apostaba por Soraya, resultó elegido Pablo Casado.

Años después, a Casado lo defenestraron y desde la izquierda se suele dar por hecho que este señor cayó por enfrentarse a Ayuso y señalar a su hermano el sedicente vendedor de mascarillas. Yo nunca he compartido esa teoría, aunque quizá sea cierta en parte. Yo creo que a Casado lo acabaron echando por intentar (a su manera) desmarcarse de Vox. No sé si recuerdan un discurso suyo demoledor en el Congreso, que se escribió él sólo y nadie conocía hasta que lo pronunció. Si lo buscan en Internet, verán a Abascal lívido al escuchar semejante ataque. Y aquí aparece también Cayetana. Esta señora es del núcleo duro de FAES y fue el propio Del Bigote quien la promocionó a diputada y portavoz del PP en el Congreso. Y, cuando llegó Casado, la cesó como portavoz y la relegó a la tribuna.

En cuanto defenestraron a Casado, la volvieron a nombrar portavoz. Por breve tiempo. Feijoo la quitó enseguida, esta vez por otro motivo: un tipo tan mediocre como él necesita rodearse de gente aún más mediocre, para que no le hagan sombra. Tipos como Tellado. Esta señora nos puede caer mejor o peor, pero es licenciada en Oxford y habla inglés de corrido, entre otros idiomas. Se lo podía comer con patatas (por cierto: las mejores patatas, las de Coristanco). Precisamente, al buscar a Feijoo y traérselo de su retiro dorado gallego, El del Bigote ha querido dejar el partido en manos de un tipo tan gris como M.Rajoy y esta vez le está dando mejor resultado. En cuanto llegó y dijo que quería hacer una oposición educada y sin insultos, lo callaron rápido. Tal vez le gritaran eso de Cómete la fruta atontao. El del Bigote es el que sigue manejando los hilos y, cuando toca, les da un aldabonazo: el que pueda hacer, que haga.

En fin, cuando menos se lo esperaban ustedes, estoy recuperando un poco el pulso de este blog, que se encaminaba a su desaparición. No les he mentido: después de estar un mes o más sin ordenador, descubrí lo fácil que se vive sin mantener un blog y me dejé llevar. Y cuando uno deja de practicar cualquier disciplina, luego resulta complicado retomarla. Este post no es más que un ejercicio de fabulación conspiranoica y me he divertido mucho escribiéndolo. Pero es que este mundo, gobernado ya por algoritmos y a la espera de que la Inteligencia Artificial se haga con todo, camina por esa senda. Para que tengan una especie de contrapunto, voy a concluir con una historia real (En otro post les hablaré de Ceuta, un tema para mí claro y meridiano).

La historia real. Hace unos días, estoy acodado en la barra del bar A Cañada, de mi barrio, tomando un vermú. Un par de calvos musculosos, de aire vagamente amenazante, entran en el bar, se acomodan a mi derecha en la barra y empiezan a hablar. Lo hacen en voz bastante baja, contra lo que pudiera esperarse de unos sujetos de ese talante, generalmente vociferantes y cargados de razón. Su tono bajo suscita mi curiosidad y aguzo el oído. Resumen de lo escuchado: para que este país salga del merdé en que lo ha metido la izquierda, es imprescindible tener la garantía de que Vox, una vez que llegue al poder, no traicione sus principios fundacionales acomodándose y vendiéndose a intereses espurios, como hacen siempre todos los partidos. Para garantizar eso, es necesario crear un grupo más a la derecha, que les genere una tensión y vigile que siguen luchando por los ideales correctos.

Les juro que escuché eso y que me da un miedo atroz. Y ese modelo ya está en Cataluña, donde a la vista de que los puigdemoníacos se están volviendo irrelevantes y los de ERC parecen estar primando su carácter obrero por encima del nacionalista, se ha creado un grupo ultra, Alianza Catalana, que está arrasando. Así que, manténganse ustedes también vigilantes, para que no les den gato por liebre. Que nos tienen aquí entretenidos con cosas como la visita del Papa, el Mundial y ahora el eclipse. He sondeado las posibilidades de viajar a Coruña para verlo, pero no hay ni una sola plaza de alojamiento: el eclipse coincide con el trofeo Teresa Herrera (el Dépor se enfrenta nada menos que al Real Madrid), las fiestas de María Pita y el inminente inicio de la Liga con el Dépor en Primera División. Así que seguiré por aquí, al caloret, que dijo la inefable Rita Barberá. Pórtense bien.

martes, 28 de julio de 2026

50. El fuego y la manipulación informativa

Pues mientras nos tenían a todos entretenidos con que si estamos en la tercera ola de calor o la cuarta, la realidad se ha impuesto: desde las lluvias del mes de marzo, no ha vuelto a caer una gota sobre la región madrileña, salvo alguna tormenta esporádica, y desde el 1 de junio estamos soportando unas temperaturas de treintaytantos a cuarenta, el caldo de cultivo perfecto para una ola de incendios como la que estamos sufriendo (lo mismo está pasando en Francia, en la zona de Burdeos-Arcachon, que visité a comienzos de este año, y también en grandes extensiones del Canadá). Señores, esto no es una sucesión de olas de calor de tres días, esto es un verano infernal, nunca antes sufrido. Y las perspectivas son que los próximos veranos van a ser iguales, si no peores. Así que dejémonos de contar una, dos y tres olitas de calor sucesivas y llamemos a las cosas por su nombre.

Y en situaciones de emergencia grave como esta, es cuando se ven las consecuencias de las políticas neoliberales de la señora Ayuso, que cada año reduce el apoyo a la sanidad y educación públicas, estrangula a las Universidades y recorta el presupuesto de la prevención de incendios y la dotación de medios para combatirlos, a la par que dedica más dinero público a la tauromaquia y el nuevo circuito de Fórmula 1, horteramente denominado Madring, que hay que joderse qué nombre más feo que le han puesto. Tal vez alguno de ustedes, queridos lectores, pueda pensar que estoy ideologizado y predispuesto a criticar a la derecha con cualquier excusa; que este post es un ejercicio más de oportunismo y demagogia.

Pero es que, como residente en Madrid, yo vivo en directo las nefastas consecuencias de las políticas acompasadas del dúo Ayuso-Almeida. Mi barrio se ha convertido en un parque temático para turistas pedorros y les diré una cosa: menos mal que no tenemos mar por aquí, que en tal caso, esta gente construiría los muelles más grandes del mundo, para que llegaran a nuestra ciudad simultáneamente todos los cruceros gigantes del universo, a terminar de destrozar nuestra vida urbana. Y la ciudad está más sucia que nunca, porque esta dupla destina más dinero a la Fórmula 1 que a cualquier política de limpieza urbana medianamente efectiva, total al turismo pedorro le da igual que las calles estén hechas una pocilga y haya hasta ratas pululando por ahí en ciertos barrios. Vean la foto que tomé el otro día saliendo de mi clase de yoga en la plaza de Jacinto Benavente, en medio de las obras eternas de la zona.

Otro ejemplo: a mí me van a pagar 120€ por mi clase de máster del otro día, una presentación que los propios directores del curso reconocen con vergüenza que se merecería mucha mayor remuneración, pero la Universidad Complutense está estrangulada financieramente por la Comunidad de Madrid y eso les impide pagarme más. Y, desde luego, por mi terraza han volado estos días pequeñas cenizas que caen del cielo, además del olor a chamusquina que nos atufa intermitentemente. Ayer me preparé una ensalada de tomate para comérmela en la terraza y al rato estaba llena de puntitos negros y les juro que no le había echado pimienta. Lo de los bomberos no es cosa mía ni resultado de la ojeriza que le tengo a la derecha: en esta región llevan protestando por la falta de medios e incluso de vehículos desde hace más de tres años, y han sostenido huelgas indefinidas los dos últimos inviernos que, al llegar los calores, suspenden por sentido del deber. La foto que les muestro abajo, corresponde a su último acto de protesta de este año, el 24 de julio, dos días antes de que se desatasen los incendios más terribles, ante la sede de la Consejería de la que dependen.

Estos incendios que brotan por todos lados, son la consecuencia del cambio climático que ya ha llegado, aunque los negacionistas sigan diciendo que ellos no notan el calor. Junto con danas, huracanes y terremotos como el de Venezuela, son señales inequívocas de que la Tierra se está defendiendo del virus letal que es el ser humano. Frente a un desafío tan descomunal, parece claro que personajes como la señora Ayuso se ven claramente rebasados y han de pedir ayuda, aunque sea al odiado Gobierno social-comunista-bolivariano, presidido por el inicuo Sánchez, al que incluso ha tenido que darle la mano. Si se dice que Glenn Ford no se lavó la mano en varios meses después de darle la mítica bofetada a Rita Hayworth, es imaginable el asco y la rabia con que la señora Ayuso se habrá apresurado a lavarse la mano tras dicho saludo, frotando enérgicamente con Fairy o lo que haya pillado en los retretes del puesto de mando. Vean la imagen del apretón, y otras de la doña, disfrazada de Dora la Exploradora, como se han apresurado a señalar desde la izquierda patria.  


Es comprensible que, en los cenáculos de la izquierda, se le tenga a esta señora una merecida manía, pero yo he pedido en este blog que intentemos criticar lo que está mal y valorar lo que está bien, desglosando unas cosas de las otras sin pensar en a quién afectan. Y esos sectores de izquierdas, que masivamente se han carcajeado del atuendo de Ayuso, no son ni siquiera conscientes del sesgo machista que comporta ese cachondeo. A mí me parece que, con el calor que está haciendo en Madrid en estos meses, el pantalón corto es algo muy adecuado; yo lo llevo todo el tiempo, y si esta señora tiene las piernas bonitas de corredora (dice salir cada mañana a correr) pues no veo por qué no habría de mostrarlas. La izquierda tiene a veces un tufo puritano e inquisitorial que no comparto para nada. ¿Acaso esta señora tendría que acudir vestida de luto y cubierta de los pies a la cabeza con un sayón? También es contradictorio que a Feijoo se le ponga verde por no acudir y a Ayuso por lo contrario. Dicho todo esto en el ánimo de no contribuir desde este blog a la crispación y la polarización, que para eso ya hay muchas tribunas en las redes.

A mí lo que, en cambio, me cruje bastante, es lo que podríamos llamar la redundancia señalética, el hecho de que el chaleco de Ayuso lleve un letrero que diga PRESIDENTA, y el de su acólito el señor Novillo otro que diga CONSEJERO. Me recuerda los tiempos en que algunas papeleras urbanas ostentaban encima un cartel enorme que decía: PAPELERA. Por cierto, a este señor Novillo, para que se integrara en el comité de emergencia por los fuegos descontrolados, hubo que rescatarlo de la ronda de acontecimientos taurinos que iba presidiendo por los pueblos de toda la Comunidad, tarea a la que Ayuso destina más presupuesto que a la prevención de incendios y para la que este ínclito consejero parece predestinado por apellido.

Así que no pasa nada por reconocer que la señora Ayuso ha estado estos días donde tenía que estar y ha pedido a tiempo la ayuda que necesitaba, aunque los bomberos llevaran años pronosticando lo que iba a suceder si el grueso de los presupuestos regionales se destina a los toros y a la Fórmula 1. El que sigue superando todas las cotas de deslealtad es el señor Feijoo que, desde su presumible retiro en alguna playa gallega, ha publicado un comunicado dando las gracias a los gobiernos autonómicos por su esfuerzo contra el fuego, sin citar al Gobierno central, que es el que les está sacando las castañas del fuego con la UME, una unidad por cierto creada por el señor Zapatero entre el escepticismo y las bromas de la oposición liderada entonces por el ínclito M.Rajoy. El señor Feijoo es para mí uno de los peores políticos de la historia reciente de la democracia en España y mira que es difícil superar en este ranking a Albert Rivera, record Guiness de autodestrucción de un partido político.

Yo ya he dado mi versión sobre esto: el PP daba por ganadas las Generales de 2023 casi sin bajarse del autobús y las hubiera ganado con un candidato un poco menos feo, gafe y poco capacitado. Y ahora están a punto de repetir el error, con el agravante de que en tres años de liderazgo de este inútil, el partido se ha puesto en manos de Vox y está abrazando todos sus postulados. Podemos afirmar sin faltar a la verdad que el PP es ya un partido de extrema derecha, a la altura de los liderados por Le Pen, Meloni y la líder de AfD, de cuyo nombre no quiero acordarme. Así que vamos a ver si nos vamos concienciando a votar bien, que nos va quedando cada vez menos margen. Yo, desde luego, pienso votar a Sánchez, como ya he anunciado. En primer lugar, por exclusión, porque no me seduce nada el guirigay que hay a la izquierda del PSOE, incluyendo a la señora Belarra, que va a repetir el error de Pablo Iglesias y tiene todas las papeletas para acabar abriendo otra taberna. Pero también por los méritos en positivo del presidente, a los que me referiré en posts venideros.

Porque hoy quiero hablarles de otro tema que, seguramente se les habrá pasado por alto y que me parece paradigmático de hasta dónde llega la manipulación informativa en este país de nuestras desdichas. En las pasadas semanas, toda España ha vibrado con la trayectoria de nuestra Selección de Fútbol, que ha ganado el campeonato mundial de manera justa y brillante. En la final, consiguieron doblegar a Argentina que, sintiéndose inferior, recurrió a toda clase de tretas sucias y rastreras y estuvo a punto de llegar a la tanda de penaltis, con ese muestrario de marrullerías de la mejor escuela del señor Mourinho, ahora fichado de nuevo por el Real Madrid para que las despliegue por los campos de España.

Pero he dicho que toda España ha participado en esa especie de éxtasis eucarístico de la victoria final. ¿Toda? Pues miren ustedes que, al parecer, entre los fachas pro-taurinos y negacionistas del cambio climático, había mucha gente que habría estado encantada de que perdiéramos, para incidir en el discurso catastrofista de lo mal que va el país y luego culpar de todo a Pedro Sánchez, de quien se sugirió que no debía acudir a la final porque es gafe. Ellos querían que perdiéramos, pero no se atrevían a decirlo en público, en medio del fervor popular que se desató en los últimos días y que terminó con dos millones de personas festejando en las calles, entre ellas el que suscribe. Pero, hay un periodista de El inMundo que llegó a preparar anticipadamente una crónica de la derrota, como suele hacerse cuando se intuye que alguien famoso se va a morir y escriben la necrológica antes, para tenerla lista en cuanto suceda.

Este periodista se llama Arcadi Espada, y es un tipo repulsivo, cuyo discurso es siempre un compendio de vileza, odio y bilis mal digerida, mezclado con la soberbia del típico listillo que ve más allá que los demás seres humanos, que para él no somos más que epsilones del montón. Y resulta que este señor envió su crónica de la derrota al periódico, para ser el primero que la publicase. Y en este periodicucho amarillista son tan inútiles que nadie revisó su contenido y se publicó tal cual el lunes día 20 de julio, cuando todo el país vibraba con el éxito sideral del día anterior. Cuando se dieron cuenta, se apresuraron a eliminarlo, pero ya mucha gente lo había copiado y guardado porque, encima, salió en la edición en papel, y estas son más difíciles de corregir. Es un ridículo espantoso, monumental, estratosférico. Pero, curiosamente, nadie de la prensa ha dicho una palabra del tema, salvo el Público y elDiario.es, ambos con la boca pequeña, por si acaso; no vaya a venir MAR a cumplir la amenaza que les envió por escrito, a saber: Os vamos a triturar. Váis a tener que cerrar. Idiotas. Que os den.

Me parece un tema gravísimo, con muchas implicaciones y muy significativo de lo que es ahora mismo la prensa, que dedica cada día páginas y páginas al escándalo Zapatero y ni un renglón a este tema que es también un escándalo mayúsculo. Para que vean que no les estoy contando una historia de ciencia ficción les voy a mostrar primero una foto de este repelente caballero, por cierto, pareja actual de Cayetana Álvarez de Toledo, otra listilla llena de odio a la gente normal, cuya última intervención en el Congreso fue para lanzar el bulo de que Sánchez está gravemente enfermo, algo de lo que el aludido se rió a carcajadas. Al lado les voy a poner la foto del artículo en el diario en papel. Pero, como se ve muy pequeño, les añado abajo la transcripción y les pido que lo lean. Tal vez deben tomarse primero un anti-emético, porque la lectura de este panfleto produce unas acusadas ganas de vomitar.



Nunca es sólo futbol, recordadlo siempre

Arcadi Espada, publicado en El Mundo el 20.07.2026

NUNCA ES solo fútbol. La magnitud de la decepción española en el Mundial obliga a algo más que a un análisis táctico. No es difícil ver en este equipo –en su devoción litúrgica por el sistema, en su miedo al desequilibrio táctico, en la sumisión del talento a la coreografía– un reflejo de lo que es y de lo que amenaza seguir siendo este país en el siglo XXI: una sociedad que ha hecho de la desconfianza ante la excelencia una forma de cortesía.

Nunca es solo fútbol. Luis de la Fuente, que siempre fue un meritorio jugador de equipo, había convertido la grave falsa modestia de Alfredo Di Stéfano: «Ningún jugador es tan bueno como somos todos juntos». España tenía a Lamine Yamal, acaso el mayor talento de su historia: solo hay que ver cuál ha sido el resultado de dos años instruyéndole en el pase hacia atrás. El tikitaka de 2010 era una cultura; el tiktok de 2026 es relax. La selección española ha sido patrocinada como símbolo de una España trans: mestiza, igualitaria y risueña. Anoche descubrimos su cara b. El mestizaje sin fusión es yuxtaposición. La igualdad entre desiguales, nivelación. Y los equipos serios no sonríen mientras suena el himno, sino cuando recogen la Copa.

Nunca es solo fútbol. La estrella disuelta en el grupo, el mérito prorrateado. Una parábola nacional. Nuestra escuela iguala hacia abajo, nuestra legislación recela del mérito y nuestra conversación pública dedica a demoler reputaciones el tiempo que otros dedican a construirlas. Pedirle a este vestuario que se atreva a la excelencia es pedirle que desobedezca a su país. Los jugadores no viven en una burbuja: son hijos de un tiempo en que el largo aliento cotiza menos que la viralidad instantánea, y en que los jóvenes, sin horizonte ni proyecto, no pueden emanciparse, sobre todo de sí mismos.

Nunca es solo fútbol. El desenlace tampoco puede sorprender al que observe el clima moral del país. Es lógico que una sociedad secuestrada por la polarización, donde las reglas se tuercen al servicio de la supervivencia de las élites y donde la palabra pública es ruido, solo pueda exportar la parálisis y hasta la infelicidad que se vieron en el césped.

Nunca es solo fútbol. La eliminación deja lecciones urgentes de cara a 2030, cuando España organizará el Mundial junto a Portugal y Marruecos. Ninguna selección fracasa sola: fracasa el país que se proyectaba en ella. Y esos once hombres, perfectamente organizados para la mediocridad, pixelan una imagen que España debe atreverse a contemplar, sosteniendo largamente la mirada sobre sí misma.  

Hasta aquí el suelto. Es algo increíble. Y discúlpenme, pero he tenido que parar de escribir por las nauseas que me ha producido transcribir un texto tan lleno de odio. Sigo después de calmar el malestar de mis entrañas. La magnitud del fallo del periódico la da el recuerdo de las celebraciones que tuvieron lugar en toda España, al tiempo que ese libelo estaba en los kioscos y, por un rato, en la Web de El inMundo. Pero esta historia tiene unas cuantas implicaciones diferentes, que me dispongo a analizar para ustedes, numeradas para ir por orden.

1.- El contenido del escrito en sí mismo. Parece mentira que alguien sea capaz de sintetizar en tan pocos párrafos toda la inquina, el odio, la ojeriza de esta gente a todo lo que huela a moderno, progresista, solidario, social o climático, adjetivos que ellos unifican en el término inglés woke. La fachosfera está obsesionada con echar a Sánchez del poder, porque saben que, en una contienda electoral limpia, pueden volver a perder, sobre todo con un candidato tan obtuso y romo como Feijoo. A partir de ese convencimiento no reconocido públicamente, a estos señores les vale todo. Hasta una columna sobre fútbol escrita por un ignorante supino de las entretelas de este deporte de masas. Dejaré para otro día los aspectos futbolísticos para no desviarme del tema principal.

Para la Brunete mediática, cualquier recurso es válido con tal de echar del poder a Sánchez y, desde luego hubieran estado encantados de que España perdiera la final. Porque para ellos, lo fundamental es eso y están dispuestos a cargarse la democracia, el prestigio de la Justicia y lo que haga falta. Feijoo no es capaz siquiera de disimular su ansiedad por llegar al poder, para lo que mejor le valdría aprender, formarse como líder, aprender inglés y elaborar un programa de gobierno. Pero todo eso le da mucha pereza, así que su programa es muy sencillo: echar a Sánchez y luego ya veremos. Y la prensa afín, esa que no informa sino que jalea, se dedica a construir un relato paralelo a la realidad, como si Sánchez ya estuviera en las últimas, relato al que el aludido responde haciendo de Don Tancredo y tratando de gobernar en el estrecho margen que le dejan. Ya les he dicho que a mí me encantaría que agotara la legislatura hasta el final.

Y esto explica que hayan metido la pata de manera tan estrepitosa. Han escrito el epitafio de alguien que todavía no se había muerto y que, para cuando la publicación, acababa de ganar el título de Campeones del Mundo, después de un partido primoroso. Arcadi Espada les es de mucha utilidad, aunque esta vez la haya cagado de forma clamorosa mandando por anticipado un artículo sobre algo que no había sucedido. A lo mejor es que le pagan por artículo entregado. De todas maneras, sabiendo quién es su pareja, no es de extrañar que esté así de amargado, porque vaya tela, la señora Cayetana, con su doctorado en Oxford, que le hace mirarnos a todos muy desde arriba, y su melena rubia de bote (ya saben: rubia de bote, chocho morenote, y disculpen la bastez, este era un dicho de cuando éramos adolescentes y la hormona desatada se nos salía por las orejas). La señora nos mira tan desde arriba que, con el photoshop, algunos se han dedicado a estilizar su imagen, en la forma que ven abajo.

2.- La profesionalidad de la prensa. ¡Madre mía! ¿Cómo es posible que se les haya colado un fallo tan tremendo. ¿Es que El inMundo no tiene presupuesto para tener unos correctores, unos revisores del material que está a punto de publicarse? Nadie se dio cuenta del fiasco hasta que se empezó a comentar en redes, justo en el día de la euforia nacional desatada, ese frenesí que  hizo que durante un par de días ni siquiera se hablara nada de Zapatero. Este libelo fue fundado por el señor Pedrojota R. que ahora difunde su veneno desde El Español. Yo dudo que este caballero se hubiera colado un gol en propia meta de este calibre. Lo que pasa es que un medio tan mediocre y que se comporta con tanta bajeza, no necesita gastar mucho en depurar la calidad periodística del producto, al fin y al cabo, sus lectores no creo que pasen de ojear los titulares.

3.- La nula repercusión en los medios de tirada nacional. Qué quieren que les diga, los demás medios de la fachosfera han guardado un pudoroso silencio, la mierda es mejor no removerla; disimular y hacer como que esto no ha sucedido jamás, es una buena forma de que se vuelva invisible y se evite el bochorno. Es como si te tiras un pedo sonoro en medio de una reunión: lo mejor es disimular y seguir actuando como si tú no hubieras sido. El propio Arcadi ha publicado ya una nueva columna en la que no hace la menor alusión al descalabro. Podemos imaginar la bronca que le habrá caído en casa, ya saben: mira que eres inútil, te dije que tuvieras cuidado, que los escritos para la prensa los carga el diablo. La rubia de bote ha de tener un humor de perros.

Pero es que los demás diarios no han hecho una sola referencia al caso. El País y la SER, en su nueva deriva con Mangurrián al mando de PRISA, están ya en la misma sintonía. Los medios regionales parecen no haberse enterado. Y los de la izquierda, como se ha dicho arriba, han hablado en voz baja, por la cuenta que les trae. De todas formas, a mí me parece demasiado silencio para un tema tan grave. Me huele más a reacción gremial del mundo del periodismo: vamos a correr un tupido velo, para que la gente no se dé cuenta de lo malos profesionales que somos todos. Al fin y al cabo, Arcadi es uno del gremio, incluso con un pasado en las páginas de El País. También podemos pensar en una reacción de corte mafioso: ojo con hacer mucha sangre con esto, que tú también tienes tus trapos sucios y los podemos sacar a ventilar. No sé, elijan ustedes lo que les parezca más plausible.

4.- La explicación del propio diario. Aunque en los grandes medios el tema no se ha aireado, por redes el asunto se ha comentado y desde El InMundo han tenido que salir al paso para que no creciera la bola de nieve. Y la explicación es igual de acojonante que el hecho en sí. Dicen de fuentes de ese diario que para nada se ha tratado de un error, que ellos revisan todo y sabían perfectamente cuál era el sentido del texto que estaban publicando. Que se trata de un texto irónico, que pretende actuar como contrapunto de la euforia generalizada de la nación española, haciendo ver que uno u otro estado de ánimo dependían de una pelotita que, lo mismo que entró en la portería, podría haberse marchado fuera. Que el problema lo tenemos los lectores, sobre todo los de izquierdas, que no sabemos captar la ironía del autor.

La explicación es casi más vergonzosa que la propia metedura de pata; revela que El inMundo considera a sus lectores idiotas perdidos. Tan tontos como para tragarse semejante teoría, por no hablar del hecho cierto de que, en cuanto se dieron cuenta, lo eliminaron de su página Web. Además, ¿alguien puede encontrar una micra de ironía en el fúnebre texto que les he transcrito? Pero este tipo de excusas tiene unos cuantos antecedentes en el PP. El más famoso, cuando la señora Ayuso estaba escuchando en el Congreso a Pedro Sánchez y la cámara la enfocó en el momento en que este se refería a los negocios turbios de su hermano con las mascarillas. No hacía falta ser lector profesional de labios para ver que esta señora dijo con toda claridad qué hijo de puta. Pero luego, todo el partido cerró filas en torno a la explicación delirante de que lo que había dicho era me gusta la fruta. Incluso fabricaron camisetas con ese lema.  


Y hay un caso más reciente: el del señor Rajoy cuando dijo hace unos días que la selección francesa jugaba sin franceses de verdad (le faltó añadir: son todos negros), generando un incidente diplomático, por el que no tuvo a bien disculparse. Aquí el problema también era nuestro, que no sabíamos captar la ironía de este rancio sujeto. Bien pensado, manda carallo que hayamos tenido a este señor de presidente durante seis años y medio, un tipo que según propia admisión, no leía un solo libro al año, sólo ojeaba el Marca por las noches, para ayudarse a coger el sueño. Con ese bagaje intelectual, no es de extrañar que el periódico de la derecha eclesiástica El Debate le encargara escribir una crónica de cada uno de los partidos de España en el pasado Mundial (ahí fue donde dijo lo de la selección francesa). Pues bien, el primero de estos artículos, empezaba con un párrafo que les voy a transcribir, porque creo que sintetiza perfectamente la hondura ontológica de este caballero. Ahí va.

En el fútbol, lo que de verdad importa es meter más goles que el rival. Si no lo haces, pierdes. O, en el mejor de los casos, empatas. España fue incapaz de hacer un gol, tampoco recibió ninguno y, por eso, el resultado fue de 0-0.

Sí señor. Con dos cojones. El rey de la perogrullada ataca de nuevo. El tipo que decía que los catalanes son muy españoles y mucho españoles, o que es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quieren los vecinos que sea el alcalde, en estado puro. Le encargan una serie de columnas sobre el único tema del que parece ser un poco experto y su primer artículo empieza por el párrafo que acaban de leer. Podría haberlo cerrado con un ¡Viva el vino! Como dice un amigo mío, al final va a resultar que el misterioso señor M.Rajoy es Pedro Sánchez. Que pasen un buen verano.