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sábado, 8 de agosto de 2026

51. Dale que te pego

Uso como título esta locución coloquial, falsamente imperativa, muy usada en ciertas zonas del norte peninsular, que viene a significar que continuaremos un día más con los temas suscitados en el post anterior. Los incendios, de manera colateral, pero, sobre todo, el alucinante caso del señor que escribió por anticipado la crónica de la derrota de España en el Mundial, el inaudito error periodístico de que esa crónica llegara a publicarse y, lo más increíble de todo, que no se haya hablado nada de este asunto en los medios generalistas de la prensa nacional. Un asunto que es para mí extraordinariamente significativo, puesto que desvela con precisión las tácticas de manipulación informativa que se llevan utilizando contra el Gobierno de la Nación, desde el día siguiente a que Sánchez se hiciera con el poder por el procedimiento, previsto en la Constitución, de la Moción de Censura (El inMundo no esperó ni 24 horas para empezar a hablar de gobierno ilegítimo, del okupa de la Moncloa, etc.).

El inMundo, un medio arquetípico de manipulación de masas, ya había dado la medida exacta de su calaña y de la profundidad de su vileza y deslealtad, con motivo de los terribles atentados del 11-M, tras los que estuvo más de un año hablando de La Mochila, un elemento a la vez real e inventado (La Mochila de Schrodinger), destinado a mantener viva la sospecha de que ETA tenía alguna implicación en el asunto, cuando desde el minuto uno todo el mundo entendió que detrás de esa barbarie estaban únicamente los yihadistas islámicos, luego abatidos en una casa de Leganés. Los señores Aznar, Acebes, etc. sostuvieron que esos atentados estaban dirigidos a cambiar el signo de las elecciones, para que ganara Zapatero. Y nunca reconocieron que habían perdido esas elecciones precisamente por la mala gestión informativa de los atentados, porque todo el mundo más o menos buscaba información en las entonces incipientes redes sociales, en donde se daba por indudable la autoría de los islamistas, mientras el Gobierno seguía insistiendo en que la cosa no estaba clara.

Un año después de los atentados, El inMundo seguía dando la turra con La Mochila cada día en su portada de papel, cuando ya nadie les seguía por esa senda manipuladora (por aquellos años yo todavía compraba la prensa en papel y tengo en mi memoria la imagen de los kioscos con la portada de El inMundo, dale que te pego con La Mochila de las narices). En esa senda siguen ahora, dedicados a demostrar que este país es un desastre, que España va muy mal y eso es culpa de Sánchez (cuando España está bastante mejor de lo que dicen estos manipuladores, aunque por supuesto se podría mejorar en muchos aspectos). Y para eso vale todo: hasta fabular con una inexistente derrota de la selección de fútbol.

Pero, repito, lo más alucinante de este asunto es que nadie haya hecho sangre con ello, que ningún medio de la prensa haya sacado partido a una metedura de pata tan descomunal. Me dice una amiga lectora de esta tribuna, que ella se ha enterado del tema por mi blog y que luego ha buscado en Internet y no ha encontrado apenas referencias, que nadie saca partido del escándalo potencial. El autor de la tropelía sigue publicando sus columnas llenas de odio y rencor, sin la más mínima alusión a su error garrafal. Como el que se tira un pedo en una reunión y luego disimula como si no hubiera sucedido nada. Sólo en Facebook y otras redes circulan imágenes como esta.

¿Llegaremos a conocer algún día las claves del estruendoso silencio (discúlpenme por utilizar un oximorón tan manido) que rodea a este caso? Pues miren ustedes que hay una clave que está ahí mismo, a la vista de quien quiera apreciarla. Recuerden el viejo dicho cherchez la femme y enseguida lo van a entender. Del silencio de los medios, digamos, de la izquierda, podemos deducir que MAR les habrá amenazado con sus tácticas habituales: ojo, que el que no se esté calladito, puede ir p'alante. Los medios regionales como La Voz de Galicia, sigo sin entender por qué no han hecho alguna referencia a un tema tan escandaloso. Pero es el silencio de El País el que resulta más especialmente llamativo: ni un renglón dedicado al asunto. Hagamos una breve reseña histórica para entender en qué contexto nos movemos. El País es un medio que creó la familia Polanco con notable acierto y éxito, hasta convertirse en el mejor periódico de España. Apareció luego el siniestro Cebrián, que le dio una vuelta de tuerca hacia un tipo de prensa más de manipular que de informar. Fueron los años negros del director Antonio Caño, un fascista de libro, que llevó el periódico a sus cotas periodísticas y éticas más bajas, llegando a perder un montón de seguidores.

Yo dejé de comprar el periódico de papel por esas fechas, como muchos otros lectores fieles desde la fundación del medio. Ante la ruina que amenazaba, tuvieron el buen ojo de llamar a Soledad Gallego-Díaz, una periodista de verdad que se comprometió a estar sólo dos años al frente, porque ese tipo de rol no le gustaba especialmente. En esos dos años se remontó el rumbo, se lanzó la versión digital y ahí fue cuando muchos lectores accedimos a suscribirnos para leerlo todas las mañanas con el café con leche. Cumplida su misión, Soledad dejó el periódico en manos de Pepa Bueno, que sostuvo el timón con buen pulso durante unos años más. Hasta que llegó el nuevo jefe de PRISA, a quien en este foro se conoce como Mangurrián, por simplificar su apellido real impronunciable. Y, siento decirlo, pero, ahora mismo, el periódico está en proceso de igualarse a la baja con El inMundo, el ABC, El Español y los demás, volviendo a los siniestros tiempos de Caño.

Soledad murió hace poco y Mangurrián ha echado a Pepa Bueno y también a Angels Barceló y otros que hacían un tipo de información periodística y radiofónica crítica y de calidad. Les diré que yo acabo de suscribirme a elDiario.es, que se acerca más a mi modo de pensar, y estoy valorando la posibilidad de anular la suscripción de El País, como ya han hecho algunos de mis amigos. En ese contexto, volvamos al artículo de Arcadi Espada. En El País, como cada mes de agosto, la edición diaria incluye una serie de entrevistas largas a personajes de interés, que se engloban en una sección llamada Historias de Agosto. Este año empezaron el día 2 con una interesante entrevista de Elvira Lindo a un arquitecto valenciano al que no conocía. Pero, miren por dónde, el día 3 se descuelgan con una primera plana dedicada ¿saben a quién? Pues nada menos que a doña Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos. ¿La recuerdan del post anterior? Exactamente, la del cuello larguísimo y el presunto chocho morenote. Vean una captura de pantalla de ese artículo de fondo.

Aquí tienen la clave del asunto que estábamos comentando. En el mundo de la información y la desinformación nada es casual. Esta entrevista no aparece ahora por casualidad. Esto es el disparo de salida de una campaña de relanzamiento de esta señora que, reconozcámoslo, vale diez veces más que el incapaz de Fake Jo-ho, y todavía no sabemos hasta dónde se la quiere promocionar. No hay más que ver el escenario elegido, el mítico Hipódromo de la Zarzuela, el atuendo de la doña, lo cuidado del encuadre. La entrevista, publicada el día 3 de agosto, seguramente estaba ya preparada y maquetada desde bastantes días antes. Posiblemente estuviera ya lista el mismo día 20 de julio en que el maromo de esta señora perpetró su metedura de pata cósmica, justo el día en que toda España celebraba por las calles la victoria de nuestra selección.

Cayetana es poderosa, tiene detrás a El del Bigote y quizá no sea mucha fabulación pensar que le llamó para pedirle ayuda: ¡Ay, José Mari! Que mi maromo ha metido la pata hasta el corvejón; tienes que hacer algo, que si no lo paramos va a hacer el ridículo y eso nos va a afectar indirectamente a mí y a la campaña que estamos a punto de lanzar. Y, puestos a fabular, podemos ya pensar que El del Bigote le llamó a Copito de Nieve, que tiene hilo directo con Mangurrián y los demás próceres de la información patria. En fin, reconozco que todo esto es una fabulación conspiranoica, pero a mí me parece más creíble que muchas de las teorías delirantes que se cree la gente por ahí adelante. Después de ver la que ha liado Zapatero, es bastante llamativo que los otros ex-presidentes (incluido el misterioso M.Rajoy, que mira que si al final va a resultar que es Pedro Sánchez) se estén yendo de rositas. Con la Inteligencia Artificial se hacen verdaderas maravillas. Como convertir a estos tres en trasuntos de los miembros de Extremoduro. Véanlo. 

Esto es lo que se llama ahora un Reel. Si se les ocurre leer el largo artículo de fondo sobre La del chocho morenote, constatarán que es de una sosería infumable; esta señora no tiene nada interesante que decir (su insignificancia destaca más al compararla con la calidad de los otros artículos de la colección de Historias de agosto de este año: los dedicados al arquitecto valenciano, o al ex alcalde de Jerez, Pedro Pacheco, a quien los jueces metieron en el trullo por sostener que La Justicia de este país es un cachondeo, afirmación que, ahora mismo, sostendríamos muchos). ¿Por qué entonces lo han publicado en lugar preferente y casi en la primera fecha disponible? Bueno, ya les he dicho que esto huele a disparo de salida de una campaña para relanzar la figura de esta señora. Pero hay algo más.

Me refiero a que la entradilla del reportaje destaca en lugar preferente una de sus respuestas: Lo del ático de Ayuso no lo entiendo todavía. ¡Eureka! O, como decía mi padre: ¡Ángela María! Este es el quid de la cuestión. Hace mucho tiempo, mi querido amigo Mariano pronosticaba con total seguridad: Ayuso morirá por fuego amigo. Mariano lleva tres años muerto y enterrado y hasta ahora no había visos de que se cumpliera esa profecía. En este blog, hemos puesto a parir a Feijoo, a Almeida y a algunos otros, pero, en concreto, a la señora Ayuso se la ha tratado con algo más de deferencia. Sin ir más lejos, en el último post pueden ustedes leer que, en el caso de los terroríficos incendios que se declararon en Madrid, su actitud fue la correcta: estar en primera línea y pedir ayuda enseguida. Eso es lo que yo opino.

Pero alguno de los lectores más izquierdistas de este blog me ha hecho llegar por mail una opinión contraria. Según sus fuentes, la petición de ayuda no fue tan inmediata y, por el contrario, se decidió después de un amargo debate con los partidarios de no pedirla (obviamente, para que se quemara la mayor superficie posible y así poder incidir en la turra de lo mal que está todo por culpa de Pedro Sánchez). Si esto fue así (yo no puedo saberlo), estoy convencido de que Ayuso fue la que se mostró partidaria de pedir la ayuda enseguida. En el otro bando podemos adivinar a Feijoo, Tellado y los demás. ¿Por qué creo esto? Pues por un dato que no les he contado. Yo tengo un buen amigo con casa en Sotillo de la Adrada, valle del Tiétar, cuya parcela se libró por los pelos del fuego. Y este amigo dice que Ayuso es de esa zona, que todo el mundo en la comarca conoce a su familia y que estaba de verdad aterrada. El otro día les puse la foto del apretón de manos con Sánchez. Hoy les pongo una toma unos segundos posterior, para que se fijen en la expresión de la doña.

¿Qué deducen ustedes de la cara de esta señora? Para mí, obviamente, revela una gran incomodidad, no en vano le está dando la mano a un señor al que ha llamado hijo de puta (y no me gusta la fruta), ha atacado por todos los medios y ha responsabilizado de todos los males del país. Está incómoda pero, a la vez, muestra un agradecimiento profundo, un reconocimiento de que, sin la ayuda de la UME, los pueblos del valle del Tiétar hubieran quedado arrasados, incluyendo los de sus familiares más directos. No se olviden de que en esta peligrosa catástrofe no se registró finalmente ni un solo herido. Pero es posible que esta actitud de reconocimiento hacia Sánchez haya sido la gota que ha colmado la irritación de El del Bigote, que al fin y al cabo es el que controla los hilos de todas estas situaciones. Porque Ayuso, a su manera está lejos del modelo político y familiar que propugna la parte más rancia y casposa de los votantes del PP, los que suelen leer el ABC y van a misa cada domingo.

Mi amigo Mariano era una persona con una gran intuición para estas cosas. Y, como él, yo creo que Ayuso es una persona joven, descarada y valiente, que no se ajusta al modelo Isabel Tocino, que tanto gusta a los franquistas. Para empezar, cuando resultó elegida presidenta, mantenía una relación íntima, gozosa y desprejuiciada con su peluquero, al que reconoció que apreciaba mucho. Luego rompió con él y se lió con su actual novio que, con todos los respetos, a mí me parece un cutre. Un tipo que aprovecha su relación con ella para embolsarse cuatro millones de euros en intermediaciones para negocios sanitarios con el grupo Quirón. Y encima, trata de ahorrarse 300.000 en impuestos con un sistema chapucero de facturas falsas, y le pillan. Desde el entorno de El del Bigote es posible que todo esto no guste mucho.

Durante estos últimos años, Ayuso se ha posicionado en el lado más a la derecha de su partido, casi como si fuera de Vox. Pero esto podría deberse al mismo fenómeno que hace que los hijos de los emigrantes de Castilla en el País Vasco se muestren como los más radicales y abertxales. Cuando eres consciente de que no eres uno de los suyos, has de extremar tu radicalismo para que te acepten. En esa misma línea, el papel de MAR, como mentor, pudiera ser también una jugada al despiste. Yo mismo he dicho aquí que MAR moriría a su lado cuando llegara el fuego amigo o enemigo. Pero a lo mejor estoy equivocado. A lo mejor, MAR no es más que un tipo al que ha puesto en ese lugar El del Bigote, para que vigile de cerca a una señora de la que no se fía del todo, porque tiene la suficiente personalidad como para pensar por su cuenta. ¿Están promocionando ahora a Cayetana (dejemos ya lo del chocho morenote) como alternativa a Ayuso y hasta al inútil de Feijoo? Lo sabremos antes o después.

Pero, para esta teoría mía, totalmente inscribible en las conspiranoias que nos rodean por todos lados, hay una discordancia de fechas, que debemos aclarar. La metedura de pata de Arcadi tuvo lugar el lunes 20 de julio (España ganó el Mundial el 19). El incendio de la zona del Tiétar-suroeste de Madrid brotó el día 23, cerca de San Martín de Valdeiglesias, causado por un coche eléctrico cuyas baterías echaron a arder. Esa misma tarde, Ayuso pide ayuda, el delegado del Gobierno en Madrid se adelanta esbozando unas excusas impresentables, una metedura de pata obvia, antes de que Sánchez le desautorice y declare el estado de emergencia. El 25 se encuentran ambos líderes y se suscita la foto de arriba. El 28 publico yo mi post anterior. El miércoles 29 de julio por la mañana, El País publica su primera información sobre el ático que la Comunidad ha comprado, reventándole a la presidenta la rueda de prensa en la que iba a anunciar su plan de recuperación de las zonas quemadas. Y el 3 de agosto se publica el gran artículo sobre Cayetana.

Algo no cuadra. Pero vayamos por partes. Lo del ático, alguien se lo ha filtrado a El País. Si ustedes creen que la prensa investiga temas y los publica por su cuenta cuando quiere, es que son unos ingenuos. La prensa actual en España se nutre de chivatazos, investiga más bien poco y, si encuentra algún tema susceptible de potencial escándalo, atesora pacientemente el material a la espera de que alguien les dé la salida. Yo creo que la filtración de lo del ático viene de las propias filas del PP. Tal vez ya le venían buscando las cosquillas a esta señora; se comenta por ahí que le han sugerido que deje al impresentable de su novio para no verse perjudicada por las imágenes del juicio y una eventual condena por defraudador, pero que ella se niega porque le quiere.

Y en eso llega el incendio, ella pide ayuda al Gobierno contra la opinión de los que querrían aprovechar el tema para seguir desgastando a Sánchez (ya lo hicieron con la pandemia y demás desgracias recientes) y esto es la gota que colma el vaso. Encima se fotografía mirando con cara de arrobo al odiado okupa de la Moncloa, mostrando en su rostro el agradecimiento por que le haya sacado las castañas del fuego, y nunca mejor dicho. Pero yo he aventurado que la entrevista a Cayetana llevaba un tiempo cuidadosamente preparada, fotos y temas incluidos. ¿Cómo se explica entonces que opine sobre el ático de Ayuso, escándalo que ha brotado apenas unos días antes? Pues ya puestos a fabular podemos imaginar que ya tenían toda la entrevista preparada y maquetada y que, al salir el escándalo del ático, la llamaron otra vez para preguntarle al respecto y tener así la guinda de la sosa entrevista, utilizable para la entradilla. Releyendo la entrevista, resulta evidente que la pregunta sobre el ático de Ayuso no tiene una relación directa ni con la anterior ni con la siguiente; bien pudiera haberse incluido ahí con calzador, para forzar un titular para la entradilla.

Lo cierto es que las reacciones de Ayuso al tema del ático han sido erráticas, impropias de la seguridad con la que suele preparar sus contraataques. Se puede conjeturar que MAR ya no la está ayudando. Primero, que no pasa nada, que necesita un lugar para trabajar, mientras se hacen unas obras en Sol, que al parecer no estaban todavía ni licitadas. Después, que pone el ático en venta. A continuación, el metepatas del novio pone en venta el otro ático, donde viven ambos, y la página Idealista muestra a todo el mundo las imágenes del interior de su nidito de amor. Y luego, retiran el anuncio de Idealista. Como colofón, la señora declara que ella no sabe nada de este tema, que se lo pregunten al Consejero que le ha montado semejante quilombo. A todo esto, El País y los medios de la izquierda siguen dale que te pego con este tema en portada cada día. El asunto empieza a recordar al acoso que sufrió Cristina Cifuentes, otra que tampoco era una de los suyos.

Tras apretarle las tuercas con los másteres falsos, acabaron sacando el vídeo del robo de cremas en un Eroski. ¿Tendrán guardado algo así de Ayuso? Quién sabe. Conviene no perder la memoria de las maniobras en el PP, desde que El del Bigote decidió no presentarse a un tercer mandato (decisión que es de alabar, como la de eliminar la mili y otras). Siguiendo la tradición del PP, el nombramiento de sucesor fue digital: con el dedo lo señaló el lider, eligiendo entre la terna que él mismo había escrito en el cuaderno azul. Menos mal que no eligió a ninguno de los otros dos (Rodrigo Rato y Mayor Oreja, qué peligro). El dedo recayó en el ínclito M.Rajoy, tal vez porque parecía ser el más mediocre y más fácil de manipular desde FAES, aunque luego les salió rana. Para suceder a M.Rajoy, en el partido se quisieron hacer los modernos y lo eligieron por un proceso de votación. Aunque el núcleo duro de M.Rajoy apostaba por Soraya, resultó elegido Pablo Casado.

Años después, a Casado lo defenestraron y desde la izquierda se suele dar por hecho que este señor cayó por enfrentarse a Ayuso y señalar a su hermano el sedicente vendedor de mascarillas. Yo nunca he compartido esa teoría, aunque quizá sea cierta en parte. Yo creo que a Casado lo acabaron echando por intentar (a su manera) desmarcarse de Vox. No sé si recuerdan un discurso suyo demoledor en el Congreso, que se escribió él sólo y nadie conocía hasta que lo pronunció. Si lo buscan en Internet, verán a Abascal lívido al escuchar semejante ataque. Y aquí aparece también Cayetana. Esta señora es del núcleo duro de FAES y fue el propio Del Bigote quien la promocionó a diputada y portavoz del PP en el Congreso. Y, cuando llegó Casado, la cesó como portavoz y la relegó a la tribuna.

En cuanto defenestraron a Casado, la volvieron a nombrar portavoz. Por breve tiempo. Feijoo la quitó enseguida, esta vez por otro motivo: un tipo tan mediocre como él necesita rodearse de gente aún más mediocre, para que no le hagan sombra. Tipos como Tellado. Esta señora nos puede caer mejor o peor, pero es licenciada en Oxford y habla inglés de corrido, entre otros idiomas. Se lo podía comer con patatas (por cierto: las mejores patatas, las de Coristanco). Precisamente, al buscar a Feijoo y traérselo de su retiro dorado gallego, El del Bigote ha querido dejar el partido en manos de un tipo tan gris como M.Rajoy y esta vez le está dando mejor resultado. En cuanto llegó y dijo que quería hacer una oposición educada y sin insultos, lo callaron rápido. Tal vez le gritaran eso de Cómete la fruta atontao. El del Bigote es el que sigue manejando los hilos y, cuando toca, les da un aldabonazo: el que pueda hacer, que haga.

En fin, cuando menos se lo esperaban ustedes, estoy recuperando un poco el pulso de este blog, que se encaminaba a su desaparición. No les he mentido: después de estar un mes o más sin ordenador, descubrí lo fácil que se vive sin mantener un blog y me dejé llevar. Y cuando uno deja de practicar cualquier disciplina, luego resulta complicado retomarla. Este post no es más que un ejercicio de fabulación conspiranoica y me he divertido mucho escribiéndolo. Pero es que este mundo, gobernado ya por algoritmos y a la espera de que la Inteligencia Artificial se haga con todo, camina por esa senda. Para que tengan una especie de contrapunto, voy a concluir con una historia real (En otro post les hablaré de Ceuta, un tema para mí claro y meridiano).

La historia real. Hace unos días, estoy acodado en la barra del bar A Cañada, de mi barrio, tomando un vermú. Un par de calvos musculosos, de aire vagamente amenazante, entran en el bar, se acomodan a mi derecha en la barra y empiezan a hablar. Lo hacen en voz bastante baja, contra lo que pudiera esperarse de unos sujetos de ese talante, generalmente vociferantes y cargados de razón. Su tono bajo suscita mi curiosidad y aguzo el oído. Resumen de lo escuchado: para que este país salga del merdé en que lo ha metido la izquierda, es imprescindible tener la garantía de que Vox, una vez que llegue al poder, no traicione sus principios fundacionales acomodándose y vendiéndose a intereses espurios, como hacen siempre todos los partidos. Para garantizar eso, es necesario crear un grupo más a la derecha, que les genere una tensión y vigile que siguen luchando por los ideales correctos.

Les juro que escuché eso y que me da un miedo atroz. Y ese modelo ya está en Cataluña, donde a la vista de que los puigdemoníacos se están volviendo irrelevantes y los de ERC parecen estar primando su carácter obrero por encima del nacionalista, se ha creado un grupo ultra, Alianza Catalana, que está arrasando. Así que, manténganse ustedes también vigilantes, para que no les den gato por liebre. Que nos tienen aquí entretenidos con cosas como la visita del Papa, el Mundial y ahora el eclipse. He sondeado las posibilidades de viajar a Coruña para verlo, pero no hay ni una sola plaza de alojamiento: el eclipse coincide con el trofeo Teresa Herrera (el Dépor se enfrenta nada menos que al Real Madrid), las fiestas de María Pita y el inminente inicio de la Liga con el Dépor en Primera División. Así que seguiré por aquí, al caloret, que dijo la inefable Rita Barberá. Pórtense bien.

martes, 28 de julio de 2026

50. El fuego y la manipulación informativa

Pues mientras nos tenían a todos entretenidos con que si estamos en la tercera ola de calor o la cuarta, la realidad se ha impuesto: desde las lluvias del mes de marzo, no ha vuelto a caer una gota sobre la región madrileña, salvo alguna tormenta esporádica, y desde el 1 de junio estamos soportando unas temperaturas de treintaytantos a cuarenta, el caldo de cultivo perfecto para una ola de incendios como la que estamos sufriendo (lo mismo está pasando en Francia, en la zona de Burdeos-Arcachon, que visité a comienzos de este año, y también en grandes extensiones del Canadá). Señores, esto no es una sucesión de olas de calor de tres días, esto es un verano infernal, nunca antes sufrido. Y las perspectivas son que los próximos veranos van a ser iguales, si no peores. Así que dejémonos de contar una, dos y tres olitas de calor sucesivas y llamemos a las cosas por su nombre.

Y en situaciones de emergencia grave como esta, es cuando se ven las consecuencias de las políticas neoliberales de la señora Ayuso, que cada año reduce el apoyo a la sanidad y educación públicas, estrangula a las Universidades y recorta el presupuesto de la prevención de incendios y la dotación de medios para combatirlos, a la par que dedica más dinero público a la tauromaquia y el nuevo circuito de Fórmula 1, horteramente denominado Madring, que hay que joderse qué nombre más feo que le han puesto. Tal vez alguno de ustedes, queridos lectores, pueda pensar que estoy ideologizado y predispuesto a criticar a la derecha con cualquier excusa; que este post es un ejercicio más de oportunismo y demagogia.

Pero es que, como residente en Madrid, yo vivo en directo las nefastas consecuencias de las políticas acompasadas del dúo Ayuso-Almeida. Mi barrio se ha convertido en un parque temático para turistas pedorros y les diré una cosa: menos mal que no tenemos mar por aquí, que en tal caso, esta gente construiría los muelles más grandes del mundo, para que llegaran a nuestra ciudad simultáneamente todos los cruceros gigantes del universo, a terminar de destrozar nuestra vida urbana. Y la ciudad está más sucia que nunca, porque esta dupla destina más dinero a la Fórmula 1 que a cualquier política de limpieza urbana medianamente efectiva, total al turismo pedorro le da igual que las calles estén hechas una pocilga y haya hasta ratas pululando por ahí en ciertos barrios. Vean la foto que tomé el otro día saliendo de mi clase de yoga en la plaza de Jacinto Benavente, en medio de las obras eternas de la zona.

Otro ejemplo: a mí me van a pagar 120€ por mi clase de máster del otro día, una presentación que los propios directores del curso reconocen con vergüenza que se merecería mucha mayor remuneración, pero la Universidad Complutense está estrangulada financieramente por la Comunidad de Madrid y eso les impide pagarme más. Y, desde luego, por mi terraza han volado estos días pequeñas cenizas que caen del cielo, además del olor a chamusquina que nos atufa intermitentemente. Ayer me preparé una ensalada de tomate para comérmela en la terraza y al rato estaba llena de puntitos negros y les juro que no le había echado pimienta. Lo de los bomberos no es cosa mía ni resultado de la ojeriza que le tengo a la derecha: en esta región llevan protestando por la falta de medios e incluso de vehículos desde hace más de tres años, y han sostenido huelgas indefinidas los dos últimos inviernos que, al llegar los calores, suspenden por sentido del deber. La foto que les muestro abajo, corresponde a su último acto de protesta de este año, el 24 de julio, dos días antes de que se desatasen los incendios más terribles, ante la sede de la Consejería de la que dependen.

Estos incendios que brotan por todos lados, son la consecuencia del cambio climático que ya ha llegado, aunque los negacionistas sigan diciendo que ellos no notan el calor. Junto con danas, huracanes y terremotos como el de Venezuela, son señales inequívocas de que la Tierra se está defendiendo del virus letal que es el ser humano. Frente a un desafío tan descomunal, parece claro que personajes como la señora Ayuso se ven claramente rebasados y han de pedir ayuda, aunque sea al odiado Gobierno social-comunista-bolivariano, presidido por el inicuo Sánchez, al que incluso ha tenido que darle la mano. Si se dice que Glenn Ford no se lavó la mano en varios meses después de darle la mítica bofetada a Rita Hayworth, es imaginable el asco y la rabia con que la señora Ayuso se habrá apresurado a lavarse la mano tras dicho saludo, frotando enérgicamente con Fairy o lo que haya pillado en los retretes del puesto de mando. Vean la imagen del apretón, y otras de la doña, disfrazada de Dora la Exploradora, como se han apresurado a señalar desde la izquierda patria.  


Es comprensible que, en los cenáculos de la izquierda, se le tenga a esta señora una merecida manía, pero yo he pedido en este blog que intentemos criticar lo que está mal y valorar lo que está bien, desglosando unas cosas de las otras sin pensar en a quién afectan. Y esos sectores de izquierdas, que masivamente se han carcajeado del atuendo de Ayuso, no son ni siquiera conscientes del sesgo machista que comporta ese cachondeo. A mí me parece que, con el calor que está haciendo en Madrid en estos meses, el pantalón corto es algo muy adecuado; yo lo llevo todo el tiempo, y si esta señora tiene las piernas bonitas de corredora (dice salir cada mañana a correr) pues no veo por qué no habría de mostrarlas. La izquierda tiene a veces un tufo puritano e inquisitorial que no comparto para nada. ¿Acaso esta señora tendría que acudir vestida de luto y cubierta de los pies a la cabeza con un sayón? También es contradictorio que a Feijoo se le ponga verde por no acudir y a Ayuso por lo contrario. Dicho todo esto en el ánimo de no contribuir desde este blog a la crispación y la polarización, que para eso ya hay muchas tribunas en las redes.

A mí lo que, en cambio, me cruje bastante, es lo que podríamos llamar la redundancia señalética, el hecho de que el chaleco de Ayuso lleve un letrero que diga PRESIDENTA, y el de su acólito el señor Novillo otro que diga CONSEJERO. Me recuerda los tiempos en que algunas papeleras urbanas ostentaban encima un cartel enorme que decía: PAPELERA. Por cierto, a este señor Novillo, para que se integrara en el comité de emergencia por los fuegos descontrolados, hubo que rescatarlo de la ronda de acontecimientos taurinos que iba presidiendo por los pueblos de toda la Comunidad, tarea a la que Ayuso destina más presupuesto que a la prevención de incendios y para la que este ínclito consejero parece predestinado por apellido.

Así que no pasa nada por reconocer que la señora Ayuso ha estado estos días donde tenía que estar y ha pedido a tiempo la ayuda que necesitaba, aunque los bomberos llevaran años pronosticando lo que iba a suceder si el grueso de los presupuestos regionales se destina a los toros y a la Fórmula 1. El que sigue superando todas las cotas de deslealtad es el señor Feijoo que, desde su presumible retiro en alguna playa gallega, ha publicado un comunicado dando las gracias a los gobiernos autonómicos por su esfuerzo contra el fuego, sin citar al Gobierno central, que es el que les está sacando las castañas del fuego con la UME, una unidad por cierto creada por el señor Zapatero entre el escepticismo y las bromas de la oposición liderada entonces por el ínclito M.Rajoy. El señor Feijoo es para mí uno de los peores políticos de la historia reciente de la democracia en España y mira que es difícil superar en este ranking a Albert Rivera, record Guiness de autodestrucción de un partido político.

Yo ya he dado mi versión sobre esto: el PP daba por ganadas las Generales de 2023 casi sin bajarse del autobús y las hubiera ganado con un candidato un poco menos feo, gafe y poco capacitado. Y ahora están a punto de repetir el error, con el agravante de que en tres años de liderazgo de este inútil, el partido se ha puesto en manos de Vox y está abrazando todos sus postulados. Podemos afirmar sin faltar a la verdad que el PP es ya un partido de extrema derecha, a la altura de los liderados por Le Pen, Meloni y la líder de AfD, de cuyo nombre no quiero acordarme. Así que vamos a ver si nos vamos concienciando a votar bien, que nos va quedando cada vez menos margen. Yo, desde luego, pienso votar a Sánchez, como ya he anunciado. En primer lugar, por exclusión, porque no me seduce nada el guirigay que hay a la izquierda del PSOE, incluyendo a la señora Belarra, que va a repetir el error de Pablo Iglesias y tiene todas las papeletas para acabar abriendo otra taberna. Pero también por los méritos en positivo del presidente, a los que me referiré en posts venideros.

Porque hoy quiero hablarles de otro tema que, seguramente se les habrá pasado por alto y que me parece paradigmático de hasta dónde llega la manipulación informativa en este país de nuestras desdichas. En las pasadas semanas, toda España ha vibrado con la trayectoria de nuestra Selección de Fútbol, que ha ganado el campeonato mundial de manera justa y brillante. En la final, consiguieron doblegar a Argentina que, sintiéndose inferior, recurrió a toda clase de tretas sucias y rastreras y estuvo a punto de llegar a la tanda de penaltis, con ese muestrario de marrullerías de la mejor escuela del señor Mourinho, ahora fichado de nuevo por el Real Madrid para que las despliegue por los campos de España.

Pero he dicho que toda España ha participado en esa especie de éxtasis eucarístico de la victoria final. ¿Toda? Pues miren ustedes que, al parecer, entre los fachas pro-taurinos y negacionistas del cambio climático, había mucha gente que habría estado encantada de que perdiéramos, para incidir en el discurso catastrofista de lo mal que va el país y luego culpar de todo a Pedro Sánchez, de quien se sugirió que no debía acudir a la final porque es gafe. Ellos querían que perdiéramos, pero no se atrevían a decirlo en público, en medio del fervor popular que se desató en los últimos días y que terminó con dos millones de personas festejando en las calles, entre ellas el que suscribe. Pero, hay un periodista de El inMundo que llegó a preparar anticipadamente una crónica de la derrota, como suele hacerse cuando se intuye que alguien famoso se va a morir y escriben la necrológica antes, para tenerla lista en cuanto suceda.

Este periodista se llama Arcadi Espada, y es un tipo repulsivo, cuyo discurso es siempre un compendio de vileza, odio y bilis mal digerida, mezclado con la soberbia del típico listillo que ve más allá que los demás seres humanos, que para él no somos más que epsilones del montón. Y resulta que este señor envió su crónica de la derrota al periódico, para ser el primero que la publicase. Y en este periodicucho amarillista son tan inútiles que nadie revisó su contenido y se publicó tal cual el lunes día 20 de julio, cuando todo el país vibraba con el éxito sideral del día anterior. Cuando se dieron cuenta, se apresuraron a eliminarlo, pero ya mucha gente lo había copiado y guardado porque, encima, salió en la edición en papel, y estas son más difíciles de corregir. Es un ridículo espantoso, monumental, estratosférico. Pero, curiosamente, nadie de la prensa ha dicho una palabra del tema, salvo el Público y elDiario.es, ambos con la boca pequeña, por si acaso; no vaya a venir MAR a cumplir la amenaza que les envió por escrito, a saber: Os vamos a triturar. Váis a tener que cerrar. Idiotas. Que os den.

Me parece un tema gravísimo, con muchas implicaciones y muy significativo de lo que es ahora mismo la prensa, que dedica cada día páginas y páginas al escándalo Zapatero y ni un renglón a este tema que es también un escándalo mayúsculo. Para que vean que no les estoy contando una historia de ciencia ficción les voy a mostrar primero una foto de este repelente caballero, por cierto, pareja actual de Cayetana Álvarez de Toledo, otra listilla llena de odio a la gente normal, cuya última intervención en el Congreso fue para lanzar el bulo de que Sánchez está gravemente enfermo, algo de lo que el aludido se rió a carcajadas. Al lado les voy a poner la foto del artículo en el diario en papel. Pero, como se ve muy pequeño, les añado abajo la transcripción y les pido que lo lean. Tal vez deben tomarse primero un anti-emético, porque la lectura de este panfleto produce unas acusadas ganas de vomitar.



Nunca es sólo futbol, recordadlo siempre

Arcadi Espada, publicado en El Mundo el 20.07.2026

NUNCA ES solo fútbol. La magnitud de la decepción española en el Mundial obliga a algo más que a un análisis táctico. No es difícil ver en este equipo –en su devoción litúrgica por el sistema, en su miedo al desequilibrio táctico, en la sumisión del talento a la coreografía– un reflejo de lo que es y de lo que amenaza seguir siendo este país en el siglo XXI: una sociedad que ha hecho de la desconfianza ante la excelencia una forma de cortesía.

Nunca es solo fútbol. Luis de la Fuente, que siempre fue un meritorio jugador de equipo, había convertido la grave falsa modestia de Alfredo Di Stéfano: «Ningún jugador es tan bueno como somos todos juntos». España tenía a Lamine Yamal, acaso el mayor talento de su historia: solo hay que ver cuál ha sido el resultado de dos años instruyéndole en el pase hacia atrás. El tikitaka de 2010 era una cultura; el tiktok de 2026 es relax. La selección española ha sido patrocinada como símbolo de una España trans: mestiza, igualitaria y risueña. Anoche descubrimos su cara b. El mestizaje sin fusión es yuxtaposición. La igualdad entre desiguales, nivelación. Y los equipos serios no sonríen mientras suena el himno, sino cuando recogen la Copa.

Nunca es solo fútbol. La estrella disuelta en el grupo, el mérito prorrateado. Una parábola nacional. Nuestra escuela iguala hacia abajo, nuestra legislación recela del mérito y nuestra conversación pública dedica a demoler reputaciones el tiempo que otros dedican a construirlas. Pedirle a este vestuario que se atreva a la excelencia es pedirle que desobedezca a su país. Los jugadores no viven en una burbuja: son hijos de un tiempo en que el largo aliento cotiza menos que la viralidad instantánea, y en que los jóvenes, sin horizonte ni proyecto, no pueden emanciparse, sobre todo de sí mismos.

Nunca es solo fútbol. El desenlace tampoco puede sorprender al que observe el clima moral del país. Es lógico que una sociedad secuestrada por la polarización, donde las reglas se tuercen al servicio de la supervivencia de las élites y donde la palabra pública es ruido, solo pueda exportar la parálisis y hasta la infelicidad que se vieron en el césped.

Nunca es solo fútbol. La eliminación deja lecciones urgentes de cara a 2030, cuando España organizará el Mundial junto a Portugal y Marruecos. Ninguna selección fracasa sola: fracasa el país que se proyectaba en ella. Y esos once hombres, perfectamente organizados para la mediocridad, pixelan una imagen que España debe atreverse a contemplar, sosteniendo largamente la mirada sobre sí misma.  

Hasta aquí el suelto. Es algo increíble. Y discúlpenme, pero he tenido que parar de escribir por las nauseas que me ha producido transcribir un texto tan lleno de odio. Sigo después de calmar el malestar de mis entrañas. La magnitud del fallo del periódico la da el recuerdo de las celebraciones que tuvieron lugar en toda España, al tiempo que ese libelo estaba en los kioscos y, por un rato, en la Web de El inMundo. Pero esta historia tiene unas cuantas implicaciones diferentes, que me dispongo a analizar para ustedes, numeradas para ir por orden.

1.- El contenido del escrito en sí mismo. Parece mentira que alguien sea capaz de sintetizar en tan pocos párrafos toda la inquina, el odio, la ojeriza de esta gente a todo lo que huela a moderno, progresista, solidario, social o climático, adjetivos que ellos unifican en el término inglés woke. La fachosfera está obsesionada con echar a Sánchez del poder, porque saben que, en una contienda electoral limpia, pueden volver a perder, sobre todo con un candidato tan obtuso y romo como Feijoo. A partir de ese convencimiento no reconocido públicamente, a estos señores les vale todo. Hasta una columna sobre fútbol escrita por un ignorante supino de las entretelas de este deporte de masas. Dejaré para otro día los aspectos futbolísticos para no desviarme del tema principal.

Para la Brunete mediática, cualquier recurso es válido con tal de echar del poder a Sánchez y, desde luego hubieran estado encantados de que España perdiera la final. Porque para ellos, lo fundamental es eso y están dispuestos a cargarse la democracia, el prestigio de la Justicia y lo que haga falta. Feijoo no es capaz siquiera de disimular su ansiedad por llegar al poder, para lo que mejor le valdría aprender, formarse como líder, aprender inglés y elaborar un programa de gobierno. Pero todo eso le da mucha pereza, así que su programa es muy sencillo: echar a Sánchez y luego ya veremos. Y la prensa afín, esa que no informa sino que jalea, se dedica a construir un relato paralelo a la realidad, como si Sánchez ya estuviera en las últimas, relato al que el aludido responde haciendo de Don Tancredo y tratando de gobernar en el estrecho margen que le dejan. Ya les he dicho que a mí me encantaría que agotara la legislatura hasta el final.

Y esto explica que hayan metido la pata de manera tan estrepitosa. Han escrito el epitafio de alguien que todavía no se había muerto y que, para cuando la publicación, acababa de ganar el título de Campeones del Mundo, después de un partido primoroso. Arcadi Espada les es de mucha utilidad, aunque esta vez la haya cagado de forma clamorosa mandando por anticipado un artículo sobre algo que no había sucedido. A lo mejor es que le pagan por artículo entregado. De todas maneras, sabiendo quién es su pareja, no es de extrañar que esté así de amargado, porque vaya tela, la señora Cayetana, con su doctorado en Oxford, que le hace mirarnos a todos muy desde arriba, y su melena rubia de bote (ya saben: rubia de bote, chocho morenote, y disculpen la bastez, este era un dicho de cuando éramos adolescentes y la hormona desatada se nos salía por las orejas). La señora nos mira tan desde arriba que, con el photoshop, algunos se han dedicado a estilizar su imagen, en la forma que ven abajo.

2.- La profesionalidad de la prensa. ¡Madre mía! ¿Cómo es posible que se les haya colado un fallo tan tremendo. ¿Es que El inMundo no tiene presupuesto para tener unos correctores, unos revisores del material que está a punto de publicarse? Nadie se dio cuenta del fiasco hasta que se empezó a comentar en redes, justo en el día de la euforia nacional desatada, ese frenesí que  hizo que durante un par de días ni siquiera se hablara nada de Zapatero. Este libelo fue fundado por el señor Pedrojota R. que ahora difunde su veneno desde El Español. Yo dudo que este caballero se hubiera colado un gol en propia meta de este calibre. Lo que pasa es que un medio tan mediocre y que se comporta con tanta bajeza, no necesita gastar mucho en depurar la calidad periodística del producto, al fin y al cabo, sus lectores no creo que pasen de ojear los titulares.

3.- La nula repercusión en los medios de tirada nacional. Qué quieren que les diga, los demás medios de la fachosfera han guardado un pudoroso silencio, la mierda es mejor no removerla; disimular y hacer como que esto no ha sucedido jamás, es una buena forma de que se vuelva invisible y se evite el bochorno. Es como si te tiras un pedo sonoro en medio de una reunión: lo mejor es disimular y seguir actuando como si tú no hubieras sido. El propio Arcadi ha publicado ya una nueva columna en la que no hace la menor alusión al descalabro. Podemos imaginar la bronca que le habrá caído en casa, ya saben: mira que eres inútil, te dije que tuvieras cuidado, que los escritos para la prensa los carga el diablo. La rubia de bote ha de tener un humor de perros.

Pero es que los demás diarios no han hecho una sola referencia al caso. El País y la SER, en su nueva deriva con Mangurrián al mando de PRISA, están ya en la misma sintonía. Los medios regionales parecen no haberse enterado. Y los de la izquierda, como se ha dicho arriba, han hablado en voz baja, por la cuenta que les trae. De todas formas, a mí me parece demasiado silencio para un tema tan grave. Me huele más a reacción gremial del mundo del periodismo: vamos a correr un tupido velo, para que la gente no se dé cuenta de lo malos profesionales que somos todos. Al fin y al cabo, Arcadi es uno del gremio, incluso con un pasado en las páginas de El País. También podemos pensar en una reacción de corte mafioso: ojo con hacer mucha sangre con esto, que tú también tienes tus trapos sucios y los podemos sacar a ventilar. No sé, elijan ustedes lo que les parezca más plausible.

4.- La explicación del propio diario. Aunque en los grandes medios el tema no se ha aireado, por redes el asunto se ha comentado y desde El InMundo han tenido que salir al paso para que no creciera la bola de nieve. Y la explicación es igual de acojonante que el hecho en sí. Dicen de fuentes de ese diario que para nada se ha tratado de un error, que ellos revisan todo y sabían perfectamente cuál era el sentido del texto que estaban publicando. Que se trata de un texto irónico, que pretende actuar como contrapunto de la euforia generalizada de la nación española, haciendo ver que uno u otro estado de ánimo dependían de una pelotita que, lo mismo que entró en la portería, podría haberse marchado fuera. Que el problema lo tenemos los lectores, sobre todo los de izquierdas, que no sabemos captar la ironía del autor.

La explicación es casi más vergonzosa que la propia metedura de pata; revela que El inMundo considera a sus lectores idiotas perdidos. Tan tontos como para tragarse semejante teoría, por no hablar del hecho cierto de que, en cuanto se dieron cuenta, lo eliminaron de su página Web. Además, ¿alguien puede encontrar una micra de ironía en el fúnebre texto que les he transcrito? Pero este tipo de excusas tiene unos cuantos antecedentes en el PP. El más famoso, cuando la señora Ayuso estaba escuchando en el Congreso a Pedro Sánchez y la cámara la enfocó en el momento en que este se refería a los negocios turbios de su hermano con las mascarillas. No hacía falta ser lector profesional de labios para ver que esta señora dijo con toda claridad qué hijo de puta. Pero luego, todo el partido cerró filas en torno a la explicación delirante de que lo que había dicho era me gusta la fruta. Incluso fabricaron camisetas con ese lema.  


Y hay un caso más reciente: el del señor Rajoy cuando dijo hace unos días que la selección francesa jugaba sin franceses de verdad (le faltó añadir: son todos negros), generando un incidente diplomático, por el que no tuvo a bien disculparse. Aquí el problema también era nuestro, que no sabíamos captar la ironía de este rancio sujeto. Bien pensado, manda carallo que hayamos tenido a este señor de presidente durante seis años y medio, un tipo que según propia admisión, no leía un solo libro al año, sólo ojeaba el Marca por las noches, para ayudarse a coger el sueño. Con ese bagaje intelectual, no es de extrañar que el periódico de la derecha eclesiástica El Debate le encargara escribir una crónica de cada uno de los partidos de España en el pasado Mundial (ahí fue donde dijo lo de la selección francesa). Pues bien, el primero de estos artículos, empezaba con un párrafo que les voy a transcribir, porque creo que sintetiza perfectamente la hondura ontológica de este caballero. Ahí va.

En el fútbol, lo que de verdad importa es meter más goles que el rival. Si no lo haces, pierdes. O, en el mejor de los casos, empatas. España fue incapaz de hacer un gol, tampoco recibió ninguno y, por eso, el resultado fue de 0-0.

Sí señor. Con dos cojones. El rey de la perogrullada ataca de nuevo. El tipo que decía que los catalanes son muy españoles y mucho españoles, o que es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quieren los vecinos que sea el alcalde, en estado puro. Le encargan una serie de columnas sobre el único tema del que parece ser un poco experto y su primer artículo empieza por el párrafo que acaban de leer. Podría haberlo cerrado con un ¡Viva el vino! Como dice un amigo mío, al final va a resultar que el misterioso señor M.Rajoy es Pedro Sánchez. Que pasen un buen verano.

miércoles, 22 de julio de 2026

49. Doce días vertiginosos

Sí señor, doce días de blues y fútbol a todo trapo, que me dispongo a contarles en plan diario. Doce días en los que me he centrado en diversos temas, olvidándome del calorazo que nos agobia, así como del coñazo del caso Zapatero, dos circunstancias que nos tienen agobiados y que hoy martes han renacido como la mala hierba. Me hace gracia que se hable ahora de la tercera ola de calor: pero qué tercera ola ni que niño muerto (expresión esta en desuso pero muy corriente cuando yo era uno de esos niños de la casi posguerra). Repito: qué tercera ola ni que niño muerto, si llevamos mes y medio con un calor insufrible. Prácticamente desde el uno de junio, aquí en Madrid no hay quien pare; yo me paso los días encerrado en mi ático, protegido por el aire acondicionado que he de tener conectado todo el día. No les extrañe, pues, que me apunte a todos los bombardeos bluesísticos y futboleros que pueda. Pero, después de estos doce días de alivio, aquí estamos otra vez, bajo el calor asfixiante y con la radio hablando todo el rato de Zapatero. Vayamos pues con el diario.

Jueves 8 de julio. Después de un miércoles típico, en que madrugué para salir a correr al Retiro a la única hora en que resulta recomendable ese ejercicio y luego caminé hasta Chueca para comer con mi última jefa Silvia y mi querida compañera M. a modo de despedida hasta la vuelta del verano, el jueves me levanté algo más tarde y asistí a mi habitual clase de inglés on line hasta las 10.30. Necesité una hora más para diversas tareas: terminar de hacer mi maleta para una salida de cuatro días, tender los toldos de la terraza, asegurarme de que el riego estaba en orden y que las plantas de interior tenían agua suficiente y dejarle comida y bebida a Tarick Marcelino en tres puntos diferentes de la casa para prevenir la eventualidad de que vuelque alguno de ellos y se quede sin agua. El bueno de Tarick llevaba ya desde el día anterior con un mosqueo regular, como siempre que me ve empezar a ordenar mis cosas para la maleta, ceremonial que le entristece visiblemente.

Provisto de mi maleta pequeña (la que me regalaron mis colegas de trabajo con motivo de la jubilación, hace ya más de cinco años) y también con la guitarra española en su funda, bajé al garaje, arranqué el Toyota y me dirigí a Vallecas a recoger a mis colegas musiqueros, Henry Guitar y Críspulo el batería, que ya me esperaban al fondo de la Avenida de la Albufera. Cogimos carretera y nos dirigimos hacia Béjar, municipio mediano del sur de la provincia de Salamanca, que muchos consideran un pueblo, aunque tiene el título de ciudad desde hace varios siglos. Allí se viene celebrando anualmente uno de los mejores festivales de blues de España al que ya es la tercera vez que asistimos. Este año, el cartel del Festival de Cazorla, en Jaén, era mucho más interesante, con motivo de su treinta aniversario: Walter Trout, Charlie Musselwhite, Mike Zito, Ghalia Volt y otros.

El problema de Cazorla, a donde fuimos Henry y yo en 2022 para ver a Samantha Fish, es que tiene el inconveniente para nosotros de que no conocemos ningún alojamiento cercano a la plaza de toros del pueblo, donde tiene lugar el festival. En el año 22, nos alojamos en un hotel a diez kilómetros, lo que nos suponía hacer ese recorrido de vuelta a las cuatro de la mañana, bien servidos de alcohol, con el riesgo de encontrarnos con un control antidoping, o bien pasarnos toda la velada bebiendo menos para conducir después con garantía. En Béjar, como les he contado otras veces, controlamos una casita a cinco minutos a pie de la plaza de toros y con magníficas vistas a la sierra, lo que hace todo más llevadero. En 2023 la localizamos por primera vez y vivimos un festival genial. No pudimos repetir en 2024, a cuenta de mi viaje de vuelta al mundo y teniendo en cuenta que soy yo el conductor oficial, o gorrilla, del trío.

El año pasado llamamos a la dueña y nos dijo que nos reservaba otra vez la casa, así que repetimos la jugada. Al despedirnos, nos la ofreció también para este año, salvo que la llamáramos para cancelar, y lo mismo este año para el que viene; somos ya como de la familia. En fin, hicimos el recorrido de un tirón, apenas tres horas de carretera y llegamos a tiempo de comer en el restaurante Casa Senén-La Alegría del Castañar, a donde nos fuimos directamente. Es un lugar fresco, con una terraza bajo un emparrado magnífico y donde se come estupendamente, con especial mención al morro de cerdo con tomate, bien cargado de pimentón de la Vera, capaz de recuperar a un muerto. Abajo unas fotos de nuestro almuerzo. Luego fuimos a casa de Cristina, nuestra anfitriona, que nos hizo entrega de la llave. Tomamos posesión y nos obsequiamos con una siesta de reglamento.


Duchados y acicalados, cogimos el coche para ir al centro urbano, donde aparcamos sin problemas. Allí, delante del bar La Alquitara, se celebran los conciertos complementarios del festival, y el jueves había ya un primer concierto de bienvenida a los viajeros. Visitamos primero a nuestra amiga Susi, a la que conocimos en 2023 y que este año trabaja en otro bar cerca de la Alquitara. Susi tiene un hermano que regenta un restaurante español en Londres donde yo fui a comer un día, durante mi última visita a la City. Continuamos la ronda en el bar Eladio, que tiene unos pinchos de buena calidad. Y escuchamos a la banda que tocaba en la calle, formada por dos hermanos gordos y barbudos que interpretaban a Jimmy Hendrix con cierta soltura. Finalizado el concierto y las copas, buscamos el coche y nos retiramos a nuestros aposentos.

Viernes 9 de julio. Iniciamos ese día nuestra rutina habitual de cada año. Alertados por la alarma que habíamos preparado por la noche, nos levantamos a las siete, para ver el encierro de San Fermín, una tradición que no desatendemos nunca, porque Críspulo es taurino y no perdona un encierro. Después nos tomamos un café con unas galletas que nos había dejado Cristina, estuvimos un rato improvisando con las guitarras y luego nos fuimos de excursión. En años anteriores, habíamos visitado Candelario, Hervás y La Alberca. Decididos a no repetir, escogimos esta vez Baños de Montemayor, un pueblo con balneario bastante bonito, con dos iglesias diferentes, correspondientes al momento histórico medieval, cuando la parte norte del pueblo pertenecía a Salamanca y la parte sur a Extremadura. Ahora es un solo municipio extremeño, igual que Hervás, un poco más al sur.

Después de dar una vuelta por los lugares de más interés, nos fuimos a un bar junto al balneario principal, rodeado de abuelos disfrutando del lugar, a mejorar nuestro desayuno, con otro café con leche y lo que en el sur de España se conoce como media tostada, con aceite, tomate, sal y jamón. Compramos rosquillas para acompañar nuestros cafés post-sanfermines. Hicimos una parada en un restaurante del camino de vuelta, que se llama El Solitario y tiene unas magníficas vistas a todo el valle. Allí nos sentamos un buen rato a tomar un refresco y contemplar el paisaje. Y yo me hice la típica foto haciendo el mono, ya pensando en subirla a mi crónica.  

De vuelta en Béjar, puntuales a la una para ver otra actuación frente a la Alquitara, nos tomamos las copas correspondientes en el bar de Susi y en el Eladio, mientras escuchábamos a un grupo encabezado por una cantante, a la que acompañaban un bajo y nuestros conocidos Pablo Sampa a la guitarra y Antonio Pax a la batería, a los que saludamos. A mediodía cogimos el coche a nuestro alojamiento y caminamos hasta Casa Senén, para darnos otra comilona y tener la casa cerca para la siesta reglamentaria. Después, nuestra rutina: guitarreos, duchas y otros entretenimientos, antes de salir, bien maqueados y perfumados, en dirección a la plaza de toros de Béjar, que presume de ser la más vieja de España. En la entrada, nos pusieron la pulsera azul fosforito, que te permite entrar y salir del recinto todas las veces que quieras y accedimos al coso, donde daba un sol poniente amoratado y débil. Allí nos hicimos la foto para la Historia.  


Nos encontramos por allí a mi amigo José Luis, de Jaén, que cada año organiza con su hermano Rafa el festival de blues de Torreperogil, al que nunca hemos ido porque es el 15 de agosto, una fecha muy mala. Hablamos un rato y comprobamos que todos veníamos al festival para ver a Jackie Venson, de la que luego les hablo y que tocaba por primera vez en España. Nos fuimos a la primera fila y asistimos al primero de los conciertos, un negro de Texas cuyo nombre no recuerdo y que era bastante bueno para abrir boca. A las diez empezaba el segundo artista y se nos planteó un dilema. Teníamos que cenar algo, no nos íbamos a acostar en ayunas. Y además, si salíamos en ese momento, podíamos ver el segundo tiempo del España-Bélgica. Así que nos acercamos al Senén, el único lugar decente del entorno y allí nos picamos algunas cosas con unas cervezas, mientras veíamos el partido, de medio lado en una pantalla grande que habían instalado.

Les confieso que, de este Mundial recientemente terminado, he visto únicamente los partidos de España, excepto el de Uruguay, que era a las dos de la mañana. Con Bélgica acabamos ganando y, nada más terminar, volvimos al festival a ver el final de la actuación del veterano Elliot Murphy. Es este un cantautor de setentaytantos años, a quien yo vi de joven en la desaparecida sala MM y me pareció un triste. Después, he leído que se instaló en París, porque un cantante protesta no tiene mucho que hacer en los USA y menos ahora. Eso explica el hecho de que venga por aquí casi todos los años. Escuchamos su última canción y dos propinas, bastante brillantes, porque le acompañaba un grupo potente, con una violinista virtuosa que le daba mucho cuerpo al asunto. Terminado el anciano Murphy, volvimos a coger sitio adelante para ver a la estrella de la noche, de quien no sabíamos nada.

El tipo atiende por Eric Sardinas y es un hortera refinado, que toca a un volumen ensordecedor, acompañado solamente por un bajo con aires de zombie y un batería explosivo, ambos negros. Su música es una especie de barullo descomunal tocada de forma vertiginosa, en la que no se advierte si falla una nota, y además da igual. A mí no me gustó nada, pero, para mi estupefacción, había parejitas de rockeros que se sabían las letras y se las coreaban entre ellos con arrobo de enamorados. Que haya gente que se sabe sus letras supone que este sujeto graba discos con ese ruido demoníaco y que hay gente que los compra y se los pone en su casa hasta que se los aprende. Todo ello muy sorprendente. Nos dejó tan agotados, que nos subimos a las gradas para ver al último grupo de la noche.

Eran estos un trío clásico de rockabilly: guitarra y voz, contrabajo y batería, que estaba formado por tres músicos belgas veteranos, muy buenos y muy animosos y simpáticos. Un bálsamo, después del coñazo del Sardinas. Mostraron su pena por haber perdido con España, y nos desearon suerte en el resto del campeonato. Su música era bastante refrescante y nos quedamos hasta el final de su actuación. Luego desfilamos con toda la concurrencia y nos fuimos a casa, a donde llegamos a las tres de la madrugada y volvimos a poner el despertador a las siete. Globalmente, el primer día de festival no fue demasiado brillante. Nada que ver con el cartel de Cazorla de este año. Pero recuerden que nosotros veníamos a ver a Jackie Venson.

Sábado 11 de julio. Después de haber dormido tan poco, no teníamos el cuerpo para otra excursión mañanera, así que, tras el encierro de turno, entretuvimos parte de la mañana con las guitarras y nos obsequiamos con un merecido desayuno con media tostada en el hotel Los Duques, que está por allí al alcance. Bajamos luego al centro de Béjar y estuvimos viendo el mercadillo de los sábados, donde rebuscamos en busca de regalos para nuestros respectivos compromisos. A la hora del vermú, repetimos de lugares, volvimos a escuchar a Sampa, Pax y los demás, nos despedimos de Susi y enfilamos para el Senén y la siesta correspondiente. Por la tarde teníamos la gran cita por la que habíamos venido a Béjar. La gran Jackie Venson. Vean en primer lugar una foto actual de la chica.

Jackie es de Austin, Texas, y tiene como treintaytantos. Conscientes de su potencial talento musical, sus padres la mandaron a la prestigiosa Berkeley Music School, de Boston, al otro lado de los USA, para que estudiara piano y composición. Se graduó tres años después, en 2018, pero ya ese último año descubrió la guitarra eléctrica y decidió que era mucho más divertida que el piano. Empezó entonces a componer, cantar y desarrollar su arte, que no se parece al de nadie. Su música es original, alegre, poderosa y se nota mucho su formación clásica. Además, esta chica pasa ampliamente de las grandes discográficas multinacionales. Con su hermana Christina ha montado una pequeña productora propia, en la que va a su bola. En su primera visita a España, ha tocado en sitios tan raros como Bergara, Palencia y Zaragoza.

Así que el viernes repetimos nuestra deriva del día anterior: vimos la primera actuación, de una inglesa de origen jamaicano que hacía un soul bastante estándar, y salimos a cenar al Senén, aunque ese día no había partido. De vuelta, pillamos un tramo largo de la segunda performance. Sus responsables eran el gran guitarrista Vasti Jackson, a quien vimos el año anterior, como parte del súper grupo The Kings of the Blues, esta vez acompañado por la veterana cantante de soul Toni Green. Sonaban bien y les grabé un pequeño clip que les reproduzco abajo, con la calidad de sonido que se obtiene normalmente con un móvil en medio del barullo de la gente, pero que les dará una idea del tipo de cosas que se pueden ver en esta clase de festivales.

Al acabar estos dos grandes y veteranos músicos, la gran mayoría de los asistentes se fueron a pillar cervezas y lo que pudieran. Y nosotros tres aprovechamos para situarnos en la primera fila, agarrados a las vallas, para escuchar a nuestra admirada Jackie. Miramos alrededor y al lado estaban nuestros colegas de Torreperogil. La expectación era máxima. Christina, la hermana de Jackie estaba en el escenario dirigiendo todo el asunto técnico, pruebas de sonido, conexiones, etc. Es idéntica a Jackie, no sé si son gemelas, hasta el punto que llevaba una camiseta con un gran letrero que rezaba: no soy Jackie. Esta artista toca a menudo con un teclista, un bajo y una batería. Pero en su venida a España, sólo la acompañaba el batería; toda la parte de bajo y teclados la trae pregrabada y la desarrolla ella con sus aparatos, lo que comporta una coordinación bastante difícil.

Salió Jackie a escena, con el batería, que está completamente ciego; de hecho, Christina lo guió hasta su asiento, en donde tanteó entre los platillos para orientarse. Y empezó el show. Ciertamente asistimos a una actuación portentosa, que hizo que nos mereciera la pena este viaje. Jackie desarrolla una música original, única, que bebe del blues, de Jimmy Hendrix, de Laurie Anderson y de muchos otros. A veces, intercalaba algún mínimo silencio y no se escuchaba ni una mosca, con el barullo que suele haber en estos festivales a esas horas de la noche y con la gente bien puesta de alcohol y lo demás. El público estaba estupefacto ante tanta belleza. Le pregunté a Henry qué le parecía y me dijo que se estaba reprimiendo para no llorar. Algo así sentíamos todos. José Luis, el hombre de Torreperogil, estaba lívido, escuchando con la máxima atención. Le grabé varios clips, pero ustedes no se merecen escuchar a Jackie Venson con esa calidad ínfima, así que les voy a pedir que vean un video de Youtube de hace tres años. Es un blues clásico, no es el corte más original de esta mujer, pero da una idea de su arte, de su virtuosismo, de su alegría, de su personalidad arrolladora. Pantalla grande, por favor.

En el escenario emplazó a los que quisieran a reunirse con ella después, para comprar sus discos, camisetas y demás merchandising, además de charlar un rato y hacerse fotos con ella. La actuación fue apoteósica y, sin decir nada, nos fuimos a buscar unas cervezas en los puestos de venta dentro de la plaza de toros. La necesitábamos, porque estábamos alucinados. Mientras, se organizó una larga cola para las fotos y la firma de discos. Comentando lo que acabábamos de ver, los tres decidimos que ya no queríamos quedarnos a ver al cuarto artista, que cerraba el festival. Después de lo que acabábamos de ver, ninguna otra música nos podía interesar. Nos sentamos por allí, mientras preparaban el escenario. La cola con Jackie se iba reduciendo, así que nos pusimos al final.

El cuarto artista había empezado ya su actuación, cuando abordé a Jackie (soy el único que habla un poco de inglés) y le dije que nosotros éramos un trío muy veterano de músicos, que no le habíamos comprado nada, pero que nos había encantado su forma de cantar y queríamos una foto con ella. Se rió mucho, dijo que por supuesto y nos dio unos abrazos tan pasionales como su música. A instancia de Críspulo le aclaré que él era nuestro batería y que apenas ve nada tampoco. Eso le valió a mi colega un abrazo adicional aun más sentido. A propósito, habíamos oído por ahí que Jackie vendría a Madrid para presentar el Festival de Blues de Moratalaz, pero no sabíamos si era un bulo. Nos confirmó que era cierto, quedamos en vernos de nuevo en Moratalaz y nos hicimos la foto deseada. Abajo la tienen. Después caminamos hasta nuestro cubil, bajo una hermosa noche estrellada extremeña, sumidos en una sensación muy cercana a la felicidad suprema.   

Domingo 12 de julio. Después del portento al que habíamos asistido la noche anterior, el domingo no tuvo mucho que contar. Vimos el encierro, tomamos nuestro café con rosquillas, hicimos las maletas, las llevamos al coche y pasamos a despedirnos de nuestra anfitriona Cristina (y a pagarle el alojamiento). Nos aseguró que para el año que viene tenemos la casa reservada. Cruzamos al hotel Los Duques, donde desayunamos con José Luis y su hermano, que cada año se alojan allí. Y cogimos la carretera. Hasta el bar gallego El Dolmen, en Vallecas Villa, junto a la casa de Críspulo, donde nos tomamos unos dobles que nos entraron fenomenal. Dejé luego a Henry en su puerta y me fui a casa. Tarick Marcelino, que en ocasiones similares suele empezar a maullar en cuanto escucha el ascensor, esta vez me castigó con un silencio sepulcral. Pero le duró poco: enseguida se puso tan cariñoso y remolón como de costumbre y descansamos juntos toda la tarde.

Lunes 13 de junio. Día de transición sin grandes novedades. Inmersión en el calor extremo y recopilación de recuerdos tras unos días tan intensos. Los lunes suelo ir a yoga por la tarde y comer luego en el restaurante Viet Nam, donde soy ya un cliente habitual. Ese día, la chica que suele atenderme decidió invitarme a la cerveza. Revisé la cuenta y le dije que no tenía por qué. Entonces me dijo que yo le recordaba a su abuelo y ella nunca le cobraría una cerveza a su abuelo. Esto que les cuento es un paso más en mi decadencia como smooth operator, o ligón respetuoso. Hace años que muchas chicas de las que me gustan empezaron a decirme que les recordaba a sus padres respectivos; ya saben lo que decía Campoamor: las hijas de las mujeres que amé tanto, me besan ya como se besa a un santo. Pero ninguna me había dicho que le recordara a su abuelo. La vida.

Martes 14 de julio. Ese día recuperé mi clase de inglés, hice varias compras y me preparé para ver el partido España-Francia en casa de mi chica, a la que no le gusta el fútbol, pero esto era algo que trascendía al mero fútbol: eran las semifinales del Mundial, el día de la Fiesta Nacional en Francia, el adversario presumía de ser el favorito y todo el país estaba pendiente de este partido, con el inmenso alivio para mí de que no se hablara de Zapatero y otras desgracias. El partido fue fabuloso, como supongo saben o vieron; España dominó de principio a fin y remató con un gol espectacular de Pedro Porro, a quien llama la gente Pedro Canuto, Porrito de Don Benito y otros motes hilarantes, pero es un futbolista superlativo.

Miércoles 15 de julio. Salí a correr a las siete de la mañana y aun así hacía bastante calor, por lo que terminé bastante agotado. Normalmente, habría visto el otro partido de semifinales, Argentina-Inglaterra, que hubiera sido el primero que viese sin que jugara España. Pero yo tenía ese día otro compromiso. A las nueve de la noche tocaba en la Sala Villanos, a diez minutos de mi casa, mi querida amiga Ghalia Volt, la chiquita belga que vive en Nueva Orleans y a la que hace unos años guardé las guitarras en mi casa. En 2023 viajé a Baeza sólo para verla actuar en el Teatro-Café Central y el año pasado la vimos en la sala Rockville. Mis amigos no me acompañaron esta vez, pero yo tenía que ir y caminé solo hasta el lugar, en medio del calor sofocante. Había muy poca gente en la sala, tal vez estaba todo el mundo viendo el fútbol. Me situé en la primera línea, como me gusta, y nos saludamos con un gesto y una sonrisa nada más salir a escena.

Ghalia hace un blues muy típico del Mississippi y toca con una energía grande, si bien como es lógico, prefiere que haya más gente para recibir el feedback y venirse arriba. Estuvo bastante bien, tocó varios de sus clásicos y, en un momento dado, proclamó que ella venía a Madrid porque quería y que le daba igual que hubiera lleno o media entrada, porque ella iba a seguir viniendo por aquí siempre. En otro momento empezó a gritar: ¡¡Emilio!! ¡¡Emilio!! Pensé que se dirigía a otro y me señalé el pecho incrédulo. Sí, Emilio, no conozco a ningún otro Emilio. No esperaba que se acordara de mi nombre. Luego preguntó: ¿Cuándo vas a venir a América de una vez? Le aclaré también a voces que ya había hecho el viaje del que le hablé, hacía dos años y se quedó de piedra. Al final del concierto le compré un vinilo de su último disco; me lo firmó (para mi Emilio), me regaló un vaso de chupito y nos hicimos las consabidas fotos que les muestro. 




En la última pueden ver que no les miento respecto a su dedicatoria. Me dijo que le había gustado mucho verme, como siempre y que volvería por Madrid el año que viene. Un encanto de mujer. Y ahora la pregunta del millón: ¿me verá ella también como a su abuelo? Ahí lo dejo. El caso es que volví caminando tranquilamente a mi casa. Al salir de la Sala Villanos miré mi móvil: Inglaterra ganaba 1-0 casi al final del partido, de lo que me alegré porque pensé que sería un rival más fácil para nosotros en la final. Pero, llegando al frente del Reina Sofía, sonó un alarido que venía de muchas ventanas y locales: había empatado Argentina. Me acerqué a un bar de la plaza en el que tenían una pantalla exterior. Y entonces se duplicó el alarido. Argentina había ganado y sería nuestro rival en la Final. El partido del siglo.

Jueves 15 de julio. Otro día para la locura. Por la mañana tuve inglés de nuevo, pero por la tarde no tenía derecho a descansar, en medio de la expectación generalizada por el partido del siglo. La presencia de Jackie Venson en Moratalaz era de verdad. A las siete estábamos convocados en el Centro Cultural El Torito, donde he dado yo unas cuantas charlas organizadas por la Junta de Distrito. El festival de Blues de Moratalaz se suele celebrar en septiembre, con acceso gratis en un parque del distrito y tal vez recuerden que yo he asistido varias veces y se ha reseñado en el blog. Pero el año pasado no se celebró. Este año han decidido recuperarlo y han tirado la casa por la ventana organizando un concierto de Jackie Venson para el acto de presentación.

El concierto era gratuito, pero había que sacar entradas en el lugar, no más de dos por persona, que se pondrían a la venta dos días antes. Mis amigos se encargaron de ponerse en la cola y allí nos vimos para presenciar otro concierto fabuloso, aunque esta vez ya sin el factor sorpresa. La sala tiene una cabida de 200 personas y estaba a reventar. Y allí aparecieron Christina conectando todo el equipo y acompañando a Rodney, el batería ciego. Y la gran Jackie con su guitarra y sus teclados. Al final, de nuevo nos reunimos con ella y abajo tienen el testimonio de nuestro nuevo encuentro. 




Todas estas fotos las tomé yo para inmortalizar el momento, pero después quise salir también para que nadie pensara que no estaba. Y abajo tienen el resultado.


Viernes 17 de julio. Después de haber dormido lo justo, madrugue de nuevo este día por un motivo discordante con lo que vengo contando en este post. A las nueve en punto debía estar en un aula de la Facultad de Ciencias de la Información, para dar una clase de dos horas a los titulados de diversas carreras que han venido de toda Latinoamérica a cursar el Máster de Urbanismo y Gestión Urbana de la Complutense. Ya he dado esta clase otros años y me alegra que me sigan llamando. Este año incorporé a mi discurso un tramo sobre Madrid Nuevo Norte, antes Operación Chamartín, y otro final sobre el nuevo Plan Estratégico Municipal que prepara el Topillo, en coordinación con la Ley LIDER que está elaborando la señora Ayuso. Este es un tema que dejaré para desarrollar en otro post, que este ya está siendo muy largo.

Sábado 18 de julio. Tampoco pude descansar demasiado ese día, porque eran las fiestas del Distrito de Puente de Vallecas y mis dos colegas quisieron estar en la celebración y asistir al concierto de Santiago Auserón. No hay mucho que contar aquí, apenas vimos el concierto, pero logramos encontrar una mesa libre en la terraza de The Godfather, donde he visto yo varios conciertos locales de rock. En medio de la masa que atestaba las calles, fue todo un triunfo encontrarla y disponer de un lugar en donde comentar tranquilamente los acontecimientos vividos en los días anteriores.

Domingo 19 de julio. Y llegamos al gran día, el del mejor partido de futbol de todos los tiempos. Fui a yoga por la mañana, acudí a una comida familiar a mediodía y ya me quedé para ver el gran espectáculo. España volvió a jugar fenomenal, pero le costó doblegar a una Argentina correosa que, consciente de ser inferior, lo fió todo a llegar a la tanda de penaltis, en donde llevaban ventaja por tener un portero especialista en pararlos. Por diez minutos no lo lograron y pudimos dar rienda a toda la tensión acumulada (recuerden que el Mundial empezó el 11 de junio). Esta forma de jugar ante equipos superiores practicando el antifútbol, es la especialidad del señor Mourinho, de quien espero que se estrelle este año en el Madrís. Volví a casa en un taxi, por no haber ya a esas horas servicio de autobuses. El taxista atravesó con dificultad la masa de automovilistas haciendo sonar sus cláxones con las banderas al viento.

Lunes 20 de julio. Ultimo día de esta docena de fechas de locura. Al ser lunes, volví a hacer una sesión vespertina de yoga, de la que salí sudando a chorro. En el restaurante vietnamita me volvieron a invitar a la cerveza con la que acompañé unas gyozas y un pho, que me recuperaron las energías. Y, al salir, me atrapó una especie de onda gravitatoria que me llevó en sentido contrario a mi casa. Una masa de gentes de todas las edades caminaba decidida, enfundados en sus camisetas de la selección española, en dirección a Cibeles. Pensando que el bus de la selección llegaría por Gran Vía como en otras ocasiones similares, me dirigí allí, pero en la Gran Vía sólo había otro río de gente vestida de rojo. Consulté el móvil y me enteré de que el bus llegaría por Serrano. Así que bajé hasta Libertad, luego tomé Barquillo y Prim, a duras penas logré cruzar la abarrotada Castellana y llegué a la Puerta de Alcalá, a coger un buen punto de observación.

Llegaron primero una batería de furgones de la policía. Y enseguida el bus, con Rodri subido en el frontal, y Cucurella y Borja Iglesias y todos los demás. Me sumé al alarido general mientras el bus pasaba despacio por la plaza. Detrás del bus, un batallón de policías a caballo resguardando un espacio libre de seguridad. Y luego la masa avanzando decidida, como si no hubiera un mañana. Intenté cruzar la riada, pero apenas podía moverme. Con algunos compañeros hicimos cuña y empezamos a avanzar muy despacio. Una chica se desmayó por el calor y la gente la llevó en volandas a un lateral en busca de una silla de terraza. A cámara lenta, logramos llegar a la acera este de Serrano. Allí la cosa se aliviaba y pude seguir hasta meterme en un abarrotado Retiro, en donde busqué los caminos que la gente no conoce. Llegué a casa bastante cansado, pero también feliz. Según la prensa, dos millones de gentes se lanzaron a la calle, de los poco más de siete que tiene el Área Metropolitana de la ciudad. Y yo formé parte de semejante locura.

Hoy es ya martes, la locura se ha terminado y hemos vuelto al calor asfixiante y al tema Zapatero, qué hartura. La nueva normalidad. Sinceramente, no me hubiera importado seguir unos días más con el blues y el fútbol. Como no se puede ni salir a la calle por el calor, pues he decidido aprovechar el encierro para escribir para ustedes. Lo único es que estoy terminando después de las doce de la noche. Así que ya lo dejo para publicar mañana. Con el calor no sé si podré salir a correr. Mañana se lo cuento.  

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P.D. Ya es miércoles, finalmente he salido a correr a las siete y aun así he pasado bastante calor. Luego he desayunado, he repasado este texto y estoy listo para publicarlo. El bochorno es hoy especialmente agobiante y la radio la he tenido que apagar, que no quiero saber nada más de Zapatero, hombre. Ahora hay dos versiones, la del amigo traidor y los corruptores que han optado por la llamada via Aldama, a ver si se libran del trullo, y la del propio Zapatero. Si quieren que les diga la verdad, yo me inclino más por creer la primera. ¿Quieren saber por qué? Pues precisamente por los nombres dados a las empresas pantalla: Análisis Relevante e Inteligencia Prospectiva. Estos nombres recuerdan a la Alianza de Civilizaciones, lo de que bajar los impuestos es de izquierdas y otras lindezas. No es difícil llegar a la presunción de que todo viene de la misma pluma. Y encima con un juez dilucidadando quién miente y quién dice la verdad. Qué Dios le ampare a este señor. Sánchez deberá dejarlo caer en algún momento si quiere llegar al final de la legislatura. Asi que: que ustedes lo pasen bien. Y no se quejen del calor, que no hay mal que cien años dure.