AQUÍ

Mostrando entradas con la etiqueta Política local. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política local. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de octubre de 2026

56. Vamos bien por lotería III

El título de este post lleva al final tres palitos, para indicar que ya ha sido utilizado antes dos veces, la última en el pasado mes de enero, y la primera en el Post #554 de Reflexiones a la carrera, que fue publicado por mí el 11 de septiembre de 2016, ¡madre mía! Ya han pasado más de diez años, esto del tiempo es una cosa demoledora. El texto empezaba con una explicación que no me resisto a adjuntarles a continuación.

El título alude a la frase tipo que, a modo de conjuro, pronunciábamos los jugadores de pinball, las míticas y ruidosas máquinas de bolas predigitales que en su día había en todos los bares del mundo. Cuando la partida iba mal y tomaba una deriva desastrosa, aun quedaba la posibilidad de ganar por lotería, un albur improbable, aunque a mí me sucedió más de una vez (no tengan duda de que yo era un auténtico pinball wizard).

Lo cierto es que, en aquellas fechas, la frase del título aludía exclusivamente a mi situación personal, escribiendo desde una habitación de hotel en San Petersburgo, a donde había llegado sin maleta, por mor del mal desempeño de la compañía Air France que la había extraviado en su sistema de gestión de equipajes en París, donde habíamos hecho una escala. Es decir, que el uso del plural era entonces mayestático: el único que iba bien por lotería o, por usar una expresión más común, de culo y cuesta abajo, era yo mismo, sin ropa de abrigo, ni cargador de móvil, ni cepillo de dientes o maquinilla de afeitar. Diez años más tarde, la expresión que les pongo en el título tiene en cambio un significado colectivo, después del fracaso de los grupos de la llamada izquierda a la izquierda del PSOE, o izquierda al cuadrado, para enhebrar una propuesta única, siquiera con unos pespuntes provisionales o grapas de calidad media. Los del PPox están todavía celebrándolo con champán a destajo, cánticos del Cara al Sol, revoleras y manoletinas con la anticonstitucional bandera del pollo y gritos a coro de Pedro Sánchez hijo de puta.

Lo del PPox no es de mi cosecha, pero me parece que es una buena definición. Porque ¿ustedes, mis queridos lectores, encuentran alguna diferencia entre la ideología y el programa político de Vox y los de, por ejemplo, Cayetana Álvarez de Toledo, Miguel Tellado o Isabel Díaz Ayuso? Yo no veo ninguna; ambos partidos proponen bajar mucho los impuestos a las grandes fortunas y un poquito a los de abajo para disimular, mientras destrozan la enseñanza y la sanidad públicas para favorecer a las privadas, generalmente dirigidas por sus parientes, socios o amigos. Los dos van de la manita y se encaminan a una victoria nacional bastante segura, aunque, como suele decirse, el partido hay que jugarlo.

Por eso, en este blog, vamos a llamarlos a partir de ahora el PPox. Isabel Díaz Ayuso, figura destacada de este PPox, ha anunciado que publicará su primer libro justo después de las Elecciones Generales, libro que dice haber pensado y elaborado durante los incendios que asolaron este verano la tierra de sus abuelos, por lo que está claro que lo ha escrito mediante la Inteligencia Artificial (sería imposible de otra manera en tan poco tiempo). El ministro Puente, que es un broncas con bastante gracia, no ha usado la Inteligencia Artificial, sino el simple Photoshop, para alterar la portada desvelada del libro y convertirla en algo bastante más certero. Véanlo abajo, a la izquierda el auténtico y a la derecha el manipulado por Puente.  



La manipulación es fina y el rostro alterado de la doña da bastante miedo, recordando a la famosa Annabelle, la muñeca diabólica: Annabelle Díaz Ayuso. Hace mal de sacar a la luz el bodrio el día 2 de diciembre, seguramente sus correligionarios hayan agotado tres días antes el champán y los fuegos artificiales y no habrán tenido tiempo de reponerlos. Si la izquierda al cuadrado hubiera sido más inteligente y se hubiera unido, podría haber sacado el número suficiente de escaños para sumar a los del PSOE y reeditar el gobierno de coalición que tan bien nos ha ido (en mi opinión), lo que sería estupendo para los pensionistas, estudiantes, chavales en busca de independizarse, mujeres, colectivo LGTB y otros que van a ir de culo con un gobierno del PPox. Pero nada: frente a esta idea estratégica han predominado los egos y las viejas rencillas y rencores, lo de que ya no te ajunto más en la vida, que hace cuatro años me quitaste el bocadillo en el recreo.

Por si no los han visto, les traigo un par de vídeos de unos días antes de que fracasaran las conversaciones para unir a esta izquierda al cuadrado. Corresponden a dos periodistas con una trayectoria larga e inmaculada de análisis político y les pido que los vean. Hablo de Javier Gallego, que desde 2009 lleva elaborando su podcast Carne Cruda. Para ver su reel han de pinchar AQUÍ. La segunda grabación es un extracto que corresponde a la gran periodista de RTVE Silvia Intxaurrondo, que se hizo famosa destrozando a Fake Jo-ho hace unos años. Ahora entrevista a Irene Montero y basta ver la mueca de incomodidad de la entrevistada para deducir que está pasando un mal rato, porque es consciente del papelón que ha de interpretar. Para verla han de volver a pinchar, esta vez ACÁ.

De estos dos vídeos es fácil deducir la teoría de que la culpa de este desastre es en exclusiva de Podemos y de Pablo Iglesias (el hombre que susurraba a los caballos). Comparto bastante este diagnóstico, pero creo que no podemos echar todas las culpas en un lado. Para lograr un acuerdo hubiera sido necesaria una mayor perspectiva de futuro, generosidad y mano izquierda, que han brillado por su ausencia en ambos lados. Recuerden que en 2023, todos unidos bajo la vitola Sumar, sacaron 31 diputados, que fueron suficientes para que Sánchez pudiera gobernar por los pelos. Sería cojonudo repetir algo así ahora, porque me gusta más que el PSOE gobierne con socios a su izquierda que no con mayoría absoluta, condición en la que ha perpetrado algunas fechorías históricas lamentables. Redundando en lo dicho, me sumo a la propuesta formulada por otra periodista también bastante fiable, la televisiva Sara Santaolalla: si finalmente, entre Podemos y el Frente Amplio, no sacan más de diez diputados en todo el Estado, será momento de que TODOS sus dirigentes den un paso al lado y se retiren para dejar paso a alguien que realmente defienda los intereses de la clase obrera, de los estudiantes y los jubilados.

Porque ahí está el quid de la cuestión. En toda España, la acampada de Sol ha suscitado simpatía, comprensión y apoyo. Yo creo que hay una mayoría social que apoya este movimiento. La película más vista en el cine en estos momentos es La Bola Negra, cuya ideología y dimensión es muy nítida. Y uno de los libros más leídos, La península de las casas vacías, abunda en la misma línea. La gente que ha ido a ver esta película o ha leído el libro son una mayoría que se rige por la empatía, la caridad, las ayudas y la solidaridad. ¿Y a quién van a votar estas personas? Pues técnicamente no hay muchas alternativas. Los podemitas convencidos, aquellos que piensan que el Frente Amplio es un hatajo de traidores que renegaron de su jefe supremo y cometieron el mayor pecado de todos (vetar a Irene Montero en las listas del 23), tienen claro su voto; me atrevo a aventurar que van a sacar muy malos resultados y lo siento de veras, porque tengo buenos amigos en ese grupo.

Los restantes, tenemos tres alternativas. UNA, votar a Pedro Sánchez, por aquello del voto útil (es lo que yo voy a hacer, como llevo anunciando un tiempo). DOS, votar al Frente Amplio y que sea lo que Dios quiera. Y TRES, abstenerse. No digo yo que no me pida el cuerpo la alternativa 3, pero, desde este blog les ruego encarecidamente que no recurran a ella. Cualquiera de las otras tres (incluyendo la de Podemos) es válida y respetable. La abstención le hace el caldo gordo a la avalancha fascista y es ya lo único que les falta. Porque las hordas de jóvenes franquistas están muy crecidas; ya saben que este verano, en todas las discotecas playeras de Levante, la juerga se remataba a las tantas de la mañana con el canto del Cara al Sol y los consabidos gritos de Pedro Sánchez hijo de puta. 

Yo creo que estos chavales son simplemente los hijos de los franquistas, que han mamado una ideología y protegen sus intereses. Sus familias, franquistas y/o del Opus, incluyen al beaterío de lectores del ABC y El Debate, que votan como borregos y en cada cita electoral sacan a votar a los moribundos en camilla y hasta a las monjas de clausura. Pero, ¡ojo! estos no son mayoría en ningún caso. Y para nada quieren que se llegue a la violencia y se monte otra guerra civil (me consta, porque, sorprendentemente, también tengo amigos en ese sector). El problema más gordo son los fachapobres, los que se han dejado abducir por la prensa de la Brunete mediática para votar en contra de sus propios intereses. Estos son los que pueden desequilibrar la balanza hacia su lado. Y estos son los que, en su ínfimo nivel cultural, podrían montar partidas de la porra y salir a apalizar a inmigrantes.  

Entre unos y otros, es mucha la masa a la que hemos de intentar derrotar. Así que, por favor, voten, háganme caso, que el partido aún ha de jugarse. Las encuestas pronostican que vamos de culo, pero yo no lo daría todo por perdido. En primer lugar, las encuestas están todas sesgadas hacia el lado de la fachosfera, salvo el estrambótico CIS de Tezanos, que dice que va a ganar el PSOE de calle. Los del PPox están bastante nerviosos, no se les ve con la sonrisa del que tiene el triunfo asegurado. Ellos saben que el, tan denostado por ellos, CIS de Tezanos, maneja unas muestras estadísticas de cuatro a seis veces mayores que los demás medios y, además, deduce de ellas datos brutos, mientras que las empresas de la fachosfera cocinan esos datos mediante algoritmos de recuerdo de voto cruzado, simpatías declaradas y porcentaje estimado de encuestados que mienten. Cualquier truco que ayude a arrimar el ascua a su sardina.

Por eso, en 2023, las predicciones del CIS fueron las únicas que se acercaron al resultado final y el PPox se quedó con tres palmos de narices, sin entender qué les había pasado. Y a esto de las encuestas hay que añadirle, la capacidad infinita de meter la pata de ciertos personajes como Fake Jo-ho o la propia señora Ayuso que, cada vez que hablan, dan más votos al Gobierno. Ya se lo ha advertido el malvado Inda, el director de ese libelo infame llamado OK Diario. Hace tiempo que se sabe que Inda es un canalla, pero en este vídeo se muestra en toda su esencia. Si no lo han visto, no dejen de hacerlo. Para ello han de pinchar ACULLÁ.

Lo dicho: un canalla. Pero ya saben que este blog no se suele quedar en la perspectiva local, aun siendo esta tan decisiva como lo que nos jugamos todos en las elecciones del 29N. Y, desde ese punto de vista más amplio, tenemos antes varias citas internacionales igualmente decisivas. La primera, el 25 de octubre: segunda vuelta de las elecciones generales en Brasil. El hijo de Bolsonaro con ventaja y el viejo zorro Lula tratando de remontar. Veremos qué sucede, pero si pierde finalmente Lula, toda Sudamérica estará ya en manos de los ultraderechistas trumpistas, con la única excepción de Uruguay (y, en la parte del norte, nuestro querido México). ¿Cómo se explica esta debacle? Pues, en primer lugar, por un tema candente que yo pude experimentar en mi viaje de vuelta al mundo: la seguridad ciudadana, la garantía, que ahora mismo no existe, de que no aparezca por ahí un tipo con una pistola y te pegue un tiro, sin razón aparente. Es que ni en Norteamérica hay esa inseguridad.

Recuerdan que yo viajé desde Italia a Estambul y luego bajé por Corea del Sur, Japón, Malasia, Australia y Nueva Zelanda. En ninguno de esos territorios tuve la menor sensación de miedo. Yo circulaba arriba y abajo a cualquier hora del día o de la noche sin el menor problema. Pues fue llegar a Chile (uno de los países más seguros del continente) y enseguida me empezaron a dar consejos: no estés en la calle después de tal hora, no te acerques a este o a ese otro barrio, no lleves el móvil en el bolsillo de arriba de la camisa, que te dan el tirón. Cuando me toca departir en Madrid con algún alumno o alumna latinos, todos me cuentan lo mismo: que es un auténtico privilegio poder pasear por la calle sin miedo, que para ellos esto es el paraíso. En Brasil, mi amiga Gisele Medeiros me llevaba a todas partes con su coche y apenas me dejaba que saliera por ahí solo. Por cierto, Gisele me confesó que ella había votado a Bolsonaro padre en su día. ¿Por qué? le pregunté estupefacto. Pues porque Lula es un corrupto confeso y yo no puedo votar a un corrupto. Les cuento esto, queridos lectores, para que piensen al respecto.

Una segunda fecha decisiva: el 27 de octubre, elecciones generales en Israel. Hasta hace poco, se pensaba que el no menos malvado Netanyahu tendría atada y bien atada su continuidad; ya se sabe que estos autócratas suelen forzar la legalidad para quedarse en el poder indefinidamente, es lo que hace Erdogan en Turquía y lo que hizo Orban en Hungría hasta que le consiguieron dar una patada en el culo. Pero en estos últimos tiempos a Netanyahu le ha surgido un competidor de peso, un general retirado del ejército al frente de un partido que se llama Yashar (derecho). Yo creo que repetirá Netanyahu, pero las encuestas se están emparejando. Y soñar es gratis.

Si Netanyahu perdiera, se podrían reavivar los procedimientos legales que tenía antes de llegar al poder y que están suspendidos. Y se investigarían adecuadamente las responsabilidades por los fallos de la inteligencia que permitieron la salvajada de Hamas hace ya más de tres años. Los israelitas apoyan bastante mayoritariamente el genocidio de Gaza, pero es posible que en medio de ese fanatismo colectivo empiece a abrirse una cierta luz. La deriva de Netanyahu les ha obligado a vivir con mucho miedo y eso no es nada agradable. Excepto para los fanáticos, que poco a poco van colonizando la Cisjordania, echando de sus tierras a sus habitantes históricos, mientras se sigue bombardeando la franja de Gaza a diario.

Y llegamos a la tercera fecha capital: 3 de noviembre, Mid Term Elections en los USA. Estas son las que veo yo con más optimismo. Creo que el Congreso, que se renueva íntegramente, está claramente ganado por los demócratas. La partida se juega en el Senado, en el que se renueva sólo un tercio de los escaños. Aquí la cosa estará más igualada (ahora mismo, el Senado tiene una composición casi pareja, con ventaja republicana de un sillón), pero, como les digo, soñar es gratis. Y si también ganáramos el Senado, a primeros de enero podría estar iniciado un procedimiento de impeachment contra Trump. No reescribamos el cuento de la lechera, pero todas estas citas electorales son claves para valorar el avance de una tendencia que sólo podemos calificar de fascismo. Más las que vienen el año que viene, como las elecciones generales en Francia, Polonia o Italia, entre otras.

Veremos, dijo el ciego. Pero, entre tanto, en nuestra querida España, estamos ya en campaña electoral. Y este blog se suma con entusiasmo a la batalla. Como les llevo diciendo hace meses, yo voy a votar a Sánchez. Me resulta imposible votar al PPox y también a la izquierda al cuadrado, después del sainete que han protagonizado en estos días. Es decir, que yo voto a Sánchez, en primer lugar, por exclusión. Pero no es sólo eso. Para mí, Sánchez es en estos momentos el único personaje de la política nacional, con auténtica talla de estadista. No lo era cuando ganó la moción de censura, pero ha aprendido un montón en estos ocho años de mandato. Y ahora está a años luz de los demás. Por si no lo siguieron, les pido que escuchen el discurso que dio hace menos de un mes en la Asamblea General de la ONU. De verdad, merece la pena.

Qué quieren que les diga. Sánchez es un auténtico estadista. Un tipo que va a semejante foro y le dice a todo el mundo las verdades del barquero. Y sin recurrir al insulto, la descalificación, la vileza y el matonismo de los que ahora cortan el bacalao en el mundo, como Trump, Putin y Netanyahu. Sánchez es más guapo, más elegante, más alto, más simpático, más educado, más culto, más elocuente y mejor English speaker que cualquiera de los botarates que lideran nuestra derecha patria. Vean el aspecto que ha echado últimamente el señor Fake Jo-ho, ese gesto de buho al acecho, de permanente desconfianza, que en el fondo traduce su convicción íntima de que no está para nada preparado para ser el presidente del Gobierno de España.

¿Se imaginan ustedes a ESO representando a España en la ONU? ¿Tal vez llegando a balbucear aquello de it’s very dificult todo esto? Y la pregunta clave: ¿de verdad en la derecha española no tienen a nadie un poquito mejor que este cenutrio metepatas? Porque aquí está el quid de la cuestión: un tipo tan mediocre se rodea de gente aún más mediocre, para que no le hagan sombra. Véase Tellado o Esther Muñoz. A ESO se lo va a merendar entre pan el señor Abascal, que va a imponer sus políticas y sus líneas ideológicas sin apenas resistencias. Realmente yo, si fuera de derechas, me lo pensaría muy mucho antes de votar a este sujeto y eso es lo que dice un amigo mío que me envía por Facebook sus razonamientos al respecto, que igualmente les copio abajo.

El actual Gobierno está dando algunos de los frutos más granados de la reciente historia de España (el crecimiento económico sigue a buen ritmo, el paro baja del 10% y nuestra deuda pública está acercándose a lo asumible), ha superado con éxito durante su legislatura importantes crisis de muy variados orígenes, y la población está a punto de alcanzar los 50 millones, así que mucho me temo que los votantes de derechas van a tener que pensárselo dos veces en las próximas elecciones ante la posibilidad de que un nuevo mastuerzo, peor aún que Rajoy, venga a cortar esta dinámica tan favorable.

 

Porque no creo que a usted, si es de derechas como Dios manda, le preocupen demasiado la justicia y los derechos sociales, el reparto de la riqueza o la igualdad de oportunidades. Además, seguro que tiene la vida resuelta económicamente, por herencia o porque le ha tocado la lotería, que todos sabemos que trabajando duro nadie se hace rico (y si aún así lo consigue, son otros quienes lo disfrutan), y no querrá que el sistema que le permite vivir así de bien se derrumbe, ¿verdad?

 

Así que, ya lo sabe, si es usted de derechas y de verdad ama a su patria, mi consejo es que vote a Sánchez. De lo contrario, volverá a arrepentirse 

En fin que, como ven, ya me tienen de lleno en campaña electoral. Queda un fleco que les cuento ahora. ¿Es Sánchez un corrupto, como Lula, según mi amiga Gisele? Curiosamente, un amigo mío bastante querido me confiesa: Yo no puedo votar a Sánchez, porque eso sería mostrar que no me importan sus corrupciones y lo que ha ido haciendo mal en estos años. Bien, yo respeto esta opinión, como todas, pero desde aquí proclamo que mi amigo es tonto, como Gisele. Desde luego que Sánchez es seguramente tan corrupto como otros, en realidad, en política todos los son. Sólo tienen que recordar que, cuando lo echaron del PSOE y se dedicó a recorrer toda España en un Peugeot 407, sus acompañantes en dicho coche eran Cerdán, Ábalos y Koldo. ¿Puede alguien creerse que nuestro guapo y elegante presidente no supiera nada de los tejemanejes de este auténtico trío de la bencina?

El problema es otro. El problema es que, con nuestros reparos, óbices y cortapisas a la hora de votar, estamos en clara desventaja con la gran masa de borregos a los que no les importa que su candidato sea feo (Fake Jo-ho), malvado (Ayuso), insignificante (Almeida) o corrupto (tantos del PPox). Con esa baraja de remilgos que nos vuelve tontos a los de izquierda, me temo que, de acuerdo con el título del post, vamos bien por lotería. Y muy probablemente muramos en la orilla y podamos parafrasear al gran Alfredo Di Stefano: jugamos como nunca, perdimos como siempre. Pero el partido hay que jugarlo y nuestras bazas son que hable mucho Fake Jo-ho y meta la pata hasta el corvejón, como de costumbre, y en segundo lugar que la abstención no sea muy alta. A este último fin va dedicado este post, cuya lectura les agradezco y asimismo les pido que lo difundan, en caso de que les haya parecido bien. Y sean buenos, como siempre.

martes, 15 de septiembre de 2026

54. Aquí les pillo, aquí les mato

Por diferentes circunstancias personales que no voy a comentar aquí, me he visto obligado a permanecer en Madrid durante este largo verano de mierda, en el que llevamos bajo un calor insoportable desde mediados de mayo hasta estos otros mediados, los de septiembre, en los que al menos refresca algo por las noches. Hace unos pocos años, a mí me gustaba quedarme en Madrid en agosto, por pasar un tiempo tranquilo, sin las aglomeraciones y los agobios del resto del año, pero hace ya un tiempo que el cambio climático ha hecho esta rutina bastante desagradable para alguien que vive en un ático. Dicen algunos que aprovechemos, que estamos disfrutando del mejor verano del resto de nuestras vidas, Pero, frente a estos agoreros, me ha tocado escuchar a algún listillo climático, que dice que lo de este año es especialmente duro por la incidencia de El Niño y que el año que viene, ya sin Niño, el verano será caluroso pero no tanto. Lo que sea lo veremos.

Dentro del tiempo libre que me ha dejado este lapsus de bochorno sofocante, me he acordado de un ilustre vecino de mi barrio, al que solía tropezarme en los bares y las exposiciones, hasta que nos dejó, allá por el año 2015. Estoy hablando del gran Javier Krahe, ese poeta urbano, admirador de Brassens y de Leonard Cohen, que en los ochenta daba recitales delirantes acompañado a veces por Sabina y Alberto Pérez. El disco La Mandrágora, de 1981, es un imprescindible en cualquier colección de vinilos que se precie. Más tarde, fue vetado en TVE por Felipe González, a cuenta de su canción Cuervo ingenuo, con sus inolvidables ripios: Tú decir que si te votan, tú sacarnos de la OTAN. Les voy a pedir que escuchen un tema menos conocido, pero igualmente hilarante: Dónde se habrá metido esta mujer.

Es difícil encontrar en nuestros días un grado de ironía de este calibre. A Krahe me lo encontraba yo tomándose una cerveza en el Parrondo y otros bares del entorno de la calle Santa Isabel, la mayoría desaparecidos y sustituidos por locales de brunch y similares, oferta para el turismo pedorro que, encima, no suelen durar y rápidamente son sustituidos por otros. Pero hoy me he acordado de este divertido y clarividente caballero, porque alguien ha colgado en Facebook una frase profética suya, pronunciada hace más de 40 años, en la que diseccionaba la recién iniciada Transición Democrática, que nos llevó desde el franquismo hasta este escenario en el que nos movemos ahora, a la espera del revolcón definitivo, en cuanto logren echar a Pedro Sánchez. Merece la pena que la lean y piensen sobre ella.

Demoledor. La cosa es que el otro día pasó por Madrid mi amigo Werner, que hace no mucho solía contar conmigo para darles alguna charla a los grupos de arquitectos o promotores extranjeros que traía por aquí de visita. Nos tomamos algo en las Bodegas Rosell y nos pusimos al día. Ya con algunas cervezas al cuerpo, le pregunté qué estaba pasando, que por qué contaba menos conmigo ahora. Me dijo que las visitas han descendido de forma clara, que esta ciudad empieza a no tener nada que contar a los profesionales de otros lugares, que hace un calor del demonio y que, encima, los hoteles se ponen por las nubes cada vez que hay un sarao de los que últimamente organizan el Topillo y la señora Ayuso, por lo que los pocos que lo intentan, lo acaban cancelando. Estos días, con motivo de la Fórmula Uno, los hoteles han subido los precios de forma increíble. Pero es que antes fue la serie de conciertos de Bad Bunny y la visita del Papa. Y ahora viene Shakira.

Muy triste todo esto: se están cargando esta ciudad, convertida en alojamiento para turistas pedorros y escenario  de shows para ricachones venezolanos y similares, con entradas a precios prohibitivos para el personal de a pie. Un reflejo del mundo este que nos rodea, liderado por el señor Trump y sus amigos Putin y Netanyahu. Por cierto, eso de venir un artista y dar una serie de conciertos en diez o doce fechas consecutivas, se vende ahora como algo innovador e imaginativo. Como la gente no tiene la mínima cultura y se traga lo que le diga el algoritmo, se lo toman como lo más moderno, ignorantes de que, allá por los años setenta primeros, Elvis Presley firmó un contrato para hacer dos shows diarios en el Hilton de Las Vegas y se fue a vivir allí durante más de siete años, en los que dio más de 640 conciertos.

Lo de la Fórmula Uno, a mí me parece un coñazo, como el golf, pero realmente para lo que sirve es para que la gente haga contactos, cierre negocios y presuma de guay. Porque, el espectáculo en directo es un simple estruendo en el que apenas se ve a los coches, de lo rápido que van. Y en televisión es algo soporífero: tal como salen así se quedan, en ese mismo orden, porque es imposible adelantar. Por ejemplo, el motociclismo es algo mucho más vistoso en Tv, con adelantamientos continuos. Pero en este mundo postcapitalista decadente, parece que es un gran negocio para una serie de ricachones. Y, si la cosa falla, le dejan el pufo a la administración que lo organiza y lo acabamos pagando entre todos, como sucedió en Valencia y en muchos otros lugares: la ciudad de Melbourne estuvo décadas pagando las deudas que le dejó la Olimpiada de 1956.

Pero este tipo de saraos le dan lustre al Topillo y por eso se tramitan en tiempo record. Por el contrario, el nuevo polideportivo de mi barrio, en la calle Fúcar, tiene las obras terminadas desde antes del verano de 2025 y sigue sin abrirse. Según las previsiones más optimistas, es posible que se abra después de Navidad. En una hipótesis más realista, seguramente será después de Semana Santa. ¿Cómo se explica esto? Pues porque se trata de una instalación para los ciudadanos, no para un sarao de esos que gustan de organizar últimamente por estos lares. Para los saraos se dan toda la prisa posible.

Se preguntarán ustedes ¿entonces por qué corren con las obras? Ya se lo he dicho muchas veces: porque en cada obra hay una empresa que factura, paga a sus empleados, se combate el paro etc. El Ayuntamiento se lleva un pico por los permisos, el Estado otro por el IVA. Todo el mundo se beneficia. Y esos son votos. Ya les he dicho también que Carmena perdió, entre otras razones, porque no hizo más obras que la Gran Vía y empezar la Plaza de España. El Topillo tiene bien aprendida esa lección y hace obras como un loco. La ciudad está realmente hecha una pena, de ruidos, polvo, sacos de escombros y calles cortadas. Por ejemplo, la plaza de Jacinto Benavente, al lado de mi escuela de yoga, está toda levantada. Están arreglando también el parking subterráneo y, de forma increíble, usan las rampas de acceso para acumular esos sacos de escombros de los que les hablo. El otro día grabé allí el vídeo que les pongo abajo.

El edificio que ven al final al fondo, enfoscado en un amarillo clarito, es el que alberga los cines Ideal. Esa escombrera lleva allí más de un mes y yo he visto vagabundos meando y cagando entre los sacos, además de gente que tira allí sus basuras. Ese es el estado del centro urbano. Imagino que, para las elecciones locales terminarán todos los tajos y harán una limpieza a fondo. Mientras tanto, a los vecinos que vamos quedando por el centro, nos tienen fritos. Pero vamos sobreviviendo en medio de las perspectivas más negras: el calentamiento global hará seguramente inhabitable España hacia la mitad de este desdichado siglo, si es que la Inteligencia Artificial no nos lleva antes a la extinción.

Imagino que la negrura de mis reflexiones viene inducida por el hecho de llevar cuatro meses en la sartén madrileña, excepto dos mínimas salidas, a Bejar para el festival de blues y a Irlanda en tiempo más reciente.  Con esa convicción, me he organizado para encontrar una tercera ventana y ya les adelanto que mañana viajaré a la zona sur de la provincia de Pontevedra, donde he logrado reservar una habitación doble en una casa rural habilitada en una antigua abadía, con vistas a la desembocadura del Miño. Tierras privilegiadas y aptas para desconectar y aliviarse un poco del agobio existencial. La cosa ha surgido inesperadamente y la preparación me ha impedido disponer de más tiempo para escribir para ustedes.

Así que este será finalmente un post demediado que cierro a toda prisa, con la promesa de que a mi vuelta retomaré el ritmo que estaba manteniendo últimamente y les contaré algunas cosas de más calado, que me rondan por la cabeza (y a todos ustedes) en relación con las perspectivas locales, nacionales y mundiales. A lo mejor la negrura colectiva se debe a lo largo que se nos está haciendo el tiempo hasta las elecciones de medio mandato de Trump, en las que esperemos que le den el merecido revolcón y eso le impida seguir haciendo lo que le da la gana en los dos años que le quedan. Me voy a preparar una cenita, que tengo un hambre de la hostia. Así que: aquí les pillo aquí les mato. Sean buenos a pesar de todo.

sábado, 8 de agosto de 2026

51. Dale que te pego

Uso como título esta locución coloquial, falsamente imperativa, muy usada en ciertas zonas del norte peninsular, que viene a significar que continuaremos un día más con los temas suscitados en el post anterior. Los incendios, de manera colateral, pero, sobre todo, el alucinante caso del señor que escribió por anticipado la crónica de la derrota de España en el Mundial, el inaudito error periodístico de que esa crónica llegara a publicarse y, lo más increíble de todo, que no se haya hablado nada de este asunto en los medios generalistas de la prensa nacional. Un asunto que es para mí extraordinariamente significativo, puesto que desvela con precisión las tácticas de manipulación informativa que se llevan utilizando contra el Gobierno de la Nación, desde el día siguiente a que Sánchez se hiciera con el poder por el procedimiento, previsto en la Constitución, de la Moción de Censura (El inMundo no esperó ni 24 horas para empezar a hablar de gobierno ilegítimo, del okupa de la Moncloa, etc.).

El inMundo, un medio arquetípico de manipulación de masas, ya había dado la medida exacta de su calaña y de la profundidad de su vileza y deslealtad, con motivo de los terribles atentados del 11-M, tras los que estuvo más de un año hablando de La Mochila, un elemento a la vez real e inventado (La Mochila de Schrodinger), destinado a mantener viva la sospecha de que ETA tenía alguna implicación en el asunto, cuando desde el minuto uno todo el mundo entendió que detrás de esa barbarie estaban únicamente los yihadistas islámicos, luego abatidos en una casa de Leganés. Los señores Aznar, Acebes, etc. sostuvieron que esos atentados estaban dirigidos a cambiar el signo de las elecciones, para que ganara Zapatero. Y nunca reconocieron que habían perdido esas elecciones precisamente por la mala gestión informativa de los atentados, porque todo el mundo más o menos buscaba información en las entonces incipientes redes sociales, en donde se daba por indudable la autoría de los islamistas, mientras el Gobierno seguía insistiendo en que la cosa no estaba clara.

Un año después de los atentados, El inMundo seguía dando la turra con La Mochila cada día en su portada de papel, cuando ya nadie les seguía por esa senda manipuladora (por aquellos años yo todavía compraba la prensa en papel y tengo en mi memoria la imagen de los kioscos con la portada de El inMundo, dale que te pego con La Mochila de las narices). En esa senda siguen ahora, dedicados a demostrar que este país es un desastre, que España va muy mal y eso es culpa de Sánchez (cuando España está bastante mejor de lo que dicen estos manipuladores, aunque por supuesto se podría mejorar en muchos aspectos). Y para eso vale todo: hasta fabular con una inexistente derrota de la selección de fútbol.

Pero, repito, lo más alucinante de este asunto es que nadie haya hecho sangre con ello, que ningún medio de la prensa haya sacado partido a una metedura de pata tan descomunal. Me dice una amiga lectora de esta tribuna, que ella se ha enterado del tema por mi blog y que luego ha buscado en Internet y no ha encontrado apenas referencias, que nadie saca partido del escándalo potencial. El autor de la tropelía sigue publicando sus columnas llenas de odio y rencor, sin la más mínima alusión a su error garrafal. Como el que se tira un pedo en una reunión y luego disimula como si no hubiera sucedido nada. Sólo en Facebook y otras redes circulan imágenes como esta.

¿Llegaremos a conocer algún día las claves del estruendoso silencio (discúlpenme por utilizar un oximorón tan manido) que rodea a este caso? Pues miren ustedes que hay una clave que está ahí mismo, a la vista de quien quiera apreciarla. Recuerden el viejo dicho cherchez la femme y enseguida lo van a entender. Del silencio de los medios, digamos, de la izquierda, podemos deducir que MAR les habrá amenazado con sus tácticas habituales: ojo, que el que no se esté calladito, puede ir p'alante. Los medios regionales como La Voz de Galicia, sigo sin entender por qué no han hecho alguna referencia a un tema tan escandaloso. Pero es el silencio de El País el que resulta más especialmente llamativo: ni un renglón dedicado al asunto. Hagamos una breve reseña histórica para entender en qué contexto nos movemos. El País es un medio que creó la familia Polanco con notable acierto y éxito, hasta convertirse en el mejor periódico de España. Apareció luego el siniestro Cebrián, que le dio una vuelta de tuerca hacia un tipo de prensa más de manipular que de informar. Fueron los años negros del director Antonio Caño, un fascista de libro, que llevó el periódico a sus cotas periodísticas y éticas más bajas, llegando a perder un montón de seguidores.

Yo dejé de comprar el periódico de papel por esas fechas, como muchos otros lectores fieles desde la fundación del medio. Ante la ruina que amenazaba, tuvieron el buen ojo de llamar a Soledad Gallego-Díaz, una periodista de verdad que se comprometió a estar sólo dos años al frente, porque ese tipo de rol no le gustaba especialmente. En esos dos años se remontó el rumbo, se lanzó la versión digital y ahí fue cuando muchos lectores accedimos a suscribirnos para leerlo todas las mañanas con el café con leche. Cumplida su misión, Soledad dejó el periódico en manos de Pepa Bueno, que sostuvo el timón con buen pulso durante unos años más. Hasta que llegó el nuevo jefe de PRISA, a quien en este foro se conoce como Mangurrián, por simplificar su apellido real impronunciable. Y, siento decirlo, pero, ahora mismo, el periódico está en proceso de igualarse a la baja con El inMundo, el ABC, El Español y los demás, volviendo a los siniestros tiempos de Caño.

Soledad murió hace poco y Mangurrián ha echado a Pepa Bueno y también a Angels Barceló y otros que hacían un tipo de información periodística y radiofónica crítica y de calidad. Les diré que yo acabo de suscribirme a elDiario.es, que se acerca más a mi modo de pensar, y estoy valorando la posibilidad de anular la suscripción de El País, como ya han hecho algunos de mis amigos. En ese contexto, volvamos al artículo de Arcadi Espada. En El País, como cada mes de agosto, la edición diaria incluye una serie de entrevistas largas a personajes de interés, que se engloban en una sección llamada Historias de Agosto. Este año empezaron el día 2 con una interesante entrevista de Elvira Lindo a un arquitecto valenciano al que no conocía. Pero, miren por dónde, el día 3 se descuelgan con una primera plana dedicada ¿saben a quién? Pues nada menos que a doña Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos. ¿La recuerdan del post anterior? Exactamente, la del cuello larguísimo y el presunto chocho morenote. Vean una captura de pantalla de ese artículo de fondo.

Aquí tienen la clave del asunto que estábamos comentando. En el mundo de la información y la desinformación nada es casual. Esta entrevista no aparece ahora por casualidad. Esto es el disparo de salida de una campaña de relanzamiento de esta señora que, reconozcámoslo, vale diez veces más que el incapaz de Fake Jo-ho, y todavía no sabemos hasta dónde se la quiere promocionar. No hay más que ver el escenario elegido, el mítico Hipódromo de la Zarzuela, el atuendo de la doña, lo cuidado del encuadre. La entrevista, publicada el día 3 de agosto, seguramente estaba ya preparada y maquetada desde bastantes días antes. Posiblemente estuviera ya lista el mismo día 20 de julio en que el maromo de esta señora perpetró su metedura de pata cósmica, justo el día en que toda España celebraba por las calles la victoria de nuestra selección.

Cayetana es poderosa, tiene detrás a El del Bigote y quizá no sea mucha fabulación pensar que le llamó para pedirle ayuda: ¡Ay, José Mari! Que mi maromo ha metido la pata hasta el corvejón; tienes que hacer algo, que si no lo paramos va a hacer el ridículo y eso nos va a afectar indirectamente a mí y a la campaña que estamos a punto de lanzar. Y, puestos a fabular, podemos ya pensar que El del Bigote le llamó a Copito de Nieve, que tiene hilo directo con Mangurrián y los demás próceres de la información patria. En fin, reconozco que todo esto es una fabulación conspiranoica, pero a mí me parece más creíble que muchas de las teorías delirantes que se cree la gente por ahí adelante. Después de ver la que ha liado Zapatero, es bastante llamativo que los otros ex-presidentes (incluido el misterioso M.Rajoy, que mira que si al final va a resultar que es Pedro Sánchez) se estén yendo de rositas. Con la Inteligencia Artificial se hacen verdaderas maravillas. Como convertir a estos tres en trasuntos de los miembros de Extremoduro. Véanlo. 

Esto es lo que se llama ahora un Reel. Si se les ocurre leer el largo artículo de fondo sobre La del chocho morenote, constatarán que es de una sosería infumable; esta señora no tiene nada interesante que decir (su insignificancia destaca más al compararla con la calidad de los otros artículos de la colección de Historias de agosto de este año: los dedicados al arquitecto valenciano, o al ex alcalde de Jerez, Pedro Pacheco, a quien los jueces metieron en el trullo por sostener que La Justicia de este país es un cachondeo, afirmación que, ahora mismo, sostendríamos muchos). ¿Por qué entonces lo han publicado en lugar preferente y casi en la primera fecha disponible? Bueno, ya les he dicho que esto huele a disparo de salida de una campaña para relanzar la figura de esta señora. Pero hay algo más.

Me refiero a que la entradilla del reportaje destaca en lugar preferente una de sus respuestas: Lo del ático de Ayuso no lo entiendo todavía. ¡Eureka! O, como decía mi padre: ¡Ángela María! Este es el quid de la cuestión. Hace mucho tiempo, mi querido amigo Mariano pronosticaba con total seguridad: Ayuso morirá por fuego amigo. Mariano lleva tres años muerto y enterrado y hasta ahora no había visos de que se cumpliera esa profecía. En este blog, hemos puesto a parir a Feijoo, a Almeida y a algunos otros, pero, en concreto, a la señora Ayuso se la ha tratado con algo más de deferencia. Sin ir más lejos, en el último post pueden ustedes leer que, en el caso de los terroríficos incendios que se declararon en Madrid, su actitud fue la correcta: estar en primera línea y pedir ayuda enseguida. Eso es lo que yo opino.

Pero alguno de los lectores más izquierdistas de este blog me ha hecho llegar por mail una opinión contraria. Según sus fuentes, la petición de ayuda no fue tan inmediata y, por el contrario, se decidió después de un amargo debate con los partidarios de no pedirla (obviamente, para que se quemara la mayor superficie posible y así poder incidir en la turra de lo mal que está todo por culpa de Pedro Sánchez). Si esto fue así (yo no puedo saberlo), estoy convencido de que Ayuso fue la que se mostró partidaria de pedir la ayuda enseguida. En el otro bando podemos adivinar a Feijoo, Tellado y los demás. ¿Por qué creo esto? Pues por un dato que no les he contado. Yo tengo un buen amigo con casa en Sotillo de la Adrada, valle del Tiétar, cuya parcela se libró por los pelos del fuego. Y este amigo dice que Ayuso es de esa zona, que todo el mundo en la comarca conoce a su familia y que estaba de verdad aterrada. El otro día les puse la foto del apretón de manos con Sánchez. Hoy les pongo una toma unos segundos posterior, para que se fijen en la expresión de la doña.

¿Qué deducen ustedes de la cara de esta señora? Para mí, obviamente, revela una gran incomodidad, no en vano le está dando la mano a un señor al que ha llamado hijo de puta (y no me gusta la fruta), ha atacado por todos los medios y ha responsabilizado de todos los males del país. Está incómoda pero, a la vez, muestra un agradecimiento profundo, un reconocimiento de que, sin la ayuda de la UME, los pueblos del valle del Tiétar hubieran quedado arrasados, incluyendo los de sus familiares más directos. No se olviden de que en esta peligrosa catástrofe no se registró finalmente ni un solo herido. Pero es posible que esta actitud de reconocimiento hacia Sánchez haya sido la gota que ha colmado la irritación de El del Bigote, que al fin y al cabo es el que controla los hilos de todas estas situaciones. Porque Ayuso, a su manera está lejos del modelo político y familiar que propugna la parte más rancia y casposa de los votantes del PP, los que suelen leer el ABC y van a misa cada domingo.

Mi amigo Mariano era una persona con una gran intuición para estas cosas. Y, como él, yo creo que Ayuso es una persona joven, descarada y valiente, que no se ajusta al modelo Isabel Tocino, que tanto gusta a los franquistas. Para empezar, cuando resultó elegida presidenta, mantenía una relación íntima, gozosa y desprejuiciada con su peluquero, al que reconoció que apreciaba mucho. Luego rompió con él y se lió con su actual novio que, con todos los respetos, a mí me parece un cutre. Un tipo que aprovecha su relación con ella para embolsarse cuatro millones de euros en intermediaciones para negocios sanitarios con el grupo Quirón. Y encima, trata de ahorrarse 300.000 en impuestos con un sistema chapucero de facturas falsas, y le pillan. Desde el entorno de El del Bigote es posible que todo esto no guste mucho.

Durante estos últimos años, Ayuso se ha posicionado en el lado más a la derecha de su partido, casi como si fuera de Vox. Pero esto podría deberse al mismo fenómeno que hace que los hijos de los emigrantes de Castilla en el País Vasco se muestren como los más radicales y abertxales. Cuando eres consciente de que no eres uno de los suyos, has de extremar tu radicalismo para que te acepten. En esa misma línea, el papel de MAR, como mentor, pudiera ser también una jugada al despiste. Yo mismo he dicho aquí que MAR moriría a su lado cuando llegara el fuego amigo o enemigo. Pero a lo mejor estoy equivocado. A lo mejor, MAR no es más que un tipo al que ha puesto en ese lugar El del Bigote, para que vigile de cerca a una señora de la que no se fía del todo, porque tiene la suficiente personalidad como para pensar por su cuenta. ¿Están promocionando ahora a Cayetana (dejemos ya lo del chocho morenote) como alternativa a Ayuso y hasta al inútil de Feijoo? Lo sabremos antes o después.

Pero, para esta teoría mía, totalmente inscribible en las conspiranoias que nos rodean por todos lados, hay una discordancia de fechas, que debemos aclarar. La metedura de pata de Arcadi tuvo lugar el lunes 20 de julio (España ganó el Mundial el 19). El incendio de la zona del Tiétar-suroeste de Madrid brotó el día 23, cerca de San Martín de Valdeiglesias, causado por un coche eléctrico cuyas baterías echaron a arder. Esa misma tarde, Ayuso pide ayuda, el delegado del Gobierno en Madrid se adelanta esbozando unas excusas impresentables, una metedura de pata obvia, antes de que Sánchez le desautorice y declare el estado de emergencia. El 25 se encuentran ambos líderes y se suscita la foto de arriba. El 28 publico yo mi post anterior. El miércoles 29 de julio por la mañana, El País publica su primera información sobre el ático que la Comunidad ha comprado, reventándole a la presidenta la rueda de prensa en la que iba a anunciar su plan de recuperación de las zonas quemadas. Y el 3 de agosto se publica el gran artículo sobre Cayetana.

Algo no cuadra. Pero vayamos por partes. Lo del ático, alguien se lo ha filtrado a El País. Si ustedes creen que la prensa investiga temas y los publica por su cuenta cuando quiere, es que son unos ingenuos. La prensa actual en España se nutre de chivatazos, investiga más bien poco y, si encuentra algún tema susceptible de potencial escándalo, atesora pacientemente el material a la espera de que alguien les dé la salida. Yo creo que la filtración de lo del ático viene de las propias filas del PP. Tal vez ya le venían buscando las cosquillas a esta señora; se comenta por ahí que le han sugerido que deje al impresentable de su novio para no verse perjudicada por las imágenes del juicio y una eventual condena por defraudador, pero que ella se niega porque le quiere.

Y en eso llega el incendio, ella pide ayuda al Gobierno contra la opinión de los que querrían aprovechar el tema para seguir desgastando a Sánchez (ya lo hicieron con la pandemia y demás desgracias recientes) y esto es la gota que colma el vaso. Encima se fotografía mirando con cara de arrobo al odiado okupa de la Moncloa, mostrando en su rostro el agradecimiento por que le haya sacado las castañas del fuego, y nunca mejor dicho. Pero yo he aventurado que la entrevista a Cayetana llevaba un tiempo cuidadosamente preparada, fotos y temas incluidos. ¿Cómo se explica entonces que opine sobre el ático de Ayuso, escándalo que ha brotado apenas unos días antes? Pues ya puestos a fabular podemos imaginar que ya tenían toda la entrevista preparada y maquetada y que, al salir el escándalo del ático, la llamaron otra vez para preguntarle al respecto y tener así la guinda de la sosa entrevista, utilizable para la entradilla. Releyendo la entrevista, resulta evidente que la pregunta sobre el ático de Ayuso no tiene una relación directa ni con la anterior ni con la siguiente; bien pudiera haberse incluido ahí con calzador, para forzar un titular para la entradilla.

Lo cierto es que las reacciones de Ayuso al tema del ático han sido erráticas, impropias de la seguridad con la que suele preparar sus contraataques. Se puede conjeturar que MAR ya no la está ayudando. Primero, que no pasa nada, que necesita un lugar para trabajar, mientras se hacen unas obras en Sol, que al parecer no estaban todavía ni licitadas. Después, que pone el ático en venta. A continuación, el metepatas del novio pone en venta el otro ático, donde viven ambos, y la página Idealista muestra a todo el mundo las imágenes del interior de su nidito de amor. Y luego, retiran el anuncio de Idealista. Como colofón, la señora declara que ella no sabe nada de este tema, que se lo pregunten al Consejero que le ha montado semejante quilombo. A todo esto, El País y los medios de la izquierda siguen dale que te pego con este tema en portada cada día. El asunto empieza a recordar al acoso que sufrió Cristina Cifuentes, otra que tampoco era una de los suyos.

Tras apretarle las tuercas con los másteres falsos, acabaron sacando el vídeo del robo de cremas en un Eroski. ¿Tendrán guardado algo así de Ayuso? Quién sabe. Conviene no perder la memoria de las maniobras en el PP, desde que El del Bigote decidió no presentarse a un tercer mandato (decisión que es de alabar, como la de eliminar la mili y otras). Siguiendo la tradición del PP, el nombramiento de sucesor fue digital: con el dedo lo señaló el lider, eligiendo entre la terna que él mismo había escrito en el cuaderno azul. Menos mal que no eligió a ninguno de los otros dos (Rodrigo Rato y Mayor Oreja, qué peligro). El dedo recayó en el ínclito M.Rajoy, tal vez porque parecía ser el más mediocre y más fácil de manipular desde FAES, aunque luego les salió rana. Para suceder a M.Rajoy, en el partido se quisieron hacer los modernos y lo eligieron por un proceso de votación. Aunque el núcleo duro de M.Rajoy apostaba por Soraya, resultó elegido Pablo Casado.

Años después, a Casado lo defenestraron y desde la izquierda se suele dar por hecho que este señor cayó por enfrentarse a Ayuso y señalar a su hermano el sedicente vendedor de mascarillas. Yo nunca he compartido esa teoría, aunque quizá sea cierta en parte. Yo creo que a Casado lo acabaron echando por intentar (a su manera) desmarcarse de Vox. No sé si recuerdan un discurso suyo demoledor en el Congreso, que se escribió él sólo y nadie conocía hasta que lo pronunció. Si lo buscan en Internet, verán a Abascal lívido al escuchar semejante ataque. Y aquí aparece también Cayetana. Esta señora es del núcleo duro de FAES y fue el propio Del Bigote quien la promocionó a diputada y portavoz del PP en el Congreso. Y, cuando llegó Casado, la cesó como portavoz y la relegó a la tribuna.

En cuanto defenestraron a Casado, la volvieron a nombrar portavoz. Por breve tiempo. Feijoo la quitó enseguida, esta vez por otro motivo: un tipo tan mediocre como él necesita rodearse de gente aún más mediocre, para que no le hagan sombra. Tipos como Tellado. Esta señora nos puede caer mejor o peor, pero es licenciada en Oxford y habla inglés de corrido, entre otros idiomas. Se lo podía comer con patatas (por cierto: las mejores patatas, las de Coristanco). Precisamente, al buscar a Feijoo y traérselo de su retiro dorado gallego, El del Bigote ha querido dejar el partido en manos de un tipo tan gris como M.Rajoy y esta vez le está dando mejor resultado. En cuanto llegó y dijo que quería hacer una oposición educada y sin insultos, lo callaron rápido. Tal vez le gritaran eso de Cómete la fruta atontao. El del Bigote es el que sigue manejando los hilos y, cuando toca, les da un aldabonazo: el que pueda hacer, que haga.

En fin, cuando menos se lo esperaban ustedes, estoy recuperando un poco el pulso de este blog, que se encaminaba a su desaparición. No les he mentido: después de estar un mes o más sin ordenador, descubrí lo fácil que se vive sin mantener un blog y me dejé llevar. Y cuando uno deja de practicar cualquier disciplina, luego resulta complicado retomarla. Este post no es más que un ejercicio de fabulación conspiranoica y me he divertido mucho escribiéndolo. Pero es que este mundo, gobernado ya por algoritmos y a la espera de que la Inteligencia Artificial se haga con todo, camina por esa senda. Para que tengan una especie de contrapunto, voy a concluir con una historia real (En otro post les hablaré de Ceuta, un tema para mí claro y meridiano).

La historia real. Hace unos días, estoy acodado en la barra del bar A Cañada, de mi barrio, tomando un vermú. Un par de calvos musculosos, de aire vagamente amenazante, entran en el bar, se acomodan a mi derecha en la barra y empiezan a hablar. Lo hacen en voz bastante baja, contra lo que pudiera esperarse de unos sujetos de ese talante, generalmente vociferantes y cargados de razón. Su tono bajo suscita mi curiosidad y aguzo el oído. Resumen de lo escuchado: para que este país salga del merdé en que lo ha metido la izquierda, es imprescindible tener la garantía de que Vox, una vez que llegue al poder, no traicione sus principios fundacionales acomodándose y vendiéndose a intereses espurios, como hacen siempre todos los partidos. Para garantizar eso, es necesario crear un grupo más a la derecha, que les genere una tensión y vigile que siguen luchando por los ideales correctos.

Les juro que escuché eso y que me da un miedo atroz. Y ese modelo ya está en Cataluña, donde a la vista de que los puigdemoníacos se están volviendo irrelevantes y los de ERC parecen estar primando su carácter obrero por encima del nacionalista, se ha creado un grupo ultra, Alianza Catalana, que está arrasando. Así que, manténganse ustedes también vigilantes, para que no les den gato por liebre. Que nos tienen aquí entretenidos con cosas como la visita del Papa, el Mundial y ahora el eclipse. He sondeado las posibilidades de viajar a Coruña para verlo, pero no hay ni una sola plaza de alojamiento: el eclipse coincide con el trofeo Teresa Herrera (el Dépor se enfrenta nada menos que al Real Madrid), las fiestas de María Pita y el inminente inicio de la Liga con el Dépor en Primera División. Así que seguiré por aquí, al caloret, que dijo la inefable Rita Barberá. Pórtense bien.

martes, 28 de julio de 2026

50. El fuego y la manipulación informativa

Pues mientras nos tenían a todos entretenidos con que si estamos en la tercera ola de calor o la cuarta, la realidad se ha impuesto: desde las lluvias del mes de marzo, no ha vuelto a caer una gota sobre la región madrileña, salvo alguna tormenta esporádica, y desde el 1 de junio estamos soportando unas temperaturas de treintaytantos a cuarenta, el caldo de cultivo perfecto para una ola de incendios como la que estamos sufriendo (lo mismo está pasando en Francia, en la zona de Burdeos-Arcachon, que visité a comienzos de este año, y también en grandes extensiones del Canadá). Señores, esto no es una sucesión de olas de calor de tres días, esto es un verano infernal, nunca antes sufrido. Y las perspectivas son que los próximos veranos van a ser iguales, si no peores. Así que dejémonos de contar una, dos y tres olitas de calor sucesivas y llamemos a las cosas por su nombre.

Y en situaciones de emergencia grave como esta, es cuando se ven las consecuencias de las políticas neoliberales de la señora Ayuso, que cada año reduce el apoyo a la sanidad y educación públicas, estrangula a las Universidades y recorta el presupuesto de la prevención de incendios y la dotación de medios para combatirlos, a la par que dedica más dinero público a la tauromaquia y el nuevo circuito de Fórmula 1, horteramente denominado Madring, que hay que joderse qué nombre más feo que le han puesto. Tal vez alguno de ustedes, queridos lectores, pueda pensar que estoy ideologizado y predispuesto a criticar a la derecha con cualquier excusa; que este post es un ejercicio más de oportunismo y demagogia.

Pero es que, como residente en Madrid, yo vivo en directo las nefastas consecuencias de las políticas acompasadas del dúo Ayuso-Almeida. Mi barrio se ha convertido en un parque temático para turistas pedorros y les diré una cosa: menos mal que no tenemos mar por aquí, que en tal caso, esta gente construiría los muelles más grandes del mundo, para que llegaran a nuestra ciudad simultáneamente todos los cruceros gigantes del universo, a terminar de destrozar nuestra vida urbana. Y la ciudad está más sucia que nunca, porque esta dupla destina más dinero a la Fórmula 1 que a cualquier política de limpieza urbana medianamente efectiva, total al turismo pedorro le da igual que las calles estén hechas una pocilga y haya hasta ratas pululando por ahí en ciertos barrios. Vean la foto que tomé el otro día saliendo de mi clase de yoga en la plaza de Jacinto Benavente, en medio de las obras eternas de la zona.

Otro ejemplo: a mí me van a pagar 120€ por mi clase de máster del otro día, una presentación que los propios directores del curso reconocen con vergüenza que se merecería mucha mayor remuneración, pero la Universidad Complutense está estrangulada financieramente por la Comunidad de Madrid y eso les impide pagarme más. Y, desde luego, por mi terraza han volado estos días pequeñas cenizas que caen del cielo, además del olor a chamusquina que nos atufa intermitentemente. Ayer me preparé una ensalada de tomate para comérmela en la terraza y al rato estaba llena de puntitos negros y les juro que no le había echado pimienta. Lo de los bomberos no es cosa mía ni resultado de la ojeriza que le tengo a la derecha: en esta región llevan protestando por la falta de medios e incluso de vehículos desde hace más de tres años, y han sostenido huelgas indefinidas los dos últimos inviernos que, al llegar los calores, suspenden por sentido del deber. La foto que les muestro abajo, corresponde a su último acto de protesta de este año, el 24 de julio, dos días antes de que se desatasen los incendios más terribles, ante la sede de la Consejería de la que dependen.

Estos incendios que brotan por todos lados, son la consecuencia del cambio climático que ya ha llegado, aunque los negacionistas sigan diciendo que ellos no notan el calor. Junto con danas, huracanes y terremotos como el de Venezuela, son señales inequívocas de que la Tierra se está defendiendo del virus letal que es el ser humano. Frente a un desafío tan descomunal, parece claro que personajes como la señora Ayuso se ven claramente rebasados y han de pedir ayuda, aunque sea al odiado Gobierno social-comunista-bolivariano, presidido por el inicuo Sánchez, al que incluso ha tenido que darle la mano. Si se dice que Glenn Ford no se lavó la mano en varios meses después de darle la mítica bofetada a Rita Hayworth, es imaginable el asco y la rabia con que la señora Ayuso se habrá apresurado a lavarse la mano tras dicho saludo, frotando enérgicamente con Fairy o lo que haya pillado en los retretes del puesto de mando. Vean la imagen del apretón, y otras de la doña, disfrazada de Dora la Exploradora, como se han apresurado a señalar desde la izquierda patria.  


Es comprensible que, en los cenáculos de la izquierda, se le tenga a esta señora una merecida manía, pero yo he pedido en este blog que intentemos criticar lo que está mal y valorar lo que está bien, desglosando unas cosas de las otras sin pensar en a quién afectan. Y esos sectores de izquierdas, que masivamente se han carcajeado del atuendo de Ayuso, no son ni siquiera conscientes del sesgo machista que comporta ese cachondeo. A mí me parece que, con el calor que está haciendo en Madrid en estos meses, el pantalón corto es algo muy adecuado; yo lo llevo todo el tiempo, y si esta señora tiene las piernas bonitas de corredora (dice salir cada mañana a correr) pues no veo por qué no habría de mostrarlas. La izquierda tiene a veces un tufo puritano e inquisitorial que no comparto para nada. ¿Acaso esta señora tendría que acudir vestida de luto y cubierta de los pies a la cabeza con un sayón? También es contradictorio que a Feijoo se le ponga verde por no acudir y a Ayuso por lo contrario. Dicho todo esto en el ánimo de no contribuir desde este blog a la crispación y la polarización, que para eso ya hay muchas tribunas en las redes.

A mí lo que, en cambio, me cruje bastante, es lo que podríamos llamar la redundancia señalética, el hecho de que el chaleco de Ayuso lleve un letrero que diga PRESIDENTA, y el de su acólito el señor Novillo otro que diga CONSEJERO. Me recuerda los tiempos en que algunas papeleras urbanas ostentaban encima un cartel enorme que decía: PAPELERA. Por cierto, a este señor Novillo, para que se integrara en el comité de emergencia por los fuegos descontrolados, hubo que rescatarlo de la ronda de acontecimientos taurinos que iba presidiendo por los pueblos de toda la Comunidad, tarea a la que Ayuso destina más presupuesto que a la prevención de incendios y para la que este ínclito consejero parece predestinado por apellido.

Así que no pasa nada por reconocer que la señora Ayuso ha estado estos días donde tenía que estar y ha pedido a tiempo la ayuda que necesitaba, aunque los bomberos llevaran años pronosticando lo que iba a suceder si el grueso de los presupuestos regionales se destina a los toros y a la Fórmula 1. El que sigue superando todas las cotas de deslealtad es el señor Feijoo que, desde su presumible retiro en alguna playa gallega, ha publicado un comunicado dando las gracias a los gobiernos autonómicos por su esfuerzo contra el fuego, sin citar al Gobierno central, que es el que les está sacando las castañas del fuego con la UME, una unidad por cierto creada por el señor Zapatero entre el escepticismo y las bromas de la oposición liderada entonces por el ínclito M.Rajoy. El señor Feijoo es para mí uno de los peores políticos de la historia reciente de la democracia en España y mira que es difícil superar en este ranking a Albert Rivera, record Guiness de autodestrucción de un partido político.

Yo ya he dado mi versión sobre esto: el PP daba por ganadas las Generales de 2023 casi sin bajarse del autobús y las hubiera ganado con un candidato un poco menos feo, gafe y poco capacitado. Y ahora están a punto de repetir el error, con el agravante de que en tres años de liderazgo de este inútil, el partido se ha puesto en manos de Vox y está abrazando todos sus postulados. Podemos afirmar sin faltar a la verdad que el PP es ya un partido de extrema derecha, a la altura de los liderados por Le Pen, Meloni y la líder de AfD, de cuyo nombre no quiero acordarme. Así que vamos a ver si nos vamos concienciando a votar bien, que nos va quedando cada vez menos margen. Yo, desde luego, pienso votar a Sánchez, como ya he anunciado. En primer lugar, por exclusión, porque no me seduce nada el guirigay que hay a la izquierda del PSOE, incluyendo a la señora Belarra, que va a repetir el error de Pablo Iglesias y tiene todas las papeletas para acabar abriendo otra taberna. Pero también por los méritos en positivo del presidente, a los que me referiré en posts venideros.

Porque hoy quiero hablarles de otro tema que, seguramente se les habrá pasado por alto y que me parece paradigmático de hasta dónde llega la manipulación informativa en este país de nuestras desdichas. En las pasadas semanas, toda España ha vibrado con la trayectoria de nuestra Selección de Fútbol, que ha ganado el campeonato mundial de manera justa y brillante. En la final, consiguieron doblegar a Argentina que, sintiéndose inferior, recurrió a toda clase de tretas sucias y rastreras y estuvo a punto de llegar a la tanda de penaltis, con ese muestrario de marrullerías de la mejor escuela del señor Mourinho, ahora fichado de nuevo por el Real Madrid para que las despliegue por los campos de España.

Pero he dicho que toda España ha participado en esa especie de éxtasis eucarístico de la victoria final. ¿Toda? Pues miren ustedes que, al parecer, entre los fachas pro-taurinos y negacionistas del cambio climático, había mucha gente que habría estado encantada de que perdiéramos, para incidir en el discurso catastrofista de lo mal que va el país y luego culpar de todo a Pedro Sánchez, de quien se sugirió que no debía acudir a la final porque es gafe. Ellos querían que perdiéramos, pero no se atrevían a decirlo en público, en medio del fervor popular que se desató en los últimos días y que terminó con dos millones de personas festejando en las calles, entre ellas el que suscribe. Pero, hay un periodista de El inMundo que llegó a preparar anticipadamente una crónica de la derrota, como suele hacerse cuando se intuye que alguien famoso se va a morir y escriben la necrológica antes, para tenerla lista en cuanto suceda.

Este periodista se llama Arcadi Espada, y es un tipo repulsivo, cuyo discurso es siempre un compendio de vileza, odio y bilis mal digerida, mezclado con la soberbia del típico listillo que ve más allá que los demás seres humanos, que para él no somos más que epsilones del montón. Y resulta que este señor envió su crónica de la derrota al periódico, para ser el primero que la publicase. Y en este periodicucho amarillista son tan inútiles que nadie revisó su contenido y se publicó tal cual el lunes día 20 de julio, cuando todo el país vibraba con el éxito sideral del día anterior. Cuando se dieron cuenta, se apresuraron a eliminarlo, pero ya mucha gente lo había copiado y guardado porque, encima, salió en la edición en papel, y estas son más difíciles de corregir. Es un ridículo espantoso, monumental, estratosférico. Pero, curiosamente, nadie de la prensa ha dicho una palabra del tema, salvo el Público y elDiario.es, ambos con la boca pequeña, por si acaso; no vaya a venir MAR a cumplir la amenaza que les envió por escrito, a saber: Os vamos a triturar. Váis a tener que cerrar. Idiotas. Que os den.

Me parece un tema gravísimo, con muchas implicaciones y muy significativo de lo que es ahora mismo la prensa, que dedica cada día páginas y páginas al escándalo Zapatero y ni un renglón a este tema que es también un escándalo mayúsculo. Para que vean que no les estoy contando una historia de ciencia ficción les voy a mostrar primero una foto de este repelente caballero, por cierto, pareja actual de Cayetana Álvarez de Toledo, otra listilla llena de odio a la gente normal, cuya última intervención en el Congreso fue para lanzar el bulo de que Sánchez está gravemente enfermo, algo de lo que el aludido se rió a carcajadas. Al lado les voy a poner la foto del artículo en el diario en papel. Pero, como se ve muy pequeño, les añado abajo la transcripción y les pido que lo lean. Tal vez deben tomarse primero un anti-emético, porque la lectura de este panfleto produce unas acusadas ganas de vomitar.



Nunca es sólo futbol, recordadlo siempre

Arcadi Espada, publicado en El Mundo el 20.07.2026

NUNCA ES solo fútbol. La magnitud de la decepción española en el Mundial obliga a algo más que a un análisis táctico. No es difícil ver en este equipo –en su devoción litúrgica por el sistema, en su miedo al desequilibrio táctico, en la sumisión del talento a la coreografía– un reflejo de lo que es y de lo que amenaza seguir siendo este país en el siglo XXI: una sociedad que ha hecho de la desconfianza ante la excelencia una forma de cortesía.

Nunca es solo fútbol. Luis de la Fuente, que siempre fue un meritorio jugador de equipo, había convertido la grave falsa modestia de Alfredo Di Stéfano: «Ningún jugador es tan bueno como somos todos juntos». España tenía a Lamine Yamal, acaso el mayor talento de su historia: solo hay que ver cuál ha sido el resultado de dos años instruyéndole en el pase hacia atrás. El tikitaka de 2010 era una cultura; el tiktok de 2026 es relax. La selección española ha sido patrocinada como símbolo de una España trans: mestiza, igualitaria y risueña. Anoche descubrimos su cara b. El mestizaje sin fusión es yuxtaposición. La igualdad entre desiguales, nivelación. Y los equipos serios no sonríen mientras suena el himno, sino cuando recogen la Copa.

Nunca es solo fútbol. La estrella disuelta en el grupo, el mérito prorrateado. Una parábola nacional. Nuestra escuela iguala hacia abajo, nuestra legislación recela del mérito y nuestra conversación pública dedica a demoler reputaciones el tiempo que otros dedican a construirlas. Pedirle a este vestuario que se atreva a la excelencia es pedirle que desobedezca a su país. Los jugadores no viven en una burbuja: son hijos de un tiempo en que el largo aliento cotiza menos que la viralidad instantánea, y en que los jóvenes, sin horizonte ni proyecto, no pueden emanciparse, sobre todo de sí mismos.

Nunca es solo fútbol. El desenlace tampoco puede sorprender al que observe el clima moral del país. Es lógico que una sociedad secuestrada por la polarización, donde las reglas se tuercen al servicio de la supervivencia de las élites y donde la palabra pública es ruido, solo pueda exportar la parálisis y hasta la infelicidad que se vieron en el césped.

Nunca es solo fútbol. La eliminación deja lecciones urgentes de cara a 2030, cuando España organizará el Mundial junto a Portugal y Marruecos. Ninguna selección fracasa sola: fracasa el país que se proyectaba en ella. Y esos once hombres, perfectamente organizados para la mediocridad, pixelan una imagen que España debe atreverse a contemplar, sosteniendo largamente la mirada sobre sí misma.  

Hasta aquí el suelto. Es algo increíble. Y discúlpenme, pero he tenido que parar de escribir por las nauseas que me ha producido transcribir un texto tan lleno de odio. Sigo después de calmar el malestar de mis entrañas. La magnitud del fallo del periódico la da el recuerdo de las celebraciones que tuvieron lugar en toda España, al tiempo que ese libelo estaba en los kioscos y, por un rato, en la Web de El inMundo. Pero esta historia tiene unas cuantas implicaciones diferentes, que me dispongo a analizar para ustedes, numeradas para ir por orden.

1.- El contenido del escrito en sí mismo. Parece mentira que alguien sea capaz de sintetizar en tan pocos párrafos toda la inquina, el odio, la ojeriza de esta gente a todo lo que huela a moderno, progresista, solidario, social o climático, adjetivos que ellos unifican en el término inglés woke. La fachosfera está obsesionada con echar a Sánchez del poder, porque saben que, en una contienda electoral limpia, pueden volver a perder, sobre todo con un candidato tan obtuso y romo como Feijoo. A partir de ese convencimiento no reconocido públicamente, a estos señores les vale todo. Hasta una columna sobre fútbol escrita por un ignorante supino de las entretelas de este deporte de masas. Dejaré para otro día los aspectos futbolísticos para no desviarme del tema principal.

Para la Brunete mediática, cualquier recurso es válido con tal de echar del poder a Sánchez y, desde luego hubieran estado encantados de que España perdiera la final. Porque para ellos, lo fundamental es eso y están dispuestos a cargarse la democracia, el prestigio de la Justicia y lo que haga falta. Feijoo no es capaz siquiera de disimular su ansiedad por llegar al poder, para lo que mejor le valdría aprender, formarse como líder, aprender inglés y elaborar un programa de gobierno. Pero todo eso le da mucha pereza, así que su programa es muy sencillo: echar a Sánchez y luego ya veremos. Y la prensa afín, esa que no informa sino que jalea, se dedica a construir un relato paralelo a la realidad, como si Sánchez ya estuviera en las últimas, relato al que el aludido responde haciendo de Don Tancredo y tratando de gobernar en el estrecho margen que le dejan. Ya les he dicho que a mí me encantaría que agotara la legislatura hasta el final.

Y esto explica que hayan metido la pata de manera tan estrepitosa. Han escrito el epitafio de alguien que todavía no se había muerto y que, para cuando la publicación, acababa de ganar el título de Campeones del Mundo, después de un partido primoroso. Arcadi Espada les es de mucha utilidad, aunque esta vez la haya cagado de forma clamorosa mandando por anticipado un artículo sobre algo que no había sucedido. A lo mejor es que le pagan por artículo entregado. De todas maneras, sabiendo quién es su pareja, no es de extrañar que esté así de amargado, porque vaya tela, la señora Cayetana, con su doctorado en Oxford, que le hace mirarnos a todos muy desde arriba, y su melena rubia de bote (ya saben: rubia de bote, chocho morenote, y disculpen la bastez, este era un dicho de cuando éramos adolescentes y la hormona desatada se nos salía por las orejas). La señora nos mira tan desde arriba que, con el photoshop, algunos se han dedicado a estilizar su imagen, en la forma que ven abajo.

2.- La profesionalidad de la prensa. ¡Madre mía! ¿Cómo es posible que se les haya colado un fallo tan tremendo. ¿Es que El inMundo no tiene presupuesto para tener unos correctores, unos revisores del material que está a punto de publicarse? Nadie se dio cuenta del fiasco hasta que se empezó a comentar en redes, justo en el día de la euforia nacional desatada, ese frenesí que  hizo que durante un par de días ni siquiera se hablara nada de Zapatero. Este libelo fue fundado por el señor Pedrojota R. que ahora difunde su veneno desde El Español. Yo dudo que este caballero se hubiera colado un gol en propia meta de este calibre. Lo que pasa es que un medio tan mediocre y que se comporta con tanta bajeza, no necesita gastar mucho en depurar la calidad periodística del producto, al fin y al cabo, sus lectores no creo que pasen de ojear los titulares.

3.- La nula repercusión en los medios de tirada nacional. Qué quieren que les diga, los demás medios de la fachosfera han guardado un pudoroso silencio, la mierda es mejor no removerla; disimular y hacer como que esto no ha sucedido jamás, es una buena forma de que se vuelva invisible y se evite el bochorno. Es como si te tiras un pedo sonoro en medio de una reunión: lo mejor es disimular y seguir actuando como si tú no hubieras sido. El propio Arcadi ha publicado ya una nueva columna en la que no hace la menor alusión al descalabro. Podemos imaginar la bronca que le habrá caído en casa, ya saben: mira que eres inútil, te dije que tuvieras cuidado, que los escritos para la prensa los carga el diablo. La rubia de bote ha de tener un humor de perros.

Pero es que los demás diarios no han hecho una sola referencia al caso. El País y la SER, en su nueva deriva con Mangurrián al mando de PRISA, están ya en la misma sintonía. Los medios regionales parecen no haberse enterado. Y los de la izquierda, como se ha dicho arriba, han hablado en voz baja, por la cuenta que les trae. De todas formas, a mí me parece demasiado silencio para un tema tan grave. Me huele más a reacción gremial del mundo del periodismo: vamos a correr un tupido velo, para que la gente no se dé cuenta de lo malos profesionales que somos todos. Al fin y al cabo, Arcadi es uno del gremio, incluso con un pasado en las páginas de El País. También podemos pensar en una reacción de corte mafioso: ojo con hacer mucha sangre con esto, que tú también tienes tus trapos sucios y los podemos sacar a ventilar. No sé, elijan ustedes lo que les parezca más plausible.

4.- La explicación del propio diario. Aunque en los grandes medios el tema no se ha aireado, por redes el asunto se ha comentado y desde El InMundo han tenido que salir al paso para que no creciera la bola de nieve. Y la explicación es igual de acojonante que el hecho en sí. Dicen de fuentes de ese diario que para nada se ha tratado de un error, que ellos revisan todo y sabían perfectamente cuál era el sentido del texto que estaban publicando. Que se trata de un texto irónico, que pretende actuar como contrapunto de la euforia generalizada de la nación española, haciendo ver que uno u otro estado de ánimo dependían de una pelotita que, lo mismo que entró en la portería, podría haberse marchado fuera. Que el problema lo tenemos los lectores, sobre todo los de izquierdas, que no sabemos captar la ironía del autor.

La explicación es casi más vergonzosa que la propia metedura de pata; revela que El inMundo considera a sus lectores idiotas perdidos. Tan tontos como para tragarse semejante teoría, por no hablar del hecho cierto de que, en cuanto se dieron cuenta, lo eliminaron de su página Web. Además, ¿alguien puede encontrar una micra de ironía en el fúnebre texto que les he transcrito? Pero este tipo de excusas tiene unos cuantos antecedentes en el PP. El más famoso, cuando la señora Ayuso estaba escuchando en el Congreso a Pedro Sánchez y la cámara la enfocó en el momento en que este se refería a los negocios turbios de su hermano con las mascarillas. No hacía falta ser lector profesional de labios para ver que esta señora dijo con toda claridad qué hijo de puta. Pero luego, todo el partido cerró filas en torno a la explicación delirante de que lo que había dicho era me gusta la fruta. Incluso fabricaron camisetas con ese lema.  


Y hay un caso más reciente: el del señor Rajoy cuando dijo hace unos días que la selección francesa jugaba sin franceses de verdad (le faltó añadir: son todos negros), generando un incidente diplomático, por el que no tuvo a bien disculparse. Aquí el problema también era nuestro, que no sabíamos captar la ironía de este rancio sujeto. Bien pensado, manda carallo que hayamos tenido a este señor de presidente durante seis años y medio, un tipo que según propia admisión, no leía un solo libro al año, sólo ojeaba el Marca por las noches, para ayudarse a coger el sueño. Con ese bagaje intelectual, no es de extrañar que el periódico de la derecha eclesiástica El Debate le encargara escribir una crónica de cada uno de los partidos de España en el pasado Mundial (ahí fue donde dijo lo de la selección francesa). Pues bien, el primero de estos artículos, empezaba con un párrafo que les voy a transcribir, porque creo que sintetiza perfectamente la hondura ontológica de este caballero. Ahí va.

En el fútbol, lo que de verdad importa es meter más goles que el rival. Si no lo haces, pierdes. O, en el mejor de los casos, empatas. España fue incapaz de hacer un gol, tampoco recibió ninguno y, por eso, el resultado fue de 0-0.

Sí señor. Con dos cojones. El rey de la perogrullada ataca de nuevo. El tipo que decía que los catalanes son muy españoles y mucho españoles, o que es el vecino el que elige al alcalde y es el alcalde el que quieren los vecinos que sea el alcalde, en estado puro. Le encargan una serie de columnas sobre el único tema del que parece ser un poco experto y su primer artículo empieza por el párrafo que acaban de leer. Podría haberlo cerrado con un ¡Viva el vino! Como dice un amigo mío, al final va a resultar que el misterioso señor M.Rajoy es Pedro Sánchez. Que pasen un buen verano.