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viernes, 21 de noviembre de 2025

36. Praga, Larkin Poe y una conferencia para los vecinos

1.- Lo escrito anteayer, 19.11.2025, por la noche

Mientras las dos grandes formaciones políticas del bipartidismo clásico se entregan a la orgía del y-tú-más, en medio del asco del público y sin que les importe una mierda el hecho de que se estén cargando el tinglado y eso es malo para ellos, pues yo me he dedicado a los tres apartados que se citan en el título. A la situación política nacional, sólo le falta que ambos bandos empiecen a hacer atentados (Dios no lo quiera) para reproducir la situación final de la Segunda República, que terminó con la guerra civil (me resisto a ponerle mayúsculas como indica la RAE). Ahora bien, a mí mi padre siempre me dijo una cosa sobre la guerra: en ambos bandos se cometieron barbaridades horribles, cierto. Pero en el bando republicano, esas tropelías eran perseguidas por el Gobierno, mientras que en el bando franquista no sólo no se perseguían sino que se fomentaban.

Ahora hay también una diferencia. En los medios, digamos, de la izquierda, se habla todos los días de los escándalos del PSOE, a los que se da la misma importancia que a los del PP. En cambio, en los medios de la fachosfera, se pasa de puntillas sobre las corruptelas del PP, se les dedica apenas una mínima reseña al día siguiente y luego desaparecen del periódico. Así es como el inMundo y el ABC han tratado la comparecencia de Mazón en el Congreso (un bochorno mayúsculo), la detención de los dirigentes peperos de Almería o la comparecencia del novio de Ayuso en el juicio contra el Fiscal General. En cambio, todos los días dedican grandes titulares a informar sobre si Ábalos se ha rascado el culo o le han descubierto otra evidencia nueva. El resultado final de haber puesto el ventilador sobre la mierda iniciando una esgrima cruzada asquerosa, es el descrédito general de la política y que Vox siga y siga subiendo.

Pero Vox no sólo recluta ya a cabreados, resentidos, franquistas, toreros y cazadores. Ahora les siguen también muchos jóvenes, que no tienen todavía motivo para rencor alguno, y esto ya requiere un análisis con una perspectiva más amplia. Esto es el resultado de una generación abducida por los móviles, sin una base educacional sólida y expuestos a creerse cualquier patraña que les llegue por las redes sociales. Incapaces de leer un libro pequeño, tampoco escuchan la radio, ni van al cine, ni leen la prensa. Sólo se fían de lo que les llega por el maldito aparato que consultan compulsivamente y que les nutre sin parar de contenidos seleccionados para ellos en exclusiva por el algoritmo correspondiente. Ellos solitos se han condenado a ser unos epsilones de por vida, explotados por los poderosos e incapaces de pensar por sí mismos. No es de extrañar que les guste Vox.

Encima, les han comido el coco contra nosotros, los boomers, con la cantinela de que vivimos muy bien con las pensiones que se nos pagan gracias a sus sueldos de mierda de repartidores del Glovo. Hace unos días, uno de estos cretinos imberbes dijo en la radio que a ver por qué teníamos que tener los mayores el abono de transporte gratis, que paguemos como todo el mundo. Si a través de las redes se tragan que la Tierra es plana o que Vox les va a sacar de la incuria mental, también pueden creerse que la culpa de su miseria la tenemos los boomers. Esta teoría que les han implantado en sus cerebros a través de las redes, no es más que una nueva artimaña de los poderosos para dividirnos entre nosotros, para enfrentar a mayores contra jóvenes. Hay que ser muy obtuso para no darse cuenta de ello.

2.- Lo escrito ayer, 20.11.2025, a lo largo del día

Discúlpenme, pero anoche no pude seguir más allá de esta especie de prólogo antes de contarles mis aventuras últimas, que ya sé que es lo que más les interesa de este blog. Y, miren por dónde, hoy cincuentenario de la muerte de Franco-Franco-Franco, la justicia de nuestro país ha tenido a bien recordarnos que ese caballero sigue vivo y contraprogramar los fastos del evento, filtrando la inminente condena del Fiscal General, cuando la sentencia no está ni redactada, pero ya hay cinco fachas del Tribunal Supremo que han decidido comprar el relato de MAR y del horrendo novio de Ayuso, que estarán hoy dando palmas con las orejas a cuenta de esa sentencia nonata. Hablaremos de esto en textos posteriores, no tan en caliente, no vaya a ser que me condenen a pagarle al novio otros diez mil del ala por insultos, dicterios y mofas. Me limitaré a decir que una mujer tan guapa como Ayuso, demuestra muy mal gusto al elegir como pareja a un tipo de aire tan sórdido. Sería bueno conocer la opinión de su anterior pareja, por más señas su a la sazón peluquero titular, que seguramente olía mejor que este impresentable.

Vale: ya me he desahogado y voy a darme prisa a contarles mis tres eventos reseñados en el título, antes de que nos llegue alguna nueva noticia horrible que nos vuelva a distraer de nuestro propósito inicial. Entre los días 8 y 11 de noviembre estuve de visita en Praga, una ciudad maravillosa que ya había visitado en 2011. En esta nueva ocasión, he encontrado la ciudad muy mejorada en algunos aspectos y peor en otros. Entre lo bueno, muchos de los edificios del centro se han rehabilitado y lucen espléndidos con sus flamantes revocos. Mi recuerdo de la otra visita estaba lleno de inmuebles con aire decadente y mal conservados, como sucede por ejemplo en ciertos barrios de Lisboa. Praga está preciosa y se percibe como una ciudad boyante y bien cuidada. Seguramente es el dinero que trae el turismo, que también está en el origen de lo que ha empeorado. Porque la ciudad está invadida por hordas de turistas, en buena parte españoles, latinoamericanos y también de los países del Este, más algunos italianos. Apenas se ven franceses o británicos.

La ciudad es ya como Venecia, Florencia o Barcelona, está atrapada por el turismo masivo. Como nosotros en Madrid, con la diferencia de que por aquí tenemos las calles llenas de mierda. Tengo un par de fotos nuevas para añadir a las ya publicadas en este blog, que me parecen significativas. La de arriba muestra cómo queda la calle Atocha al acabar el día. Luego llegan los basureros municipales, descargan los contenedores en el camión deprisa y corriendo y dejan lo demás allí tirado. La imagen de más abajo se comenta después.

Esta imagen es paradigmática de lo que es Madrid hoy. La Puerta del Sol, la plaza más fea del mundo, en una escena cotidiana de un mediodía invernal. Al fondo, el edificio que alberga el Gobierno de la señora Ayuso, anterior sede de la DGS, en la que, en tiempos de Franco-Franco-Franco, se detenía e interrogaba por todos los métodos a los partidarios de la democracia, que en muchos casos llegaban allí convenientemente apaleados (a pesar de ello, la señora Ayuso se niega a poner una simple placa que recuerde el uso anterior). A la izquierda, la estatua del oso y el madroño relegada a una esquina por la obra eterna y cara que se ha perpetrado sobre la plaza. Y en primer plano, las deposiciones de algún caballo de la policía montada, que nadie se molesta en recoger porque, total, el resto del espacio público está también lleno de porquería. En medio de estos elementos, las hordas de turistas tóxicos escuchan la cantinela de algún guía poco cualificado, más interesados en hacerse selfies poniendo morritos y haciendo la uve de la victoria.

Vaya, que no consigo ir a lo que iba. Por cierto, en Praga, los caballos de las calesas que transportan a los turistas, van provistos de una especie de bragas gigantes, o sostenes-panza, de colores grises muy discretos, en los que se quedan las deposiciones, que luego se tiran a los contenedores correspondientes. No sé por qué los policías de aquí no se proveen de un artilugio higiénico semejante. Como les decía: he pasado cuatro días en Praga, con un frío considerable y una lluvia fina continua, de esa que te acaba calando. Una ciudad maravillosa, empero. La Stare Mesto, o ciudad antigua, es un barrio medieval lleno de callejas tortuosas cuajadas de tiendecitas de artesanos y pequeños cafés y cervecerías antiguas. Estas calles confluyen finalmente en la Plaza Mayor, junto a la que hay un famoso reloj astronómico que da cada hora con un carillón y varias figuras que se mueven. A las doce, la masa de turistas esperando el evento, es como se imaginan. Vean una foto del reloj.

Por cierto, es un hecho confirmado que Praga es la ciudad del mundo con más relojes callejeros, un elemento clave de su mobiliario urbano. Todos están en hora y algunos son preciosos. Pero en la plaza de la Stare Mesto hay otro hito destacado: la estatua de Jan Hus. Ahora me van a decir ustedes que saben quién fue Jan Hus. ¡¡Venga ya!! Vaaaaale, ya se lo explico. Jan Hus fue una de las personas más destacadas de Praga en el siglo XIV. Filósofo y teólogo, llegó a ser el rector de la prestigiosa Universidad de Praga, puesto desde el que defendió unas tesis reformistas que pretendían acabar con el despelote de la jerarquía católica (en ese momento había hasta tres Papas simultáneos) y volver a la esencia de la iglesia de Cristo, línea que se adelantó un siglo a la aparición de Martín Lutero. Era un hombre santo, que arrastraba multitudes y era muy querido en su tierra.

Con el objetivo de acabar con la simultaneidad de los tres Papas, se convocó el Concilio de Constanza, en el sur de Alemania y Jan Hus fue invitado a asistir y defender sus teorías. Hus aceptó la invitación, sus fieles acudieron en masa a despedirlo y marchó confiado al Concilio, puesto que le garantizaron que le escucharían con respeto. Pero ya nunca volvió. En el Concilio, sus tesis fueron tachadas de herejías y fue detenido y condenado a morir en la hoguera. Uno de sus seguidores más destacados, el predicador Jerónimo de Praga, viajó a Constanza para tratar de defender a su maestro, pero finalmente corrió su misma suerte. Ambos fueron quemados vivos en un descampado a las afueras de la ciudad. Sus seguidores montaron en cólera, crearon una nueva iglesia (los husitas), que años después se integrarían en el protestantismo de Lutero. Una historia terrible. En la plaza de la Ciudad Vieja de Praga, una estatua moderna honra a este líder religioso regional. Y la estatua es también tremenda. Vean una imagen.

El santo varón, que parte confiado a su destino, acechado a distancia por las fuerzas del mal. La foto no hace justicia a la estatua, que es más impresionante al natural. Las cosas no han cambiado mucho desde entonces, salvo por el hecho de que ahora, por ejemplo, al Fiscal General del Estado Español no lo quemarán de verdad en la hoguera; sólo metafóricamente. Y han de saber que esta terrible historia (la de Hus, por supuesto), indujo desde entonces un justificado fatalismo en el pueblo checo, una pequeña etnia eslava, que se entiende en un idioma endiablado como el euskera, rodeada por estados poderosos y tan depredadores como las figuras que acechan a Hus en la estatua: Alemania, Polonia, Rusia. Cinco siglos más tarde la historia se repitió y reforzó ese fatalismo secular.

En efecto, en los 60 del siglo pasado, durante el largo dominio soviético, el secretario general del Partido Comunista checo Alexander Dubcek inició una línea reformista y aperturista, que desembocó en la llamada Primavera de Praga. Este señor era tan querido por su pueblo como Hus y también a él le prometieron que respetarían su línea, aprobada en los sucesivos órganos del partido. Pero la gerontocracia rusa no podía tolerar eso y, como en Hungría en 1956, mandaron a los tanques y aplastaron la revuelta. A Dubcek tampoco lo quemaron, pero lo mandaron desterrado a una zona montañosa, donde vivió largos años trabajando de guardabosques. Los checos se sienten como un pueblo creativo e imaginativo, a quien siempre vienen los de fuera y les machacan o les roban sus inventos.

Por ejemplo, la cerveza. Han de saber ustedes que en Praga se despacha la cerveza de barril más barata de Europa y una de las más ricas. La marca Urkel es la más popular y pueden probarla en Madrid en las Bodegas La Ardosa de la calle Colón, en Malasaña. Los checos dicen que ellos son los inventores de la cerveza moderna (de hecho, la cerveza más frecuente en el mundo es la tipo Pilsen, que toma su nombre de una ciudad checa), pero que, como de costumbre, vinieron los alemanes y se apropiaron de su invento, de modo que ahora todo el mundo cree que la cerveza se creó en Alemania y hasta la fiesta de la cerveza se celebra cada año en Munich. Cosas del fatalismo patrio. Es sabido que el ser humano lleva fabricando y bebiendo cerveza al menos desde los sumerios, y que en países como Bélgica, Reino Unido y hasta Estados Unidos se fabrican cervezas magníficas desde hace mucho tiempo. Pero los checos alimentan su victimismo con historias como esta.

Por cierto, los checos tienen una patente reconocida sobre la forma de tirar correctamente la cerveza de barril: la llamada hladinka. Para tirar una hladinka de manual, hay que dejar exactamente tres dedos de espesor de espuma. Esta es la forma en que el líquido de abajo conserva su sabor y textura perfectos. Esto no sólo no se lo han quitado, sino que por ejemplo, en París, si le sirves una cerveza hladinka a un autóctono, te mirará con condescendencia, como si le estuvieras tratando de estafar, y te indicará que se la sirvas hasta arriba, sin espuma. Así de estúpidos son los parisienses. En Praga hay unas cervecerías estupendas en las que se come bien y barato, a la manera de las sidrerías del País Vasco. Y no puede visitarse la ciudad sin recalar al menos una vez en el U Fleku. Vean primero unas fotos del lugar.


El U Fleku es la pivovar (cervecería en checo) más antigua de Praga, abierta en 1499. Es un lugar bullicioso y alegre, donde te sientan en el medio de unas largas mesas de madera y te toca confraternizar con los de al lado. Unos camareros pasan continuamente sosteniendo en alto amplias bandejas con pintas de cerveza rubia o tostada recién tirada a la manera checa y sólo tienes que hacerles una señal para que te repongan la bebida. Otros toman nota de lo que quieres comer y te lo traen enseguida, porque la carta es corta: goulash, salchichas blancas y rojas con chucrut y codillo. Te ponen al lado una tira de papel donde los camareros van poniendo rayas por cada una de las cervezas que te sirven y otros signos para la comida. Al final hay que ir a la caja con el papelito para que te cobren. Ameniza la comida un acordeonista que toca y canta canciones locales que la gente corea y acompaña con palmas. Y no es un lugar muy machacado por el turismo masivo, porque a ese personal no le hace gracia compartir mesa y tampoco reservan para grandes grupos. Un lugar imprescindible.

3.- Lo escrito hoy, 21.11.2015, a lo largo de la tarde

En esta ocasión, me vi obligado anoche a interrumpir la escritura por un fallo en el móvil, que ha decidido dejar de permitirme enviar imágenes y vídeos al ordenador en el que escribo, de modo que no pude capturar las del U Fleku y ya me dio la soñera. Esta mañana he tenido mi clase regular de yoga y he debido ocuparme de otros de mis asuntos, así que después de comer y echarme una merecida siesta, reanudo mi relato sobre Praga. Ayer les hablaba del Stare Mesto. Pero además de este barrio, el más antiguo de Praga, hay otros dos contiguos, a ambos lados. Se trata del Nove Mesto o ciudad nueva y el Josefov, o barrio judío. Les muestro unas imágenes más de esta hermosa ciudad.


Aquí, una bella portada modernista de un edificio de la Nove Mesto. Debajo, una de las más conocidas entre las numerosas estatuas de Franz Kafka que se pueden encontrar en la ciudad.


Una imagen del caos que reina en los viejos cementerios judíos y una de las sinagogas más bonitas del Josefov.

Otro asunto que entristeció a los checos intensificando su fatalismo histórico. Durante mucho tiempo, los checos fueron de la mano de los eslovacos, en la Checoslovaquia que se fundó en 1918. Juntos lucharon contra el dominio soviético, lucha que, en los estertores del régimen cristalizó en la creación de la plataforma Foro Cívico, presidida por el dramaturgo Vaclav Havel, antiguo seguidor de Dubcek, que seguía su lucha después de haber pasado largas temporadas en la cárcel. A la caída del muro de Berlín, Havel negoció con las autoridades soviéticas en lo que se dio en llamar la Revolución de Terciopelo, porque se materializó sin un solo muerto y con Havel como primer presidente de la República libre de Checoslovaquia. Sucedía esto en 1989 y sólo tres años después, los eslovacos, que son unos bolos, rurales e incultos, se empeñaron en organizar un referéndum para separarse y lo ganaron. Havel, desanimado, se retiró de la política. Lo de que son unos bolos, lo digo con conocimiento de causa: he viajado por el sur de Polonia y me consta que por allí hacen chistes de eslovacos, como los nuestros de Lepe.

Pero siguiendo con mis recomendaciones por si un día se les ocurre visitar Praga, les diré que los tres barrios citados están en la margen derecha del majestuoso río Moldava, cuyas orillas tienen unos paseos preciosos. Cruzando el llamado Puente de Carlos, considerado el puente más bonito del mundo (suponiendo que consigan ustedes atravesar la masa de turistas que lo atestan desde primeras horas de la mañana), llegarán a la zona más turística, la del llamado Castillo de Praga, en cuyo interior están el Palacio de Gobierno, la Catedral y otros monumentos también llenos de turistas. Pero entre el Castillo y el río se sitúa otro barrio muy interesante, el Mala Strana (o pequeña ciudad), también lleno de tiendecitas y cafés agradables. A este barrio corresponden las imágenes siguientes. Primero una tienda de porcelanas y el interior de un comercio de las tradicionales marionetas.



Dos imágenes de la iglesia de San Nicolas, considerada una de las construcciones eclesiasticas del barroco más hermosas del mundo. Las estatuas parecen estar todas siguiendo una coreografía y como flotando en el espacio.



Por último, otro hito del Mala Strana: Nuestra Señora de la Victoria, una iglesia bastante fea, pero que alberga la venerada estatua del Niño Jesús de Praga, una talla de cera de unos cuarenta centímetros, en cuyas virtudes milagreras cree a pies juntillas un montón de gentes de todo el mundo. Me hice una foto con ella, tratando de que no me diera la risa. Y también encontré una estatua de Santa Teresa, que más bien parece una performance de Rosalía. Compruébenlo.


Por cerrar el capítulo de Praga, si un día deciden ustedes visitarla, no dejen de probar el postre más típico: el trdelnik, una especie de bizcocho que se hace enrollando la pasta en un palo de madera (trdlo). El palo se pone a la brasa y cuando está hecho, se espolvorea con azúcar y se vende como cucurucho, que se puede completar con helado o crema pastelera. La ciudad está llena de puestos y tiendas exclusivamente dedicados a la elaboración y venta de trdelnik y registré para ustedes un vídeo donde se puede ver esta elaboración.

Y pasamos a los siguientes hitos a reseñar sobre mi actividad de estos días pasados. El viernes 14 de noviembre bajé caminando la Cuesta de Segovia para asistir al concierto de Larkin Poe en La Riviera. Larkin Poe es un grupo de blues moderno que comandan dos hermanas de Atlanta (Georgia), Rebecca y Megan Lovell. Ellas dos, con otra hermana mayor, comenzaron como un grupo infantil que hacía blue grass tradicional, patrocinado por sus propios padres. En el grupo The Lovell Sisters, la mayor tocaba el acordeón, Megan la steel guitar horizontal y Rebecca el banjo. Pero con los años, la mayor dejó la música para casarse y formar una familia. Rebecca decidió dirigir su carrera hacia el blues y el rock, aprovechando su voz potente y su dominio de la guitarra al estilo de Malcolm Young, de ACDC. Y Megan se fue con ella para seguir haciendo punteos con su steel guitar horizontal, además de la segunda voz.

Las chicas tomaron su nombre de un antepasado suyo que era primo de Edgar Allan Poe. Llevan una carrera poderosa, el año pasado se llevaron el Grammy al mejor disco de blues contemporáneo, venciendo a Samantha Fish que, como les dije, vuelve a concursar este año con su último disco. Suelen incluir España en sus tours anuales, pero yo era la primera vez que las veía. Tuve que ir solo, porque no encontré quién se quisiera sumar al plan, pero ya les digo que fue un concierto fabuloso, de los mejores que he visto en el año. Tienen un sonido muy potente, tocan y cantan muy bien y son muy simpáticas y próximas. A mitad del concierto, dejaron sus instrumentos eléctricos para adoptar la forma de un grupo de blue grass, disciplina de la que dijeron que nunca han renegado, e hicieron un interludio acústico muy largo (cinco o seis canciones), para el que pidieron que el público procurara guardar silencio. Lo mejor es que vean los vídeos que les grabé. Son cortitos y merece la pena verlos. La imagen que graba mi móvil no es muy nítida pero el sonido es bueno.




Lo dicho, un concierto fabuloso. Voy a ir abreviando, que me he extendido mucho con el tema de Praga. El lunes 17, salí caminando otra vez, ahora hasta la Biblioteca y Centro Cultural que la Junta de Distrito de Centro tiene en la antigua Casa de Iván de Vargas, en la calle Sacramento. Allí estaba anunciado como conferenciante para contar mi vieja historia de los realojos de los chabolistas de Palomeras y otros 25 asentamientos periféricos, que se ejecutaron entre 1976 y 1986 y son la causa de que Madrid no tenga ya un cinturón de infravivienda a la manera de las ciudades de Latinoamérica. Asistieron unas 40 personas, la mayoría de mi edad o similar y se fueron encantados después de hora y media de debate. Esta vez les muestro el cartel del evento y un par de fotos que me sacaron.




La charla era oportuna por el inminente aniversario de la muerte de Franco-Franco-Franco, en cuya dictadura se gestó este programa de realojos que es un modelo por el peso que las asociaciones de vecinos tomaron en el proceso. Ya les ampliaré otro día el tema. Y también comentaremos la condena al Fiscal del Estado, un escándalo que pasará a la Historia y que viene a demostrar, como les dije más arriba, que el franquismo no se terminó con la muerte de su fundador. Así que: carretera y manta. Vayan con Dios y que les llueva finito.

viernes, 7 de noviembre de 2025

35. Sobre la ranciera y las deducciones aviesas

Escribo con una cierta premura porque, miren ustedes por donde, mañana por la mañana vuelo a Praga para una escapada rápida. Apenas cuatro días, que me van a servir para tomar distancia y contemplar desde fuera la apretada peripecia de nuestra actualidad política, que no da respiro. Lo cierto es que yo ya tengo suficientes entretenimientos, como saben, además de proseguir con mi revisión de chapa y pintura, de cuyos avances les pongo al día. Desde mi último post, he pasado una limpieza dental, el 27 de octubre, en la que me encontraron bien, pero me convocaron a una revisión periodontal, con la excusa de que hace mucho que no me hacen ninguna. A continuación, una revisión oftalmológica, el miércoles 29, donde me encontraron todo bien, pero no obstante me citaron también más adelante para no sé qué prueba de control que no se me ha hecho desde 2019, es decir, antes de operarme de cataratas.

Esto es un clásico: vas a que te miren algo y te piden otra prueba, lo cual no es exclusivamente, pero sí en parte, por el hecho cierto de que los técnicos que te han de practicar la prueba que sea, al final cobran en función del número de pruebas que hagan al mes. Blanco y en botella. Pero sigamos con la retahíla. El 4 de noviembre, bajé a ponerme la vacuna del herpes zoster, algo que está encarecidamente recomendado para los mayores de 70. Es dolorosa y coñazo, pero hay que pasar por esto también. Y, como no podía ser de otra manera, esta vacuna conlleva un recuerdo a los dos meses, así que ya estoy citado para el 13 de enero; a petición mía, han dejado que pase los Reyes Magos en paz.

Por último (de momento), ayer pasé la revisión periodontal. Me encontraron razonablemente bien, pero detectaron unos cálculos minúsculos, en la parte a la que no llega el cepillo de dientes, por lo que la próxima limpieza me la han adelantado dos meses; tendré que acudir en febrero a que me eliminen esos cálculos. Ahora me falta la consulta con la dermatóloga (toco madera) y esas otras dos que les he indicado para enero y febrero. Más la última vacuna, la del neumococo. En este caso, es una sola y, como la del herpes zoster, ya es para toda la vida. En fin: caer en manos de los médicos es algo bastante latoso, pero a edades como la mía no queda otra, si no quieres que te regañe todo el mundo, empezando por tus propios hijos.

Aparte de este coñazo de la revisión de chapa y pintura, yo tengo muchos otros entretenimientos y he acudido a algunos conciertos en la zona de Palomeras, además de quedar en algunos bares de la Vallecas profunda la noche de Halloween para pulsar el ambiente, bastante infiltrado de reguetón, bachatas y similares, la música que le gusta a los inmigrantes que abarrotan el barrio. Les diré también que Samantha Fish ha tocado por primera vez en Japón, dos fechas en Tokyo, y acaba de ser nominada para el Grammy al mejor álbum de blues contemporáneo, por su último disco Paper Doll. El año pasado también fue candidata, aunque finalmente lo ganaron las chicas de Larkin Poe, a las que, por cierto, voy a ver en directo en La Riviera dentro de una semana a la vuelta de Praga, concierto al que creo que acabaré yendo solo, porque no encuentro a nadie interesado. Si alguno de ustedes se anima, les digo que es muy difícil ver un concierto tan bueno por 33€ hoy en día.

También les he hablado de un libro en preparación, pero esto es un proyecto a medio plazo que otro día les detallo. Porque he de dejar hueco holgado para comentar la andanada de noticias acerca del intercambio de mierda entre los dos principales partidos del país, con notable regocijo de Vox, que va detrás recogiendo los votos perdidos de la gente. Estos días hemos asistido a varios esperpentos. El primero la comparecencia de Pedro Sánchez en el Senado, una especie de sesión de tortura de la que salió airoso, sonriente y bromeando, porque este señor es un resistente y está firmemente decidido a terminar la legislatura, lo que le agradezco en el alma, porque los de Vox dan mucho miedo y Fake Jo-oh ha demostrado ser completamente inepto para controlarlos. Si no ha sido capaz de darle una patada en el culo a Mazón nada más pasar la dana, qué se puede esperar de este sujeto.

Por si no lo hemos repetido suficientemente, la derecha de nuestro país ama la democracia siempre y cuando sean ellos los que gobiernan. Desde el día siguiente a la moción de censura, empezaron a dar la murga con lo del gobierno ilegítimo, el okupa de la Moncloa y demás zarandajas. No han parado un solo día, con todos los medios que tienen a su servicio. Y les voy a poner un ejemplo de esa continua tergiversación de la realidad, que estos medios practican sin pudor alguno. Veamos. Los valencianos se han manifestado masiva y reiteradamente en las calles pidiendo la dimisión de Mazón. La última fue el sábado 25 de octubre. Pues, al día siguiente, el periódico Las Provincias, miembro eminente de esa llamada Brunete Mediática, salió a la calle con la portada que ven abajo.

Sobran los comentarios. Los subtítulos impresos sobre la foto dicen la verdad: Contra el olvido. Decenas de miles de valencianos vuelven a salir a la calle para pedir la dimisión del President. Pero en el titular que preside la página (y que es lo único que muchos leen), se mete con calzador a Sánchez, para seguir arrimando el ascua a la sardina tramposa. Pero lo que ya ha sido la remataera es la declaración de MAR ante el Tribunal que juzga al Fiscal General del Estado, por el pecado supremo de desmentir un bulo malvado y tóxico difundido por el propio MAR. Como tenía que decir la verdad, admitió que se había inventado ese bulo, pero lo disfrazó de forma inteligente: aquello fue una deducción lógica. Y además apostilló que él no es notario, sino periodista y puede difundir simples deducciones. Maravilloso.

Así que, como yo tampoco soy notario, ni siquiera periodista, sino autor de un modesto blog que cuenta con unos treinta seguidores, pues me van a permitir que me dedique yo también al sano arte de las deducciones. Hace tiempo que les he proclamado una máxima que informa todo lo que se dice en este blog: la gente es lo que parece y parece lo que es. La cara es el espejo del alma y basta ver la cara de alguien para saber a ciencia cierta quién es. Por ejemplo: ven ustedes a Koldo y se sabe enseguida quién es este sujeto. O ven el careto que se la ha puesto a Rosa Díez y huelgan también los comentarios.

Desde las últimas fotos suyas que había visto, es obvio y manifiesto que le ha crecido la nariz, imagino que por las continuas mentiras presuntas que le sirven para publicar un libro de vez en cuando, insultando a Zapatero y a Sánchez, que enseguida le publican las editoriales que viven del pesebre de la Brunete. Por cierto, yo veo a Maduro y le escucho hablar y sé exactamente quién es ese sujeto. Por eso me parece bien que le hayan dado el Nobel de la Paz a la tal Corina, una señora que encabeza una rebeldía ciudadana contra un señor que es exactamente lo que parece. Entre cierta izquierda ha causado escozor este premio, pero a mí no me adoctrina nadie, y menos El Cheposo en jefe y sus huríes sonrientes. Veo tan justo ese premio como el del año pasado a algún disidente iraní.

Con esa premisa, de que uno es lo que parece y parece lo que es, yo veo fotos de Mazón, le escucho hablar y me sugiere un tipo de personaje. Un personaje eminentemente rancio. Lo que hizo este impresentable en la desgraciada tarde de El Ventorro sigue siendo un misterio, porque no lo cuenta. Así que, con su permiso, lo vamos a deducir, a la manera de MAR. Pero antes, profundicemos en su retrato y la ranciera que destila. Por si no lo saben, antes de ser president, Carlos Mazón fue cantante melódico en la línea de Julio Iglesias, o sea, almíbar a porrillo. En 2011, hace cuatro días (yo empecé mi blog en 2012), Mazón tenía barba y estaba integrado en el grupo Marengo, que amenizaba verbenas, saraos y bautizos. Les pido que vean un vídeo del grupo, para que juzguen por ustedes mismos.

Muy bien. Casi cincuenta años después de que surgiera el rock’n roll, este señor andaba por estos derroteros artísticos (es un decir) y hasta se presentó para la preselección a Eurovisión, pero perdió. Pero vemos aquí algunas cosas. Por ejemplo, que a este personal le fascinan las rubias. De 2011 para acá, se supone que no habrá cambiado mucho la cosa. Pero ya profundizaremos en esto. De momento quédense con la ranciera. Es una ranciera nacional. Es un caldo de cultivo del que venimos todos y que algunos hemos luchado a brazo partido por quitárnoslo de encima. Es una ranciera franquista y que hunde sus raíces más atrás incluso. Es que esto entronca con el país del vivan las caenas. Veamos algunos antecedentes.

Cuando se terminó la Segunda Guerra Mundial, España, que había pasado todo ese tiempo aislada como país neutral en medio de un mundo que se había vuelto loco, celebró la nueva realidad internacional y pidió integrarse en la recién creada ONU. Lo pidió al menos en dos ocasiones y nos dijeron que no. No entraríamos hasta 1955, patrocinados por los USA, cuyo presidente Eisenhower había pactado con Franco ese apoyo a cambio de establecer unas bases militares que aún existen y que tienen un gran valor estratégico. Pero las veces que se intentó entrar en la ONU y se nos denegó, se motivó esa negativa en el hecho de que esa nueva organización agrupaba a países amantes de la paz y nosotros éramos unos asquerosos pronazis con un régimen dictatorial impresentable.

Esta historia creo que ya se ha contado en el blog, pero no me importa repetirla. Nosotros le empezamos a llamar la ONU cuando nos integramos en ella y le españolizamos las siglas: Organización de las Naciones Unidas. Pero hasta entonces, por aquí se la conocía por su nombre universal en inglés: UNO United Nations Organization. Así que Franco, pidió entrar en la UNO, le dijeron que no y eso constituyó una ofensa imperdonable: por Dios, el Generalísimo, el ínclito FrancoFrancoFranco que pide entrar en el club de todas las naciones y no le admiten. Era una ofensa terrible contra toda España y el régimen organizó un acto de desagravio en la Plaza de Oriente.

Como de costumbre se habilitaron autobuses que trajeron a paisanos de Extremadura, de Andalucía y hasta de Murcia, gañanes (en el doble sentido de la palabreja) a los que se pagaba el viaje y se les proveía de bocadillos y botas de vinazo para alegrar el festejo. Con la plaza abarrotada, el personal debía aguardar todavía un rato hasta que Franco llegaba al Palacio Real, subía a la planta más alta y tenía que auparse finalmente a un escabel que le tenían preparado, porque era pequeñito y no llegaba a superar la baranda de piedra. Es famoso el discurso que dio en otro de esos saraos con su voz de pito, en el que proclamó: Decían que no íbamos a durar, y aquí nos tienen, después de haber superado una guerra, dos posguerras y una pertinaz sequía. Pero volvamos al momento de espera del Caudillo en el acto de desagravio del que hablábamos. ¿Saben ustedes cual era el grito más coreado por la masa de ignorantes ya un poco pasados de alcohol? Pues se la digo: Si ellos tienen UNO, nosotros tenemos dos.   

De ahí venimos todos, como les digo. Cuando yo vine a estudiar a Madrid, en los autobuses que nos traían de vuelta de las excursiones, se cantaba lo siguiente: Los estudiantes navarros mecagüenlá, cuando van a la posada, lo primero que preguntan, donde duerme la criada, y si no tiene criada, donde coño duerme el ama, y si tampoco tiene ama, al carajo la posada. Yo lo he cantado a voz en grito. Además de esta otra: Para ser conductor de primera, hace falta ser buen bebedor, con el vino se engrasan las ruedas y se toman las curvas mejor. Parece increíble esto, a la espera de que en los autobuses patrios nos pongan un alcoholímetro integrado en el sistema, como tienen ya los noruegos. Y me corto de no reproducir aquí las más machistas, escatológicas y groseras, por respeto a mis seguidores, mayoritariamente femeninas.

Eso es lo que lleva en la cara Mazón, un tipo antiguo, de otro tiempo, franquista esencial, que huele a Varón Dandy y a Loción Grecian para combatir las canas. La gente se pregunta por qué no dimitió al día siguiente de la catástrofe; por qué quiere seguir de diputado y por qué ha hecho pasar ese sufrimiento que dice que ha pasado su familia. Hay respuestas para todo. Si llega a haber dimitido cuando debía, se hubiera perdido un momio importante. Los presidents que están más de dos años en el puesto, pasan automáticamente a ser miembros vitalicios del Consell Juridic Consultiu, un organismo asesor creado en el estatut, cuyos miembros cobran al año nada menos que 85.000€. Vamos, una especie de sueldo Nescafé. No tengo duda de que el sufrimiento de la familia se habrá visto bastante endulzado con esto.

Como lo oyen; Mazón cumplió los dos años de su malhadada presidencia en julio de este año. Imagino que a su señora no le hubiera hecho mucha gracia que se tuviera que dedicar de nuevo a la canción melódica. Así que le habrá dicho: machote, tú a aguantar el tirón. ¿Y por qué se queda como diputado si ni los de su propio partido se van a querer sentar a su lado? Pues para seguir aforado y no tener que responder ante la justicia como un simple ciudadano de a pie. Aquí no se da puntada sin hilo. Y toda la pena y simulación de una depre que mostró en su discurso de pseudodimisión tiene también un objetivo: habilitar la posibilidad de tomarse una baja médica y así no tener que acudir a las diferentes comisiones políticas de Las Cortes y Les Corts, que antes o después le llamarán. Que Fake Joo-oh no haya sido capaz de echar a este sujeto, da la verdadera talla del actual supuesto líder de la derecha moderada.

Todo esto, hasta aquí es información, no deducción. Lo pueden encontrar ustedes en los medios minoritarios que no dependen de MAR y la Brunete. Pero aquí persiste un misterio. ¿Qué fue lo que hizo Mazón en su larga sobremesa en El Ventorro y en la hora misteriosa que tardó en presentarse tras dejar a su contertulia periodista en el parking? No se sabe. Pero si MAR es capaz de hacer deducciones, montar sobre ellas todo un proceso a la sexta autoridad del Estado y luego justificarse diciendo que tiene muchas canas y eso le autoriza a lanzar un embuste monumental, pues yo no voy a ser menos. Hay algunos hechos sobre los que basar esas deducciones o embustes. Primero. Si Mazón no cuenta lo que hizo esa tarde, es porque no se puede contar. Si fuera algo inocuo, lo hubiera dicho ya. ¿Qué será, será?

Segunda: a Mazón le van las rubias, no se puede negar, ya han visto ese vídeo de hace menos de 15 años. Otra cosa innegable y espero que no me consideren machista por ello. La señora Vilaplana está como un yogur griego con arándanos salvajes. Es obvio que Mazón no hubiera alargado una sobremesa con alguien con el careto de Rosa Díez. Para el macho ibérico como lo es este señor, las rubias siempre han tenido un aura de bellezones inalcanzables, capaces de volver loco al más cristiano. En los tiempos casposos de los que viene Mazón, las suecas que venían a las playas de Levante causaban estragos. Aunque algunas fueran de bote. Y les recuerdo otro dicho de los tiempos en que cantábamos a los estudiantes navarros-mecagüenlá. Pido disculpas por la bastez y no creo que mi amigo el Ateo Piadoso lo incorpore a su colección, pero la frase de marras rezaba: rubia de bote, chocho morenote.

Dicen en el inMundo que Mazón es muy creyente y amante de su familia. Su señora es muy discreta y apenas existen fotos suyas. Pero no es muy difícil imaginar que su físico está bastante alejado del de Vilaplana. A esta pobre señora le toca hacer el papel de Hillary Clinton tras el caso Lewinsky. Todo en aras de mantener la familia unida en Cristo. Todo esto viene a explicar que este caballero se encerrara en un reservado del Ventorro con instrucciones estrictas de que no se le molestara bajo ningún concepto. Vilaplana ha dicho que les sacaban cosas de picar y botellas de vino, pero nada de gin-tonics ni similares. Esto no implica que no cayera algún chupito-hierbas o digestivo de diseño. Tampoco sabemos si el tipo se preparó para su comida mágica con algún vermú. Otro tema: Mazón llegó al Ventorro con traje y corbata de reglamento, mientras que apareció en el comité de crisis con una cazadora y un jersey amarillo.

Por ahí han circulado versiones malévolas diciendo que si estuvieron follando. Yo creo que no. Mi deducción es mucho más discreta y creo que más ajustada al perfil del personaje que hemos trazado y que desde luego no es Brad Pitt. Y la señora Vilaplana parece lo suficientemente discreta para no caer en semejante trampa, con un sujeto que huele a Varón Dandy. Yo creo que el tipo estuvo cuatro horas muy relajado, en la gloria, gozando de su poder de ofrecer trabajos y ventajas a la belleza, tal vez con ilusiones de llegar a una relación más íntima más adelante. Reviviendo sus tiempos de cantante melódico donde no le faltaría más de una fan rubia, auténtica o de bote. Y que la cosa se estiró porque el alcohol es muy traicionero, el tipo había entrado en una especie de nirvana y la chica, que no sabía cómo hacer para cortar semejante coñazo, tampoco se atrevía a ponerse muy cortante, por si más adelante le podía interesar alguna prebenda potencial, que la vida es muy dura.

En algún momento decidieron cerrar el tema y no es de extrañar que el tipo la acompañara al parking; eso es lo que hace este tipo de personajes que no dejan de ceder el paso a las damas y gestos igualmente arcaicos. Y luego queda casi una hora en la que no se sabe lo que hizo. Mi versión es que estaba razonablemente bebido, más salido que un mono tras cuatro horas de mirarse cara a cara con la belleza y necesitaba pasar por su casa, para ducharse, tal vez aliviar su presión en la zona baja del abdomen y luego, ya aliviado, refrescado y perfumado, ponerse ropa limpia y acudir a ver qué era ese coñazo de la dana con el que le estaban venga molestar, fastidiando su tarde mágica. Todo esto es una historia imaginada, un embuste, del que no tengo por supuesto ninguna prueba, pero al que he llegado por una deducción made in MAR.

Al fin y al cabo, yo me he criado en unos años en que la mayor parte de los varones eran de ese jaez, los conozco muy bien y los reconozco cuando empiezan a largar en los bares, después de beber un poco y asegurándose de que no hay ninguna mujer en el entorno. Cada vez son menos, o esto pensaba yo hasta que ha llegado este repunte del fascismo entre las jóvenes generaciones. No creo que la mentalidad de estos cachorros votantes potenciales de Vox y admiradores del franquismo, sea muy distinta de la de Mazón. Un tipo que ha aceptado presupuestos negacionistas del cambio climático para que Vox apoyara sus presupuestos (además de tragar con un vicepresidente torero). Lo del cambio climático es algo imparable y ya saben que por primera vez en la Historia han aparecido mosquitos en Islandia. El dato definitivo. Podríamos seguir, pero les voy a dejar aquí, que me tengo que hacer la maleta. Que pasen ustedes un buen fin de semana.