Disculpen que haya tardado un poco
más que otras veces, ni siquiera voy a argüir disculpa alguna, simplemente no
he encontrado el momento de escribir algo medianamente interesante una vez
terminados mis viajes veraniegos y entrados ya en la recta del maravilloso
otoño madrileño, a pesar de la masa de turistas pedorros que invade el barrio
en el que yo vivo, algo que no me impide disfrutar de este tiempo de transición
entre los calores asfixiantes y los fríos que vienen, cada vez más templados
por mor del cambio climático. A esto del cambio climático no nos va a quedar más remedio
que adaptarnos, porque no hay visos de que los poderes reales vayan a hacer
algo para modificar esta deriva, cuando ni siquiera están dispuestos a parar el
genocidio de Gaza o la agresión continua a Ucrania.
La situación a nivel
internacional y nacional es vomitiva, peligrosa y atemorizante y no es fácil
encontrar un hueco para cultivar un poco de esperanza, siempre ligada al
sentido del humor que caracteriza a esta tribuna, adonde ya les he dicho más de
una vez que aquí se viene llorado,
que no quiero que mi blog se convierta en otro muro de las lamentaciones más.
En ese sentido, estaba yo preparando un post con el título que ven arriba, para
meterme con Trump, Putin, Fake-jo ho y otros seres ridículos; incluso requerí
la ayuda de mi amigo Juan de la P. para que me ayudara a elaborar un meme sobre una foto real de este
personal. Pero hete aquí que la situación en Gaza se está llevando a un
paroxismo tan insoportable que no podemos seguir alimentando la tortícolis derivada
de nuestro empeño en mirar para otro lado y no ver el horror que está
sucediendo en estos momentos en nuestras mismas narices.
Así que antes de hablar de esos
gañanes que gobiernan nuestro mundo, les voy a confesar algo. No soy muy
partidario de acudir a las manifestaciones, salvo que sean tan mayoritarias que
produzcan algún efecto concreto. Por ejemplo, acudí a la que tuvo lugar después
del intento de golpe de Estado del 23F (un millón de personas protestando de
algo que no se podía consentir), o la celebrada al día siguiente de los
atentados del 11M en Atocha, que puso de relieve la mentira de la
interpretación de Aznar y sus secuaces, lo que condujo a que perdieran las
elecciones unos días después. También participé en algunas contra la crisis
económica de 2008 y los recortes de Rajoy, pero sin mucha asiduidad. El tema de
Gaza (como el de Ucrania) me ha horrorizado desde el primer momento, pero me he
resistido a salir a manifestarme.
¿Por qué? Pues porque me da
pereza y me aburre bastante eso de salir un domingo a dar una vuelta coreando
unos eslóganes que alguien dirige con un megáfono, para después terminar y
acercarse a un bar a tomar una caña con algo de picar, antes de regresar a
nuestros refugios hogareños con la falsa sensación del deber cumplido, de que
ya hemos hecho nuestra parte y podemos volver a centrar la atención en nuestros
asuntos particulares, profesionales o familiares con la conciencia tranquila, tras
lavarla con el Omo de la solidaridad
mostrada durante un par de horas. Hasta ahora, por el tema de Gaza sólo había bajado una vez
a manifestarme, porque la marcha empezaba en Atocha, a cinco minutos de mi casa,
y algunos amigos muy cercanos estaban abajo, delante del bar El Brillante y me
llamaron por teléfono para afear mi pasotismo impresentable.
Así que bajé a sumarme a aquella mani, que tuvo lugar el domingo 15 de octubre de 2023, tal como se dejó
constancia en el Post #1.252 de Reflexiones a la Carrera, que pueden repasar
pinchando AQUÍ.
Me encontré con mi grupo de amigos y emprendí la marcha, en medio de un personal bastante escaso y con profusión de familias musulmanas con las señoras cubiertas por pañuelos y embozos aun peores. Pero entonces me llamó
mi amiga África que estaba también en la mani con otro grupo, sólo que más
adelante, para ver si nos encontrábamos. Me adelanté a mi grupo, no encontré a
África, intenté volver al grupo inicial sin éxito y entonces, completando mi
comportamiento vergonzante de ese día, me salí por un lado y me subí a mi casa.
Esa noche, África me envió un mensaje en el que me contaba que no le había gustado nada aquella demostración, bastante escasa de público, en la que “no había más que perroflautas, viejos comunistas, viejos a secas y musulmanes a cascoporro”. El diagnóstico de mi amiga, tan certero como de costumbre, radiografiaba lo que yo había observado, pero no hubiera sido capaz de describir con tanta precisión. Hace un par de domingos, el 31 de agosto, estaba convocada una gran manifestación de protesta por los crímenes contra la Humanidad que se están cometiendo en Gaza. Era en Madrid Río, un lugar muy grato para mí y quedé allí con Henry Guitar y otros amigos. Vean primero el cartel de la convocatoria tal como circuló por las redes.
¿Y qué fue lo que me impulsó a
salir a protestar de nuevo, casi dos años y una vuelta al mundo después de mi
anterior y decepcionante experiencia? Pues es muy sencillo. Aparte de que fuera
en Madrid Río, hiciera una mañana de otoño estupenda y fuera ésta una buena
excusa para pasar un rato con mis amigos, pues es que yo creo que esto ya no se
puede consentir, que el silencio de la Comunidad Internacional es indefendible
y que la Historia con mayúsculas contará lo que está pasando y el papel que
están jugando aquí los USA y la Comunidad Europea con la señora von der Leyen
al frente. La sociedad civil tiene que alzar la voz y denunciar las tropelías
del señor Netanyahu y sus conmilitones radicales.
Además, desde un punto de vista
estrictamente militar, son unos perfectos inútiles porque, después de machacar
impunemente un territorio que es como la mitad de la Comunidad de Madrid, no
han conseguido enterarse de dónde tiene Hamas a los rehenes, que están allí
mismo, en Gaza; que tienen que ser hospedados, alimentados y atendidos, con
toda la infraestructura que eso comporta, que encima de vez en cuando son
filmados para mostrar esos vídeos al mundo, lo que comporta una infraestructura
adicional. Pues nada, el ejército de Israel no tiene la más mínima idea de
dónde están y se dedica a bombardear escuelas, hospitales y edificios de
apartamentos, además de ametrallar las colas de los que esperan la ayuda
humanitaria. Unos crímenes por los que el señor Netanyahu debería ser juzgado y ahorcado, según esta imagen soñada por alguno de sus haters árabes y diseñada mediante la inteligencia artificial.
Pero Netanyahu no es el que ha inventado este tipo de guerra. Las guerras, que son la más horrible de las prácticas del ser humano, han ido evolucionando en la Historia, al ritmo de los inventos que se iban desarrollando para matar más y mejor al enemigo y con prácticas más crueles. Cuando se luchaba con lanzas y catapultas, las guerras eran de una forma, pero, con el descubrimiento de las armas de fuego, las rutinas de la guerra se modificaron y entraron en lo que podemos llamar la guerra clásica, un sistema que se explica visualmente muy bien en la película Barry Lindon (Kubrick, 1975) y que culminó en la Primera Guerra Mundial, que por algo es conocida como La Gran Guerra. Era esa una guerra que se libraba entre dos ejércitos, en batallas gigantescas a campo abierto donde los batallones luchaban cuerpo a cuerpo y a menudo ganaba el ejército más numeroso, salvo casos de heroísmo notorio.
Para la gente de los pueblos la cosa era enojosa y les hacía pasar mucho miedo, pero en principio no se atacaba a la población civil. De vez en cuando, aparecía un retén y se llevaba por la fuerza a los mozos del lugar, para que hicieran de carne de cañón, pero a las mujeres, los niños y los ancianos se les solía dejar en paz. Lo peor era recibir después los cuerpos de los caídos en combate y tener que enterrarlos. Todo cambió con la Segunda Guerra Mundial, en donde el desarrollo de la aviación y las enormes bombas convencionales cambiaron esas rutinas y por primera vez se empezó a atacar a las poblaciones civiles con objeto de desmoralizar a los países contrincantes. Hitler arrasó Rotterdam en una noche y dijo que, o se rendían los holandeses, o la siguiente sería Utrecht. También bombardeó Londres, Coventry, Southampton y otras ciudades inglesas.
Pero luego, a los alemanes les dieron a probar su
misma medicina y tuvieron que ver cómo los aliados arrasaban Berlín, Dusseldorf, Colonia, Dortmund, Frankfurt y todas las grandes ciudades. Y, en último lugar, Dresde, la joya de las ciudades teutonas, que fue arrasada cuando Alemania prácticamente ya se había rendido, con el pretexto de que allí, bajo los hermosos edificios barrocos, se escondían los últimos nazis a la fuga, el mismo que ahora esgrime Netanyahu para destruir los últimos edificios de Gaza. Y también a los japoneses les arrasaron
completamente Tokyo con bombardeos convencionales, antes de las terribles
bombas atómicas que finiquitaron la guerra en el Pacífico. Lo que está haciendo Israel no es ni siquiera original, ya estaba inventado hace cerca de 100 años.
La Segunda Guerra Mundial inauguró la nueva tendencia de
lo que se dio en llamar bombardeos estratégicos, que consistía en atacar escuelas,
puentes, centros de generación de energía, hospitales y lo que se terciara.
Machacar a la población civil para que los países se rindieran. Pues esto mismo
está haciendo Israel: machacar los centros neurálgicos de Gaza a ciegas, para
ver si los de Hamas se rinden y revelan dónde tienen los rehenes. Porque sus
generales son tan inútiles que no son capaces de encontrarlos. Y así llevan ya
dos años, con un saldo de cerca de 65.000 muertos gazatíes. Y el mundo
alrededor no hace nada, se ha acostumbrado a normalizar la masacre. La Historia
juzgará a los genocidas y también a los que guardaron silencio. Por eso me
parece bien la iniciativa de la flotilla que pretende acercarse por mar a
repartir alimentos, o los pronunciamientos como el de Sánchez. Por algo se
empieza, aunque a buenas horas mangas verdes. Y por eso fui yo a la
manifestación del 31 de agosto, venciendo a la pereza y las reticencias. Vean
algunas fotos de ese día, con algunos de los amigos que me encontré.
La descripción de África del
personal que se concentró en Atocha hace dos años, no concuerda para nada con
lo que yo observé el otro día. En Madrid Río había una verdadera multitud, que
llenaba el parque por los dos lados del río y que era ciertamente transversal:
gentes de todas las edades, parejas mayores, grupos de jóvenes, familias con niños.
Y gente de todos los barrios, desde algunas señoras emperifolladas de Salamanca
hasta tipos con aire de sindicalistas de Villaverde. Y dentro de esa
observación general que yo hice para relatarla en el blog para ustedes, he de
destacar dos ausencias notorias. Una: los musulmanes de hace dos años con los
hiyabs a la cabeza. Aquí no es que ya no hubiera musulmanes a cascoporro, es
que yo estuve buscándolos y no me encontré con ninguno.
Esto me lleva a una reflexión
cruel. ¿Qué están haciendo los países árabes? ¿Qué queda de la vieja solidaridad
de Nasser, de la República Árabe Unida? ¿Qué opinan de lo que está pasando
Arabia Saudí, Qatar, los Emiratos o Bahrein? Pues no veo yo que estén moviendo
ni un dedo. Su silencio es tan estruendoso como el de Occidente. El dinero lo
mueve todo y a los pobres palestinos los han dejado de lado, tenemos que ser
los occidentales, con personajes como Greta Thunberg o Ada Colau al frente,
los que salgamos en su defensa. Lo dicho: un mundo de mierda. No me extraña que
los jóvenes voten cada vez más a Vox o a la señora Le Pene. Que sí, que ya sé
que está mal escrito, es el corrector del Word el que me lo pone de esa forma.
La otra cosa que eché de menos en
ese domingo venturoso: algún helicóptero o dron que filmara la muchedumbre
desde arriba, para que luego se pudiera evaluar la cantidad de gente que
acudió. Es la primera vez que voy a una manifestación y no hay un helicóptero
encima de nuestras cabezas. Es más, es que cuando estoy en mi casa y empieza a
mosconear el helicóptero sobre mi terraza, yo sé positivamente que hay una
manifestación cerca, a veces minúscula. Había policía en Madrid Río, vigilando
las evoluciones de la gente. O sea que la policía lo sabía. ¿Por qué no había
helicóptero? Pues es muy fácil de imaginar: porque desde arriba se había dado la
orden de que no apareciera en la prensa una sola imagen de la concentración ni
una cifra de asistentes. Así fue: en ningún periódico se mencionó siquiera este
evento. La directriz huele a Ayuso y a MAR, que echa para atrás. En mayo hubo
una protesta monstruo en La Haya y es difícil encontrar alguna referencia en
Youtube o en la prensa. Únicamente esta información de la cadena Euronews.
Pues algo así, menos numeroso,
fue lo de Madrid Río. Pero lo de la prensa de este país es penoso; la llamada
fachosfera controla la mayor parte de los medios. Únicamente queda fuera El
País (por ahora) y el bloque más izquierdista que componen eldiario.es,
Público, CTXT y algún otro. El País, al que he sido bastante fiel a lo largo de
su historia, está ahora en un momento en que quiere situarse en un punto
equidistante, lo cual es bastante difícil. En su tiempo hubo un período
terrible en que el periódico era dirigido por Antonio Caño y no se diferenciaba
mucho de El inMundo. Yo estuve a punto de dejar de leerlo y así se contó en mi
blog. En esa época nefasta, despidieron a alguna de la gente que yo seguía, como
Maruja Torres, Ramón Lobo o Enric González. Pero entonces hubo un golpe de timón,
accedió a la dirección Soledad Gallego Díaz y fue en ese período redentor
cuando yo me hice suscriptor.
Esa temporada ha durado hasta hace
muy poco, hasta que ha llegado un nuevo presidente de PRISA y ha echado a la
directora, la excelente Pepa Bueno. Ahora han empezado a templar gaitas, yo
creo que están decididos a dejar caer a Sánchez, pero no quieren que la cosa
sea tan descarada como en los tiempos de Caño, para no arriesgarse otra vez a quedarse sin lectores, así que van con mucho tiento.
Pero, de entrada, es muy mosqueante que el presidente de PRISA no se llame
Rodríguez o Pérez, sino Oughourlian. ¿A ustedes no les parece raro? Yo voy a
seguir leyéndolo por ahora, pero no tienen un cheque en blanco por mi parte. Si
se escoran mucho, me doy de baja. Ser imparcial es muy difícil en España en
este momento, porque el bloque fachosférico, o lo que alguien denominó la
Brunete Mediática, es poderoso. Yo me he dedicado a elaborar para ustedes un
listado de los libelos de ese conglomerado franquista y casposo. Es el siguiente:
El
Mundo
ABC
El
Debate
Voz
Populi
OK Diario
La
Gaceta
The
Objective
Libertad
Digital
EDATV
La
Razón
El
Español
El
Confidencial
Periodista
Digital
Es
Radio
Trece
TV
De nada. Si saben de algún otro, indíquenmelo en los comentarios. Y si quieren un buen
consejo, apártense ustedes de esa cloaca. Apenas El Mundo, ABC y La Razón son
medio legibles, cuando no hablan de política. El resto: puros libelos. Y habrán visto que no he sido muy radical y, por ejemplo, he excluido la COPE, que representa
un conservadurismo eclesiástico de otro tipo. Comprenderán que, con esa
inversión en medios de propaganda, esta gente deja chiquito al mismísimo
Goebbles. El mundo de la prensa está muy baqueteado en los últimos tiempos. Al
despido de Pepa Bueno, hay que añadir el de Alfredo Relaño, el decano de los
periodistas deportivos, al que han echado del As y la SER, tal vez por viejo,
como sucedió con Maruja Torres que, diez años después de su salida de El País,
sigue escribiendo sus crónicas impagables. Y El inMundo ha echado a sus
dibujantes de cabecera de los últimos 30 años, los excelentes Gallego y Rey.
Entrevistados en la radio, uno de ellos dijo textualmente: nos rendimos, los ayusistas han ganado en la
dirección del periódico. Más claro, el agua.
Es una pena que no haya por aquí
una prensa decente, porque estaría bien que nos informaran de la verdad, en un
momento mundial muy deprimente y peligroso. Literalmente estamos en manos de
gañanes. El señor Trump, además de ser un gañán, un putero y un mosqueón
colérico, resulta que es muy tonto. Y el otro gañán en jefe, el Hijo de Putin,
lo está chuleando de la forma más descarada. Así resultó que el bobalicón de
Trump cayó en la trampa de ir a Alaska a reunirse con el otro, en una sesión
que iba a durar seis horas, pero finalmente quedó reducida a menos de dos, lo
justo para que se preguntaran entre ellos qué tal el verano, tus hijas bien
¿no?, la ciática y los juanetes, bien también. Allí les hicieron unas fotos, que es lo que buscaba el Hijo de Putin, aunque luego parece que no le sentó nada bien la insistencia de los
fotógrafos, como se ve en la imagen.
Como ven, dos genuinos gañanes, al mando del mundo. La foto es auténtica, les puedo garantizar que sí. Pero, en cuanto la vi, empecé a imaginar un meme con ella. El problema es que yo no sé cómo añadir unos bocadillos de diálogos y pensamientos a una imagen, a la manera de los que aparecían en los tebeos. Así que no me quedó más remedio que recurrir a mi joven amigo Juan de la P. que no tardó ni quince minutos en darle forma a mi idea. Abajo la tienen.
De esa cumbre, Putin sacó lo único
que quería: esas fotos bajo un letrero en el que se dice en inglés: persiguiendo la paz. Porque nunca tuvo intención de negociar nada. Le faltó
tiempo para volver a Moscú y ordenar que se recrudecieran los ataques sobre las
ciudades ucranianas. Por cierto, en el entorno de esa cierta izquierda
dogmática, podemita y bien adoctrinada, nunca se habla de Ucrania, parece que
lo del Hijo de Putin no fuera una barbaridad similar a la de Gaza. La izquierda
no ha convocado una sola marcha contra la agresión rusa, y cuando en ese
entorno a mí se me ocurre condenar por igual ambas barrabasadas, a menudo surge
alguna voz que me echa en cara un supuesto intento de equidistancia. Para mí
son dos agresiones intolerables. La problemática suscitada es ciertamente
diferente, porque en Ucrania hay un ejército regular defendiendo a su país, por
lo que podemos considerar que es una guerra. Desigual, pero guerra al fin y al
cabo. En Gaza, por el contrario, sólo hay un ejército masacrando a la
aterrorizada población civil y contestado por fantasmagóricos ataques esporádicos
de terroristas aislados.
Pero volvamos a los gañanes. Yo
ya tenía elaborado mi meme con los bocadillos, cuando Xi Jinping convocó en
Pekín al Hijo de Putin y otros mandatarios. Y, caminando de vuelta después de
uno de los actos protocolarios, se dejaron el micrófono abierto (estas cosas
les pasan sobre todo a los inútiles como ellos) y el mundo entero pudo escuchar
su asombrosa conversación. Por si no la han oído, aquí abajo la tienen.
Lo dicho: el mundo está en manos
de una panda de gañanes iletrados, ignorantes supinos y autoritarios. Que nos
pillen confesados, madre mía qué miedo. Pero las cosas cambian y nunca se sabe
por dónde van a ir finalmente los tiros. Ahora mismo hay turbulencias graves en
Francia, Argentina y Japón. La extensión planetaria de las llamadas redes
sociales garantiza que toda la gente que quiera estar enterada de lo que está
sucediendo, lo conozca en tiempo real. Y un tema colateral que nos puede servir
de advertencia. El primer ministro de Nepal tuvo hace unos días la maldita
ocurrencia de prohibir en su país esas mismas redes sociales. La gente joven
reaccionó saliendo a la calle, quemando coches, aporreando tiendas y montando
un pollo monumental, con resultado de 19 muertos en la represión de las
protestas.
La respuesta de la gente a esa represión fue quemar el Parlamento y la casa del primer ministro, además de asaltar la vivienda de una de las ministras más implicadas en la prohibición, para darle una paliza. Ante esto, el primer ministro decidió anular la medida aprobada, pero dio igual. Luego presentó su dimisión, pero también dio igual. Ahora mismo, Katmandú, la capital, es una olla a presión, que a duras penas se mantiene bajo estricto control militar, a la espera de que el personal se calme. Yo creo que esto es un aviso para todo el mundo. La población está muy cabreada por todas partes. En un primer nivel de cabreo y enojo, se apuntan a votar a Vox, a Milei o a la señora Meloni. Pero, como se les sigan tocando las narices, propiciando políticas que cada vez hacen más ricos a los ricos y más jodidos a los de abajo, la situación puede estallar en cualquier momento. Quedan ustedes advertidos, luego no digan que no les avisé. Y sean buenos, por Dios.








Querido amigo: Te veo muy condicionado por el cambio climático, como si fuese algo que va a venir, o que está viniendo, o que ha venido, y que nos afecta ahora más que antes.
ResponderEliminarEl ser humano, igual que los seres no humanos, e incluso los elementos inhumanos (no es una indirecta) se han visto afectados por el cambio climático desde que iniciaron su existencia. Por eso mi madre me obligaba, de pequeñito, a ponerme una bufanda en invierno.
Sólo que ella no hablaba del cambio climático, sino de que hacía un frío que pelaba.
Queridísimo Ateo Piadoso, en primer lugar te quiero manifestar que me llena de orgullo constatar que me sigues leyendo y que encuentras un hueco en tu tiempo para incorporar algunos comentarios a este blog, siempre ponderados, educados y bien escritos.
EliminarEn este caso no estoy demasiado de acuerdo con tus apreciaciones. El cambio climático que estamos sufriendo es algo que nadie discute, ni siquiera los negacionistas, que lo que argumentan es que no se debe a la acción humana sino a esos ciclos que siempre ha habido. Yo no estoy condicionado por textos externos u opiniones escuchadas por ahí: es que lo veo por mí mismo. Cuando llegué a Madrid, siendo casi un adolescente, todos los inviernos nevaba y había días enteros bajo cero. Y el verano se pasaba con calor, pero no exagerado. Ahora, en mi casa no hay quein pare durante dos o tres meses. Ese frío que pelaba al que aludía tu señora madre QEPD, ya no se ve por aquí ni de lejos. Yo tengo una serie de abrigos que sólo uso cuando me voy de viaje a tierras del norte.
En cualquier caso, tus opiniones son siempre bien recibidas por este foro. Un fuerte abrazo.
Otra cosa que tampoco te debería extrañar es la ausencia de helicópteros. ¿No has oído al Topillo afirmar, con la sordidez que lo caracteriza, que aquí no hay genocidio? Pues nada; aquí paz y después gloria. Seguro que habrá pensado (él, o su amiga la frutera) que no hay motivo para evaluar nada, porque nada ocurre.
ResponderEliminar¡Así nos luce el pelo!
Aquí sí que estamos de acuerdo: que en una manifestación organizada para despedir a la flotilla que se dirigía a Gaza, no aparezca ningún helicóptero, no puede ser una casualidad.
EliminarHola Emilio:
ResponderEliminarAunque hace tiempo que no intervengo en los comentarios te sigo asidua y puntualmente.
La participación en las manifestaciones, concentraciones o protestas o como quiera que se les llame, me parece bastante positivo cuando la causa lo merece, que es casi siempre, así que sigo yendo a las que puedo y mi pereza me permite, así que he ido a las de reivindicación de medicina y educación pública. He ido a las históricas que has nombrado, a la masiva contra la guerra de Irak a la que fue hasta mi madre, a la del Prestige, Nunca Mais. A las de Palestina he ido a varias, hasta a las minoritarias y es que cumplo las cualidades del personal que enumera tu amiga África: perroflauta, viejo comunista, viejo a secas. Descarto lo de musulmán, al menos mientras prohíban el jamón.
A la última de palestina, el día que salía la flotilla, fui en Vigo que se hizo en la playa de Samil y había bastante más gente de la que me esperaba.
Tendría más cosas que comentarte. Te llamaré y charlaremos un rato.
El anónimo del comentario soy yo, Paco Couto.
EliminarEmilio, he leído tu vistoso artículo a mis buenos amigos de Carranque, señores de avanzada edad que en su juventud fueron robustos mozos de labranza, o sea, GAÑANES. Compartiendo tus reflexiones, se sienten insultados con que taches de gañanes a esos narcisistas psicópatas que gobiernan el mundo. Te sugiero que lo cambies por patanes. Si quieres. Ellos rechazan la acepción peyorativa de su trabajo, que desempeñaron muchos años con talento y honradez.
EliminarY mi querido Ateo Piadoso: Una cosa es que existan cuatro estaciones, como en tu tierna infancia, cuando mamá te mandaba ponerte la bufanda porque hacía un frío que pelaba, y otra muy diferente es este sindiós: danas atroces, incendios inextinguibles, sequías devastadoras, aumento imparable de la temperatura marina y olas de calor que duran todo el verano. Negar el cambio climático y la influencia del hombre sobre él, no es propio de una persona informada y culta como tú . El primo de Rajoy fue el primero que se cabreó con el cuñadismo del presidente.
Querido Paco, te extiendo a ti la satisfacción por saber que todavía me sigues. Mi memoria parece que empieza a fallar, porque yo también fui, además de las manis que indico en el texto, a las multitudinarias contra la segunda guerra de Irak, con mis hijos, entonces unos niños y llevando entre todos una pancarta que fabricamos entre los tres y que rezaba "Give peace a chance", con letras de muchos colorines.
EliminarPor lo demás, a ver si quedamos de verdad y arreglamos el undo un rato, delante de unas cervezas. Hablamos pronto.
Y querida África, de ti sí que tengo constancia de que me sigues puntualmente. No era mi intención ofender a los gañanes veteranos de Carranque, sino usar una acepción de la palabreja que es bastante común. Te he contestado en el siguiente post con un análisis sesudo, a la altura de tu comentario, brillante como de costumbre. Y no le regañes mucho al Ateo Piadoso, nuestro querido amigo a veces deja correr por su mente aires que no hay por qué compartir. Lo bueno es que haya contraste de pareceres. Un gran beso para ti , la familia y la rama felina.
ResponderEliminar