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viernes, 6 de noviembre de 2026

57. Sanchista perdido

Eso soy yo, un sanchista perdido, y lo seré hasta el último día, aunque sigan descarrilando trenes y sobreviniendo desgracias varias. Yo no me bajo del burro; creo que Sánchez es la última esperanza que nos queda para no tener que sufrir el bochorno de ver en la presidencia del país al incompetente Fake Jo-ho, sometido a los caprichos maximalistas de su vicepresidente presunto, el ínclito Sandi-egou Obiscal (así le llamó el Agente Naranja), y estoy dispuesto a luchar para que intentemos impedir esa calamidad. Ahora que, desde los USA, nos llega la buena noticia de la ansiada patada en el culo a ese lamentable Agente Naranja que ha destrozado las pautas democráticas por las que hasta su llegada se regía el mundo occidental, pues parece que en nuestro país estamos irremediablemente condenados a hacer un movimiento a la contra, a sumarnos a deshora a una marea que en el mundo empieza por fortuna a remitir.

Vayamos por partes. El mundo va tan acelerado que, con este ritmo de trote cochinero que le he impuesto a mi blog, apenas me da tiempo a procesar los vertiginosos acontecimientos que se van sucediendo. Ya sé que algunos de mis más fieles seguidores añoran la larga etapa en que publicaba un post cada cuatro o cinco días como máximo, pero han de comprender que yo ya estoy mayor, tengo 75 para 76 y me falta el impulso para mantener una tribuna más nutrida. Que he de dar prioridad (por salud física y mental) a mantener mis energías al servicio del resto de mis actividades, como las carreras por el Retiro, el yoga, la guitarra eléctrica, el inglés y los viajes. Los años van pesando, aunque nos neguemos a admitirlo y, como muestra basta un botón: en el centro médico donde cada año me hago una analítica (y este año me toca colonoscopia), me han derivado a la llamada Unidad de Geriatría (se lo juro), para que desde allí dirijan el tema. Tal vez les resulte chocante, pero han de saber que mis admirados Rolling Stones viajan a sus giras desde hace años acompañados por un equipo de geriatras de primer nivel.

A mí no me da ya el ánimo para dedicar más tiempo a cuidar este blog, a menos que intentara escribir unos textos más cortos e instantáneos, pero creo que eso, que iría más en sintonía con los tiempos que corren, en cierta forma traicionaría la esencia de esta tribuna, más centrada en la reflexión, a la carrera o al tran-tran, pero siempre con un mínimo grado de tranquilidad, con un margen desde el que observar la realidad sin apuros ni prisas. Tampoco tengo talento para el microrrelato, ya saben que yo soy el típico pesado que ha de contar las cosas con todos sus vericuetos. Lo que pasa es que, lleve yo el ritmo que lleve, la realidad camina a esa desaforada velocidad que no nos da tregua, y cada mañana se despierta uno sobresaltado, buscando en el móvil o en la radio a ver qué nuevas cosas han sucedido y qué nuevos motivos de inquietud nos amenazan.

Aún a este ritmo súper lento, yo procuro que mis textos tengan relación unos con otros y recordarán que en el último les advertí de la importancia de las elecciones en Brasil, Israel y los USA (Mid Term elections). No caí en la importancia de las de Serbia, pero creo que los resultados de estas cuatro citas electorales han sido sin excepción buenos para el mundo. En Brasil, la ciudadanía ha invertido las encuestas previas y ha evitado por los pelos que Bolsonaro junior se convirtiera en presidente y empezara su programa prometido indultando a su padre. Que no tardara ni un día en salir por piernas para no afrontar su propio proceso penal, al más puro estilo Puigdemont, da la medida exacta del personaje. Ahora mismo, los votantes de la derecha en Brasil, contemplan todavía estupefactos el grado de bajeza del sujeto al que apoyaron en la campaña electoral. A Lula le queda todavía un volumen importante de trabajo y deberá dosificar su esfuerzo, porque ya tiene 80 tacos y ha de hacer caso a sus geriatras.

Lo de Serbia es importante por su carácter simbólico, aunque supongo que ustedes no ignoran que se trata de un país  de apenas 6,6 millones de habitantes, menos que los que vivimos en la Comunidad de Madrid. Pero lo sucedido es trascendental, porque se trata de la primera aparición en Europa de un fenómeno que ya ha sucedido en el llamado Sur Global. En este blog se habló en su día de los movimientos juveniles en países como Nepal, Bangla Desh, Indonesia, Filipinas, Madagascar o la India, muchos de ellos finalizados con el presidente fugándose a la carrera y los jóvenes tomando el poder. En Bangla, tal vez recuerden que les conté que los revoltosos propusieron para presidente al Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus, el inventor de los microcréditos, y que éste, que estaba en París, también siguiendo un tratamiento geriátrico, declinó la invitación y se quedó como asesor del nuevo gobierno, formado por otras personalidades de la cultura y la empresa, ajenos a la camarilla de los políticos y apoyados por los jóvenes que habían liderado la revuelta.

Pues eso mismo ha sucedido en Serbia (y por primera vez en Europa). Que los líderes de la revuelta han elaborado una candidatura llamada de los estudiantes, pero en la que no había ningún estudiante, sino académicos, figuras de la cultura y empresarios aupados por los jóvenes. Y, para sorpresa de todos, esa lista ha conseguido derrotar al presidente Vučić, que llevaba doce años en el cargo, al frente de la vieja minoría heredera de Milosević, protegido por Putin y también ayudado explícitamente por Trump. Este señor era un obstáculo para que Serbia empezara a acercarse a la Unión Europea, como desean buena parte de los jóvenes y desde dicha Unión se ha saludado con alborozo su derrota, como primer paso hacia un régimen democrático homologable.

La tercera cita electoral, la de Israel, es la que ha devenido en unos resultados menos buenos, al menos en mi opinión. El odioso Netanyahu, acusado de flagrantes crímenes de guerra ante el tribunal de la Haya (que, una vez se vaya Trump, volverá a tener su merecido peso en el mundo), ha conseguido llegar a un empate, de esos imposibles de resolver. Su principal contrincante era un antiguo general, casi tan facha como él, que tampoco va a poder formar gobierno (a menos que se decidiera a contar con los partidos árabes que parecen tener la llave, algo impensable). Un resultado que demuestra hasta qué punto se ha degradado la sociedad israelita, que tantos y tan buenos demócratas albergaba en un pasado no muy lejano. Hoy todos en ese país han aprendido a mirar a otro lado mientras su ejército masacra Gaza y sus colonos van invadiendo metro a metro su vecina Cisjordania. Veremos cómo resuelven ahora esta situación de empate electoral. Yo les sugeriría, educadamente, que recurran al lanzamiento de penaltis.

Y llegamos hasta lo más grande. La patada en el culo que le ha dado el pueblo norteamericano al Agente Naranja. Yo esperaba un resultado en ese sentido, pero no tan abultado. Me parece que ésta es una noticia decisiva para todos. Que marcará el inicio del declive de este lamentable personaje, maleducado, ignorante, corrupto, putero y rencoroso, que ahora tendrá que empezar a cargar con el calificativo de loser, perdedor, con el que solía insultar a los que no le bailaban el agua. Con el Congreso y el Senado en su poder, el Partido Demócrata puede iniciar un proceso de impeachment contra el presidente. No prosperará porque para ello se necesitarían tres quintos de los senadores, pero ayudará a tenerlo controlado. El paso de este hombre por el poder será recordado como una pesadilla que todo el mundo se apresurará a olvidar. Pero el daño causado en la sociedad, expulsando a inmigrantes bien integrados y llegando a disparar a activistas que trataban de protegerlos, tardará aun un tiempo en ser restañado. Los memes de su derrota son históricos, como este que ha sustiuido por otro su cartel con la lista de aranceles a los distintos países.

Su reacción ha sido la previsible: decir que los diferentes candidatos republicanos han perdido por inútiles, que habrían ganado si llevaran en la papeleta la imagen de Trump y no la suya propia. La realidad es la contraria: Trump tiene secuestrado al partido republicano y los ciudadanos yanquis están hartos de que haya hecho lo contrario de lo que prometió: meterles en guerras absurdas y empeorar su nivel de vida. Supongo que ya habrán leído múltiples valoraciones sobre esta debacle que todavía estamos procesando. Me quedo con la exclamación de un buen amigo catalán: Quina revolcada li han donat al pallasso els nordamericans. Pues eso. Otro colega, se ha molestado en hacer un listado de todos los fachas y autócratas en peligro que están cayendo como fichas de dominó. Se la muestro abajo.

Si no saben quién es Clavijo, no se preocupen: yo tampoco. Luego lo busco y me entero. Ya lo ven. No cabe duda de que esto es un exceso de optimismo, al menos por lo que nos atañe, pero no me digan que no sería bonito que cayeran todos estos sujetos. Además de Putin, Kim Jong-un, Xi Jinping, Ortega y otros, pero estos están aferrados al poder y no dan cancha a sus ciudadanos para que convoquen unas elecciones reales; cuando montan unas, es para ganarlos por el 98%. Meter en ese listado a Fake Jo-ho es, como les digo un exceso de optimismo, aunque, de aquí al 29, la situación puede dar todavía un montón de vueltas de campana y nunca se sabe. Dejemos este tema por un momento, porque yo quiero hoy destacar otros matices.

En primer lugar, la deriva hacia una izquierda real dentro del Partido Demócrata, arrumbando definitivamente a la vieja guardia de Biden, Hillary Clinton y los pesos pesados de siempre que propiciaron la llegada de Trump por dos veces. Los nuevos congresistas, senadores y gobernadores siguen en buena parte la estela de Bernie Sanders, Alexandra Ocasio-Cortez y el alcalde de New York, lo cual a medio plazo puede ser muy vivificante para la sociedad americana. A destacar también la juventud de muchos de ellos, que componen un verdadero relevo generacional. Esto viene a conectar con lo que les contaba más arriba de las revueltas en el sur global y en Serbia. Los jóvenes se están rebelando contra esta especie de gerontocracia, que componen políticos ancianos, encantados de estar en el poder, pero en el fondo manejados por los grandes intereses económicos.

Este enfrentamiento generacional se inició cuando el referéndum del Brexit. Los jóvenes y la gente de las ciudades votó mayoritariamente por seguir en Europa. Pero perdieron por la presión de los mayores y los del campo. Y recuerden que muchos jóvenes se quejaban entonces: joder, es que unos abuelos están tomando decisiones que van a afectar y mucho a gentes que vamos a vivir muchos más años que ellos. Esa dicotomía se ha ido agudizando y mi percepción es que la situación mundial se ha acelerado especialmente después de la pandemia. Por eso son interesantes los movimientos de estos jóvenes, como los que han sostenido la acampada de Sol durante más de un mes. Ahora la han levantado y yo creo que han hecho bien. La Historia registrará su peripecia como un modelo de organización, contención y civismo. Yo he pasado muchos ratos allí y les juro que la plaza estaba mucho más bonita y llena de vida. Ahora, con el campamento levantado, vuelve a ser la plaza más fea del mundo.

Los estudiantes, los jóvenes en general y en especial los de los entornos más urbanos, han interiorizado la idea de que, o espabilan, o van a vivir mucho peor que sus padres. Y se rebelan contra ello. Pero a veces, esa rebelión se vuelve violenta y pierde en parte su legitimidad. No ha sucedido eso en Madrid, donde el comportamiento de los chavales ha sido ejemplar. Impecable. Recuerden el día que se votaba en el Parlamento el paquete de decretos de vivienda del gobierno, finalmente tumbado por PP, Vox y Junts pel tres per cent. Los chicos marcharon en silencio desde el campamento hasta Las Cortes, aguantaron allí de pie y también en silencio la larga votación nominal y luego se volvieron ordenadamente a sus tiendas en la plaza. Cómo le hubiera gustado al tonto del Topillo que se produjeran altercados para tener una excusa para desmantelar el tinglado. Ya saben que este sujeto está convencido de que eran violentos y tenían cuchillos y para justificarlo, hizo el ridículo publicando una foto en la que se veía un cuchillo con el que estaban preparando humus. Vean un cartel que le dedicaron en la acampada.

El tema de la violencia en las manifestaciones es delicado. Lo hemos visto en las algaradas celebradas en toda Francia y después en los lamentables episodios vividos en Barcelona y en Bilbao. Esto no tiene nada que ver con los acampados en Sol. Estas son unas revueltas incitadas desde páginas web, como Blocus, que engañan a adolescentes para que vayan directamente a hacer el gamberro, a destrozar por destrozar. ¿Qué sentido tiene que le revienten el local a un pequeño comerciante que tiene allí su medio de vida? Ninguno. Puestos a destrozar, podrían haber atacado las sedes de Apple o Google. Pero no, estos chavales venían en algunos casos con sus mochilas preparadas para los saqueos y eso es puro vandalismo. ¿Había alguien detrás organizando y financiando ese desmadre? No se ha demostrado y yo no soy muy conspiranoico, pero no sería de extrañar que se descubriera detrás la mano de Putin o de Netanyahu. 

Y hay que decir que, a veces, un simple elemento que se desmadra, hace que se pase de la protesta pacifica y civilizada, al intercambio de hostias. Y ese elemento es, en ocasiones, un manifestante violento, como en las protestas francesas y otras veces un policia que se pasa, como ese que empujó a una profesora de EGB en Valencia. A este respecto, hay que destacar el nuevo grito con el que recibían los acampados de Sol a los antidisturbios, cuando estos se mostraban amenazantes: Vergüenza me daría, ser policía. Queda registrado. En Madrid no se llegaron a producir incidentes, aunque muchos comerciantes protegieron sus escaparates con tableros, por si acaso. El Topillo mostró lo ignorante y poquita cosa que es, declarando que, si por él fuera, se pondría al frente de los guardias civiles para echar a palos a los acampados. ¡Anda ya, Milhombres!

Al Topillo ya le seguiremos dando caña cuando toque, que ahora tenemos que centrarnos en las elecciones generales, en cuya preparación el señor Fake Jo-ho está demostrando no ser menos tonto. Recuerden su afirmación de que uno puede okupar un piso, pedir una pizza y con el tiquet de haberla recogido ya no se le puede echar de la casa. ¿De verdad el PPox no ha encontrado unos asesores de imagen mejores? Es que no han mejorado desde la famosa niña de Rajoy. Pero hemos de espabilar, si no queremos que esta gente se haga con el poder en el Estado, que luego cuesta mucho desalojarlos. En estas tres semanas de campaña que nos quedan pueden suceder muchas cosas, dentro de esta deriva aceleradísima en que vivimos. Esto es un sube y baja anímico continuado. Vean una simple enumeración.

Estábamos tan contentos dispuestos a irnos de veraneo, cuando nos invaden Ceuta. El PPox se viene arriba y redobla su presión, mientras Sánchez continúa con sus vacaciones y responde mal a la nueva situación. Cuando ya estaba todo fatal para el PSOE, se produce el desahucio de Mari Carmen, la acampada en Sol y la posterior muerte de la pobre señora. Sánchez ve la oportunidad y convoca elecciones a ver si aprovecha el tirón. Lula gana las elecciones, Sánchez aparece en el programa de Broncano y se le ve suelto y optimista: todo parece ir sobre ruedas. Entonces sucede el terrible accidente del AVE en Urda y toda su estrategia se desmorona. El País y los medios de la fachosfera se decantan por pedir la dimisión de Óscar Puente. En ese momento, el PPox parece contar con todas las bazas, máxime cuando el Frente Amplio se suma a la presión, reeditando la vieja tenaza o pinza de los tiempos de Anguita.

Pero entonces, Puente dimite por sorpresa y encima el encarcelado Koldo empieza a largar. Otra vez que se reavivan las expectativas de las izquierdas, cebadas por la debacle de Trump. Un auténtico sinvivir. Unos comentarios al respecto. La respuesta del PPox a todo el asunto de Mari Carmen revela hasta donde llega la indignidad y la vileza de esta gente, que se dedicó a insultar a esta señora, a decir que si jugaba al bingo y otras cosas realmente alucinantes por su perversidad. Se vio ahí que están nerviosos, lo que parece indicar que no lo tienen tan claro como proclaman los medios de la fachosfera. Ya saben que las encuestas de estos medios están debidamente cocinadas para que muestren unos resultados sesgados, pero en los partidos disponen de sondeos internos que montan secretamente y que tal vez no sean tan claros.

Otro tema. La reacción de Fake Jo-ho al accidente de tren fue de una gran moderación, lo que es de alabar tras una trayectoria tan llena de insultos y maldades. ¿A qué se debió esto? No lo sé. Tal vez es un indicativo de que ya se ve presidente y empieza a actuar como tal. O quizá un regate hacia Vox, para que estos se estrellaran solos en su maldad proverbial. Como cuando un delantero en el fútbol corre hacia adelante rodeado de defensas que lo vigilan y, en el último segundo, da un pasito atrás para quedarse solo y rematar de cabeza con ventaja (la estrella del Depor Aubameyang lo hace con mucha elegancia). Sea por lo que sea, esta salida de Fake Jo-ho es bastante sorprendente.

Por último, el mensaje de dimisión de Óscar Puente es un modelo de altura política y moral. Un indicativo de la talla de un tipo que supongo que más adelante volverá a la primera línea de su partido, porque es el sucesor natural de Sánchez. En fin, si apenas en una semana han sucedido tantas cosas que han afectado decisivamente a los pronósticos electorales, pues hemos de esperar una cascada continua de nuevos sucesos más o menos provocados o no por unos y otros. Si no nos jugáramos tanto, sería hasta divertido, pero es que a mí me horroriza que acceda al poder un inútil en manos de un fascista de libro al que no parece capaz de controlar.

Así que ya lo saben: yo, sanchista perdido. Como les he repetido, yo no era inicialmente muy partidario de este señor y no estoy seguro pero creo recordar que no he votado al PSOE muchas veces, hasta 2023 en que me decanté como ahora por el voto útil. Pero, de verdad, creo que en estos ocho años de gobierno, su talla política ha ido creciendo a medida que iba enfrentando las catástrofes que nos han ido ocurriendo, todas ellas resueltas con brillantez y sin perder el discurso. Su mera enumeración asusta. El proces y el deterioro de la situación en Cataluña, por la respuesta funesta de Rajoy. La pandemia. La Filomena. El volcán de La Palma. La guerra en Ucrania. La DANA. La llegada de Trump al poder con sus aranceles y sus amenazas. La guerra en Gaza y en Irán. El accidente del tren de Adamuz. El Hantavirus. La ola de incendios del verano pasado. De todas estas calamidades hemos salido bien, sin dejar de ser el país que más crece de Europa. Sánchez las ha enfrentado, en medio de la presión del PPox sobre su mujer, su hermano, el fiscal general, el escándalo de Ábalos y las joyas de Zapatero y, a pesar de todo ello, ha seguido gobernando y adoptando decisiones.

¿Se imaginan a Fake Jo-ho en situaciones equivalentes? Ya vimos cómo se las gastaba Rajoy. Así que, para mí, Sánchez es, de largo, el mejor estadista del que disponemos y estaría bien que pudiera continuar en el gobierno, porque la alternativa es aterradora. Pero ustedes, mis queridos lectores son muy listos y seguro que han observado que me he dejado fuera de la lista las dos últimas calamidades que nos han sucedido: la crisis de Ceuta y el accidente de Urda. El lapsus es intencionado, porque creo que, en ambas, la respuesta de Sánchez no ha estado a la altura; no sé si es que está ya cansado, lo cual no sería de extrañar después de los ocho años que le han hecho pasar sus adversarios.

Respecto a lo de Ceuta, es difícil explicar la falta de contundencia y rotundidad de la actuación del gobierno, que tanto ha perjudicado a su imagen entre la ciudadanía. Y, aunque yo no soy muy partidario de las teorías conspiranoicas, ha circulado por ahí una historia que podría explicar todo esto. Parece ser que en Marruecos hay una lucha interna que se está produciendo de forma soterrada. El rey Mohamed VI está muy enfermo y se teme que delegue en su hijo mayor Mulay Hassan. Este príncipe, de 23 años, se ha criado con su madre, divorciada de Mohamed hace muchos años y parece que ambos (madre e hijo) son cultos y tienen ideas avanzadas sobre cómo modernizar su país. Ideas que dejarían fuera de juego a la vieja camarilla de Mohamed, que teme por su posición de poder.

En los últimos tiempos de Franco se vivió en España algo parecido ante el declive físico del dictador. Asi que, según esta teoría, habría dos facciones en lucha y una de ella podría haber organizado lo de Ceuta para fastidiar a la otra. Recuerden que la invasión se produjo a la misma hora en que Mohamed celebraba en Rabat la importante Fiesta del Trono, que conmemoraba el 27 aniversario de su coronación. Una fiesta por todo lo alto en la que estaban los representantes diplomáticos españoles, lo que apoyaría la tesis de que el rey no sabía nada. Yo no sé si esto es cierto o no, pero resulta bastante coherente y explicaría las cautelas posteriores a la invasión, tanto por parte del Gobierno español como por el lado de Marruecos. Si hay una lucha de facciones, sería lógico que el Mohamed hubiera pedido contención al país vecino. Y eso explicaría igualmente su silencio respecto a la visita a Ceuta y Melilla de los reyes españoles, que esta vez no pareció molestar a nadie en Rabat.

Sea como fuere, la respuesta de Sánchez no estuvo a la altura y no es de recibo que se pasara cinco semanas en Lanzarote mientras todo se desmoronaba en Ceuta. Y en cuanto a la desgracia del tren, pues es un torpedo en la línea de flotación de la campaña socialista, en un momento en que se estaba lanzando a una remontada al amparo de la de Lula, que ha saltado por los aires. A la espera de la siguiente inflexión de la curva. Yo creo que Puente ha sido un buen ministro a pesar de los pesares. Pero un accidente es algo que puede ser excepcional. Dos ya no; dos son tendencia y no se puede sostener esa posición, salvo que uno sea un miserable como Mazón. Veremos por dónde tira la situación. Pero, si yo me he declarado sanchista perdido, pues he de arrimar el ascua a mi sardina. Y quiero mostrarles unos gráficos, debidamente cocinados (como los que muestra el PPox, pero con el sesgo contrario).

Los dos primeros son impepinables. Las cifras de gasto anual en infraestructura ferroviaria y las correspondientes al mantenimiento de la red. En ambos gráficos se ven en más oscuro los seis años de gobierno del señor M. Rajoy. Sobran los comentarios: aquí no hay sesgo ninguno. 


En el cuadro de abajo, el color de la columna más a la izquierda debería ser rojo, obviamente. Pero aun les traigo otro cuadro más significativo. Hasta ahora, los cuadros y cifras que nos muestran los medios de la fachosfera, se circunscriben a la red de alta velocidad en los que somos los campeones de las catástrofes ferroviarias. Pero si ampliamos los datos a toda la red española, el resultado es muy diferente. El cuadro de abajo ha sido elaborado por mi amigo catalán Pau Noy, experto internacional en movilidad ferroviaria, de acuerdo con las variables de accidentalidad que fija la Comunidad Europea. Cierto que aquí se cuentan todos los trayectos de Metro, cercanías y trenes regulares de España, durante los últimos 18 años. Los recientes accidentes del AVE están computados, pero, de acuerdo con esta metodología, España es el séptimo país con menos accidentalidad ferroviaria, muy por debajo de la media europea, que se indica en amarillo.


Como suele decirse: dato mata relato. Este texto es ya muy largo así que lo dejaré aquí, con un eslogan que repetiré en los siguientes posts, si es que me da tiempo a publicar algunos más, antes de las elecciones: EL QUE PUEDA VOTAR QUE VOTE. 

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